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NO TE PIERDAS La ciencia lo confirma: tener sexo frecuente hará que vivas más
Crecer no es fácil. No lo es para los niños, que deben aprender a resolver solos los retos de la vida, ni para los padres, que tienen que saber cuándo dejarles volar.
Hemos normalizado el cansancio crónico por falta de sueño y asociamos descanso a improductividad. Y nos está costando la salud... y dinero.
La obsesión por la dieta perfecta nos está arrebatando el disfrute de los alimentos y las comidas relajadas en buena compañía.
A los 20 eres demasiado joven. A los 50 te sientes mayor. Y acabas idealizando esa tierra de nadie como tus mejores años. ¿Es hora de replantear los referentes?
Dejar a tu jefe en visto un sábado por la tarde puede considerarse como una falta de profesionalidad. O una reivindicación del tiempo libre. Son las dos caras de la desconexión digital.
En un momento en que la cara parece haberse convertido en una tendencia más, cada vez resulta más difícil distinguir entre mejorar y transformarse. Hay tratamientos estéticos que acaban con tu identidad.
Pasamos muchas horas al día mirando móviles, ordenadores y tablets. Quizás, demasiadas. Y sin apenas movernos. No es de extrañar que la salud de nuestros ojos se resienta.
¿Una copita de vino, un poco de afterwork o pasarse a la vida abstemia? ¿Qué es mejor? El debate suscita posiciones encontradas y ninguna cuenta con aval científico. Y eso va a cambiar.
En tiempos de la IA y los algoritmos, los guías de turismo locales son esa toma de tierra que añade sabor único a un viaje. Ellos conocen como nadie su territorio y vuelcan su corazón en darlo a conocer.
Mientras Naciones Unidas insiste en potenciar el papel de las legumbres como fuente de proteína saludable para la dieta. En cambio, la administración Trump cede el protagonismo a las carnes rojas.
El cuerpo no se resetea con la motivación. Empezar a tope tras años de inactividad suele tener un peaje claro: lesiones evitables y abandono temprano.
La ciencia ha dibujado una especie de curva del bienestar para responder a una pregunta difícil: cuándo empieza de verdad el efecto reparador de alejarse de la rutina