Los Louboutin en una mano y un Martini en la otra. Emma Thompson nos representa a todas cuando no podemos más con el dolor de pies. FOTO: Photo by Paul Drinkwater/NBCUniversal via Getty Images)
Estilo WeLife, pero con calzado cómodo
La cruzada de Emma Thompson contra los tacones: más de 20 años reivindicando poner fin a la tortura de caminar con varios centímetros bajo el pie
En apenas unos minutos, unos stilettos te pueden montar una escabechina en el pie. Las actrices lo saben de sobra y algunas, como Emma Thompson, no dudan en plantarse contra la dictadura del zapato alto.
Por Marita Alonso
10 DE ABRIL DE 2026 / 14:00
Durante la pandemia llegamos a pensar que el reinado de los tacones había —¡por fin!— terminado y que la comodidad se iba imponer. ¡Ilusas! Terminar con el triunfo de las alturas no es sencillo, pues series como Sexo en Nueva York se han encargado de encumbrar los tacones imposibles y de hacer de ellos objetos de deseo. Sin embargo, no está de más recordar que la propia Sarah Jessica Parker cerró su marca de calzado en 2024. Y si la reina de los tacones abandona su negocio… ¿Acaso no hemos de verlo como una señal? Por si este ocaso no nos resulta suficientemente significativo, la actriuz Emma Thompson recientemente revalidaba su guerra contra los tacones. En un divertido vídeo da tres consejos: «No llevéis tacones, no os pongáis a dieta y buscad un marido más joven… O ni eso».
Mejor cómoda que mal calzada
En 2014, en los Globos de Oro, Emma Thomson arrancó su guerra contra los tacones. Y posó con un Martini en una mano y en la otra, sus Christian Louboutin. La actriz mandaba así un mensaje sobre el escenario que posiblemente no enamoró a la conocida firma de calzado, pero sí a las amantes de la comodidad. Mientras señalaba la icónica suela roja de los tacones, dijo: «Quiero que sepáis esto: ¿veis este color? Es mi sangre». Esta pequeña frase nos reflejaba a todas las que en algún momento hemos sentido ese dolor punzante que causa un dolor cuando te deja los pies en carne viva.
No era la primera vez que se veía a la actriz con los zapatos en la mano. En 2004 salió de la fiesta de presentación de la película ‘Angels in America’ con unas fabulosas sandalias en la mano. Cuatro años después de dar la campanada en los Globos de Oro con los louboutins en la mano, acudió al Palacio de Buckingham para ser nombrada dama del Imperio Británico, lució unas deportivas con un vestido azul de Stella McCartney. La cruzada de Emma Thompson contra los zapatos de tacón ya era un hecho.
No diremos que fue pionera, pero su osadía llenó ríos de tinta. Años más tarde, los tacones comienzan a retroceder. Por cierto: en 2024, Christian Louboutin aumentó su surtido de bailarinas un 38% el año pasado. Porque los chicos listos de la industria de la moda no solo crean ilusiones. También saber leer entre líneas los deseos y necesidades de sus clientas.
Tacones en horas bajas
Business of Fashion indica que según datos de la firma de análisis minorista Edited, el clásico tacón de aguja está en declive. Las ventas cayeron un 12% en 2024 en comparación con el año anterior y ceden paso a una gama más amplia de tipos de tacón, como los kitten heels que tanto ama Anna Wintour, las cuñas y los tacones de bloque. No es casualidad que cada vez sean más quienes se enamoran del calzado barefoot (incluso marcas como Mustang ya han sacado sus propios modelos) y que año tras año UGG lance un nuevo diseño que enamora a las fashionistas. Por no hablar de la pasión de las centennials por el calzado deportivo y el retorno de los mocasines para ese look andrógino que siempre es un acierto.
Y no solo se apuntan las más jóvenes. Cuando en 2016 Victoria Beckham salió a saludar tras su desfile en la London Fashion Week, los asistentes no daban crédito. ¡La diseñadora iba en deportivas! «No puedo llevar más tacones. Al menos, no mientras trabajo», explicó a The Telegraph. Fue una rara excepción, porque la ex Spice morirá con los tacones puestos y su icónico eyeliner bien definido.
Las reinas también sufren
Actrices como Kristen Stewart, no han dudado en quitarse los tacones para poder caminar con normalidad en la mismísima alfombra roja de Cannes. Y qué decir de Letizia Ortiz, que como aseguró en El País Semanal el periodista Jesús Rodríguez, «aborrece» los tacones y sufre continuos constantes dolores en un pie como consecuencia de una metatarsalgia crónica por culpa de emplear repetidamente altísimos tacones.
Zooey Deschanel, que ha sido embajadora de Crocs, aseguró en una entrevista que se niega a rendirse ante la tiranía de los tacones que reina en Hollywood. «Antes solía usar tacones altos, pero un día dije: ‘No. Mis pies ya no lo aguantan. No me gusta’. Ahora soy perfectamente feliz y me siento elegante usando zapatos planos. Se trata simplemente de diferentes perspectivas, pero creo que todo empieza por sentirse cómoda con una misma», dijo. Y hace bien porque con la edad, la arquitectura del pie se deteriora y la horma de unos tacones elevadísimos solo añade más dolor.
Guerra a los juanetes o cruzada feminista
El consejo de olvidarnos de los tacones que hace Emma Thompson no es una frase aislada. Hay quienes hasta lo ven como una reivindicación feminista contra lo dolorosos que pueden llegar a ser los zapatos de tacón. Tanto es así que en la gala del National Board of Review de 2014, la actriz instó a las mujeres a dejar de usarlos para liberarse de ese dolor al que se someten de forma voluntaria y sin necesidad.
Sin declaraciones tan contundentes, basta con acercarse a un set de rodaje para ver que las actrices pasean por el plató con chanclas o unas generosas UGG hasta el momento justo de empezar a rodar. Con la salud de los pies no se juega.