Suscríbete a la
NO TE PIERDAS Ultraprocesados, dulces de verano y un bañador mojado: el trío que dispara las infecciones vaginales
@Unsplash
Mindfulness
Sucede mucho: la comida llena un espacio que a veces es difícil gestionar de otra manera. En realidad, cuando comemos porque tenemos ansiedad, estamos respondiendo a una emoción. Pero puede evitarse.
Por Miriam Aguilar
17 DE JUNIO DE 2021 / 08:00
Más de una vez seguro que te has encontrado comiendo sin tener hambre en realidad. Quizás incluso te hayas pasado todo el día picando o de repente te has dado un atracón, con la consecuente culpa que suelen generar este tipo de comportamientos. Si bien lo ideal en estas situaciones es acudir a un especialista, lo que podemos empezar a hacer desde ya es tomar consciencia del problema y coger el toro por los cuernos. Te damos 10 consejos muy útiles a la hora de hacer frente a ese hambre emocional que te hace comer en cuanto llega el más mínimo resquicio de ansiedad:
Recuerda que el cambio de tu relación con la comida no es lineal, sino que requiere, como todo, mucha práctica.
Si te invade el hambre emocional y comes por estrés, te recomendamos acudir a un profesional que te ayude. Te sorprendería saber la cantidad de personas que han acudido a un psicólogo para hacer frente a sus malos hábitos. De esto trata precisamente la psiconutrición, a la que puedes acceder de manera individual o grupal. Si lo prefieres, también puedes consultar estos libros que cambiarán tu relación con la comida de una vez por todas, escritos por expertos que te ayudarán a disfrutar de la comida y amar lo que ves en el espejo.