Suscríbete a la

  • Cuerpo
    • Alimentación
    • Belleza
    • Ejercicio
    • Salud hormonal
  • Mente
    • Meditación
    • Salud mental
    • Sueño
    • Testimonios
  • Planeta
    • Lifestyle eco
    • Mi vida sostenible
    • Tendencias
    • Shopping
  • Menopausia
  • Longevidad
  • Opinión
  • Eventos
    • ASISA WeLife Menopausia
    • Welife Festival
    • Welife Tour
    • WeLife Longevidad
    • –facebook–
    • –instagram–
    • –twitter–
    • –welife–

NO TE PIERDAS No es solamente perder pelo: la censura emocional de las pacientes con cáncer

No reconocerse frente a un espejo puede generar tristeza y malestar. Ese sufrimiento es real y merece ser validado y atendido sin necesidad de compararlo. FOTO: Getty Images.

Día Mundial contra el Cáncer de Mama

Doctor, ¿voy a perder el cabello? El dilema de la autoestima en el cáncer de mama

Frente al 'lo importante es que te cures', la paciente se siente abrumada por los cambios físicos de su cuerpo.

Por Isa Espín

19 DE OCTUBRE DE 2026 / 07:30

  • facebook
  • whatsapp web
  • copiar enlace enlace copiado

¿Doctor, se me va a caer el pelo? La pregunta se repite en muchas consultas de oncología cuando el médico le explica a la paciente cómo van a tratar su cáncer de mama. Puede que hablar de que se te caiga el pelo o las pestañas parezca una frivolidad en una consulta oncológica, pero no lo es.

Dentro de esa vorágine de emociones y miedos que es el diagnóstico de cáncer de mama, la caída abrupta del cabello supone de alguna forma una pérdida de la identidad y un nuevo abismo al que la mujer debe enfrentarse cada día. Porque del cáncer ya se encargan los médicos. Pero la imagen del espejo es cosa suya, tal como se ha enseñado a las mujeres desde el inicio de los tiempos. Y eso aterra.

TE PUEDE INTERESAR

'Lo importante es que te cures'

Si una mujer sana habla de la preocupación por la caída del cabello, todo es normal, pero si lo hace una paciente de quimioterapia, en seguida aparecen comentarios trivializándolo. 'Lo importante es que te cures', rezan algunos. Otros son menos sutiles y la tacharán de inmadura.

Un estudio liderado por la psicóloga Miriam Belber-Gómez, del Hospital Universitario Son Espases, refleja que el diagnóstico de cáncer de mama obliga a la mujer a enfrentarse, entre otros cambios, a la redefinición del 'yo'. Y en ese apartado, los cambios físicos que más preocupan son la alopecia, el aumento/pérdida de peso o las quemaduras en la zona irradiada.

Pacientes con cáncer, ¿censura emocional?

"La estética nunca es solo algo superficial. Detrás de nuestra imagen hay aspectos personales mucho más complejos: la identidad, la autoestima, la relación con nuestro cuerpo o la forma en la que queremos que nos perciban los demás", explica Pilar Conde, psicóloga y directora técnica de Clínicas Origen.

La experta explica que en determinados momentos —como una enfermedad, un cambio físico o una nueva etapa vital—, la imagen puede adquirir todavía más significado. Y esa transformación puede convertirse en un factor de riesgo emocional para la persona: "Perder de forma abrupta el cabello hace que la enfermedad sea visible para el entorno, anulando el derecho de decidir hasta qué punto quiere mantener este proceso en la esfera privada".

No es 'una tontería'

Bárbara Cortés, psicóloga general sanitaria, explica que la frase más común con la que sus pacientes suelen verbalizar este tipo de preocupaciones es: "Te parecerá una tontería, pero…" o "Sé que es una tontería, pero…". Sin embargo, como asegura la experta, "las unidades de oncología cada vez son más multidisciplinares y se cuida más el bienestar emocional y estético de los pacientes".

Pero asegurar el equilibrio emocional en un momento tan crucial para la mujer está muy lejos de ser una tontería. "Tener un buen estado de ánimo no es ninguna tontería. Algunas personas piensan que, durante un tratamiento médico, especialmente cuando es tan importante como un tratamiento oncológico, los otros aspectos de la vida quedan en suspenso y dependen de las necesidades del tratamiento", agrega.

Se nos olvida que la paciente tiene que seguir viviendo las 24 horas en un cuerpo que ha cambiado. "Si para ellas es importante verse guapa, que continúen con su skin care (siempre con el consejo previo del médico sobre qué usar), que se maquillen y se compren una peluca con la que se vean divinas", agrega Cortés.

¿Autocensura?

Lo paradójico es que muchas veces es la propia paciente la que, de forma involuntaria, crea una autocensura. Así lo destaca Elena Cedillo, psicóloga de yees!, "la primera que puede censurarse emocionalmente es la propia mujer cuando piensa que no tiene derecho a sentirse mal por algo que considera menos importante".

