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Si puedes mantener una conversación sin acabar sin aliento es que estás haciendo bien el jeffing. FOTO: Roxanawilliams1920 en Pixabay.
Entrenar sin dejar de charlar
Los ves por el parque: ni corren del todo ni caminan del todo. Pero, ojo, saben muy bien lo que hacen...
Por Silvia Capafons
23 DE OCTUBRE DE 2025 / 17:00
Hace unos años se llamaba run-walk a la medio caminata-medio carrera de toda la vida. En castellano, hacer un ca-co (caminar-correr). Ahora lo llaman jeffing. En realidad, no se trata de quedarse a medias entre una y otra práctica, sino en alternar periodos de carrera con intervalos de caminata estructurados. Y en sentido amplio, también se puede extender a otros deportes aeróbicos, como montar en bicicleta o nadar.
Más salud cardiovascular y resistencia
Carlos García Navarro es entrenador personal, ex atleta y director de Omnia Fisio en Barcelona, y confirma que se puede hacer cardio sin sufrir y resultar eficaz. "El entrenamiento a baja intensidad mejora la salud cardiovascular y la capacidad aeróbica de forma sostenida", explica. Este tipo de entrenamiento relajado es ideal salvo que busquemos mejorar la potencia (correr más rápido) o ganar adaptaciones vasculares (optimización del sistema circulatorio). En caso de que queramos esas mejoras, "los entrenamientos de mayor intensidad tipo HIIT suelen dar mejor resultado por minuto entrenado".
También lo cree Bibiana Badenes, fisioterapeuta experta en movimiento consciente. "El cardio suave mejora la salud cardiovascular y la resistencia. Es importante transmitir el mensaje de que no necesitas acabar agotado, ni empapado en sudor para tener beneficios. La clave no es mantener siempre la intensidad, sino favorecer la variabilidad cardíaca: un corazón sano no late como un metrónomo, sino que se adapta con flexibilidad a las demandas del cuerpo". En otras palabras: tenemos que lograr que nuestro corazón unas veces palpite a toda velocidad, y otras, a ese ritmo amable que nos permite mantener una conversación sin perder el aliento. “Esa variabilidad cardíaca es un marcador de longevidad. Y no solo se entrena con el esfuerzo físico, también con la forma en que sentimos y nos movemos. Cuando respiramos con calma, disfrutamos del gesto o nos movemos con consciencia, el corazón también se flexibiliza", añade.
Para muchas personas, el cardio suave, sea jeffing o cualquier otra modalidad, es la puerta de entrada a practicar actividad física de forma regular y a largo plazo. Y no es solo porque canse menos, sino porque se reduce el riesgo de lesiones ya que es menos exigente a nivel articular. "Hay que decirlo claro: quien se machaca lo acaba pagando tarde o temprano, ya sea con lesiones, fatiga crónica o pérdida de motivación. El cuerpo quiere regularse, disfrutar y no ser castigado", opina Badenes.
Un estudio realizado por el Institute of Health de Luxemburgo y la Universidad Aarhus de Dinamarca demuestra ratifica que los problemas musculares suelen surgir por picos en una sesión y no por acumulación lenta. "Si haces cardio suave, evita saltos bruscos de distancia o intensidad. En resumen, menos esfuerzo no solo implica menos fatiga, sino menor riesgo de lesión por sobrecarga", aclara Carlos García Navarro.
La ciencia ha dibujado una especie de curva del bienestar para responder a una pregunta difícil: cuándo empieza de verdad el efecto reparador de alejarse de la rutina