La experta explica que está acostumbrada a que muchas personas minimicen su discurso. Su respuesta, siempre, es que todo aquello que cause sufrimiento emocional es prioritario: "No podemos hacer una jerarquía. Nadie tendría derecho a determinar cómo tiene que sentirse otra persona".

Cómo afecta el tratamiento oncológico

La doctora Cristina Garcia Millán, dermatóloga experta en piel sensible y directora de ESTHEA MEDICA, explica que los tratamientos oncológicos actuales actúan sobre las células tumorales, que tienen una actividad de división muy rápida. Sin embargo, también afectan a otras células sanas con una elevada actividad proliferativa, como por ejemplo las de la epidermis y la matriz de las uñas.

Además, determinados tratamientos alteran la función de los lípidos que actúan como pegamento entre las células de la capa superficial de la piel, lo que provoca la pérdida de agua y disminuye su capacidad de reparación: "Por eso es frecuente ver sequedad intensa, eccemas, sensibilidad, picores, alteraciones de la pigmentación, irritaciones por un proceso de inflamación e incluso fisuras y grietas en los dedos, los talones o los labios".

Cómo cuidar la piel durante la enfermedad

"Es importante evitar cosméticos potencialmente agresivos y utilizar fórmulas sencillas que ayuden a mantener la integridad de la piel", sostiene García Milán. ¿Y después del tratamiento? Mejorarán progresivamente de forma autónoma, aunque pueden persistir la sequedad, la sensibilidad, las manchas o determinados cambios de textura.

"En esta segunda etapa ya podemos plantearnos incorporar progresivamente otros activos cosméticos y, cuando esté indicado, tratamientos dermatológicos específicos para mejorar las secuelas, siempre bajo supervisión médica y eligiendo bien lo que más conviene a la paciente", añade.

Rutina de skin care en pacientes oncológicas

"Suelo pautar una rutina muy muy sencilla —de minimalismo cosmético— centrada en tres objetivos: limpieza suave, hidratación y protección", asegura.

  • Por la mañana: se realiza una limpieza muy suave que no sea agresiva, siempre con productos sin perfume. Después, se aplica una crema hidratante que sea reparadora y bastante emoliente, preferiblemente con ceramidas, glicerina o ácido hialurónico. Finalmente, se aplica un protector solar de amplio espectro, siempre con SPF 50.
  • Por la noche: repetimos la limpieza suave y aplicamos una crema reparadora que sea algo más nutritiva, o una mascarilla calmante si la sequedad es muy intensa. También es fundamental hidratar diariamente la piel del cuerpo; "esto lo indico y lo repito muchísimo en la consulta, especialmente después de la ducha". Asimismo, hay que cuidar mucho las manos, las uñas y las cutículas.

"Recomiendo llevar las uñas bien cortitas para que no se enganchen con nada, evitar la retirada agresiva de las cutículas y limitar las manipulaciones traumáticas. En esta etapa, menos es más: no necesitamos rutinas de diez pasos ni muchos principios activos, sino productos bien tolerados que ayuden a mantener la piel sana y confortable", agrega.

Ingredientes que no se deben usar

Debemos identificar aquellos ingredientes que podrían resultar muy agresivos para una piel que se encuentra en un estado tan sensible. La dermatóloga los enumera:

  • Evitar los exfoliantes químicos potentes, como los ácidos concentrados intensos. Cuando hay sequedad extrema o descamación, tampoco tiene sentido aplicar retinol, ácido retinoico ni retinal.
  • Conviene prescindir de productos muy perfumados, tónicos que contengan alcohol y exfoliantes físicos abrasivos. Por ejemplo, la vitamina C muchas veces se formula a concentraciones altas con un pH muy bajo para que sea activa, y ese pH tan bajito puede producir sensibilidad.

"No es que estos ingredientes estén contraindicados por completo, sino que, al estar la barrera cutánea comprometida y deshidratada, simplemente no son los más adecuados y prefiero posponerlos hasta que la paciente esté mejor", aclara. Por su parte, los ingredientes preferidos son aquellos que ayudan a mantener la hidratación y a restaurar la barrera de la piel.

Ingredientes que sí de pueden usar

  • Ceramidas: "Me encantan y son especialmente interesantes porque contribuyen a reponer los lípidos de la barrera epidérmica".
  • Glicerina y ácido hialurónico: "Son excelentes humectantes".
  • Pantenol y vaselina: "Ayudan a retener el agua y evitan la deshidratación. Me gusta mucho, por ejemplo, el uso de vaselina en los labios".
  • Niacinamida: "En concentraciones adecuadas es muy bien tolerada y resulta muy útil por su doble efecto: mejora la función barrera y aporta una acción antiinflamatoria".
  • Urea y lactato: "Para la sequedad corporal me gusta la urea y el lactato en concentraciones bajitas. La urea en especial es muy beneficiosa, aunque hay que evitar aplicarla si la piel está irritada o presenta fisuras".
  • Manteca de karité: "Es estupenda para el cuidado del cuerpo".
  • Fotoprotección: "La considero imprescindible porque algunos tratamientos oncológicos pueden producir una alta sensibilidad al sol".

"En definitiva, durante esta etapa priorizo siempre los ingredientes reparadores frente a los cosméticos transformadores, porque estos últimos no hacen falta cuando la piel no está íntegra y sana. El objetivo en este momento no es buscar una piel perfecta, sino mantenerla sana", sentencia.

Lo que está claro es que todos estos cambios pueden generar tristeza y malestar. Ese sufrimiento es real y merece ser validado y atendido sin necesidad de compararlo. Por este motivo, hay varias marcas en el mercado que ponen el foco en las necesidades de las pacientes oncológicas. Una de ellas es MÊME y su gama dermocosmética pensada para pieles debilitadas por los tratamientos contra el cáncer.

Dermocosmética para pacientes oncológicas

Todo empezó con la experiencia de la madre de Judith, fallecida de cáncer cuando ella tenía 19 años. A pesar de la enfermedad, su madre siguió cuidando su imagen y su feminidad —moda, cremas, esmaltes— como forma de luchar psicológicamente contra el cáncer. Sin embargo, encontrar productos de belleza adaptados a las necesidades específicas de una piel en tratamiento resultó muy difícil, lo que llevó a Judith a idear MÊME.

FOTO: Cortesía de Même.

La marca promueve un modelo de acompañamiento integral, con un abordaje holístico de la salud entre el bienestar físico, emocional y psicológico que sitúa al paciente en el centro del proceso de cuidado. Su objetivo es contribuir al bienestar y a la calidad de vida de quienes atraviesan el proceso de la enfermedad mediante productos específicos pero también, un movimiento ACT FOR SKIN, una iniciativa de los laboratorios Pierre Fabre que busca movilizar a los profesionales sanitarios y al conjunto del ecosistema sanitario en favor del cuidado de la piel durante los tratamientos oncológicos.

¿Cómo lo hacen? Con actividades de visita médica en centros de oncología y programas de formación en hospitales, proporcionando información especializada sobre el cuidado de la piel y contribuyendo a una mejor comprensión de las necesidades específicas de los pacientes.

Même cuenta con un catálogo de más de 70 productos. FOTO: Cortesía de Même.

Además, cuentan con una colección de más de 70 productos (probados y ampliamente estudiados) que incluye productos para uñas y pintauñas; de cuidado facial y corporal, con cremas hidratantes, sérums, bálsamos, geles limpiadores y brumas calmantes; de maquillaje, con correctores, BB Cream, sombras de ojos, coloretes y lápices de cejas/ojos; y  de cabello e higiene, con champús suaves, mascarillas capilares, sueros para pestañas y cejas, y mucho más.

No es solamente perder pelo: es perder el control

Hay que diferenciar tres conceptos: imagen corporal, autoestima e identidad.

  • La imagen corporal tiene que ver con la manera que tenemos de percibir y habitar nuestro cuerpo.
  • La autoestima es la valoración que hacemos de nosotras mismas.
  • La identidad es el sentido de quiénes somos y cómo nos reconocemos.

"Los cambios que se derivan de la enfermedad repercuten tanto en la forma en la que nos valoramos como en el sentirnos nosotras mismas. Aunque no podemos generalizar, porque no todas las mujeres viven estas modificaciones de la misma manera, ni necesariamente ven afectada su autoestima", sostiene Cedillo.

Un diagnóstico de cáncer implica muchos cambios sobre los que la mujer siente que no tiene control. Es muy común que lleguen a no reconocerse de la misma manera por todos los cambios visibles que provoca. Cuidar el aspecto puede ser una forma de mantener cierta continuidad con quien era antes de la enfermedad e incluso de recuperar una pequeña parte de control.

Las expertas están de acuerdo: "Nuestro cuerpo forma parte también de cómo nos reconocemos, cómo nos presentamos a los demás o incluso de cómo vivimos nuestra intimidad. Por eso, ante un cáncer, los cambios corporales toman un significado que va mucho más allá de la estética".

Cada una vive de una forma distinta la enfermedad, ¿quiénes somos los demás para opinar?

Salir de la versión móvil
  • Contacta con nosotros
  • Quiénes somos
  • –facebook–
  • –instagram–
  • –twitter–
  • –welife–

Copyright Vocento interactive 2021

En lo posible, para la resolución de litigios en línea en materia de consumo conforme Reglamento (UE) 524/2013, se buscará la posibilidad que la Comisión Europea facilita como plataforma de resolución de litigios en línea y que se encuentra disponible en el enlace http://ec.europa.eu/consumers/odr.

  • Aviso Legal
  • EMFA
  • Condiciones de Uso
  • Política de Privacidad
  • Sindicación
  • Política de Cookies
Madrid
VOCENTO
C/Josefa Valcárcel, 40 bis
28027 Madrid