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La conexión puede venir de una lectura compartida. FOTO: escena The Holiday.
MENTE
Vivir en pareja sin sexo no solo es posible, sino que puede ser plenamente satisfactorio si ambos estáis de acuerdo. Lo importante no es la frecuencia, sino el respeto, el consenso y la conexión emocional.
Por María Corisco
16 DE JUNIO DE 2025 / 14:02
¿Puede una pareja convivir sin sexo y seguir siendo feliz? Aunque tradicionalmente se ha asumido que la intimidad sexual es un componente indispensable en las relaciones de pareja, cada vez más personas desafían esta idea. Las llamadas parejas CC (celibate couples), aquellas que conviven sin mantener relaciones sexuales, son una realidad que suele mantenerse en la esfera de lo privado, en el rango sottovocce. Y no se trata solo de personas mayores que han dejado el sexo atrás, sino también de adultos jóvenes que eligen esta opción por motivos personales, médicos, religiosos o por una orientación asexual.
A diferencia de lo que ocurría hace décadas, cuando muchas parejas simplemente dejaban de tener sexo con el paso de los años sin reflexionar sobre ello y entraban en lo que se conoce como couplepause, la sociedad de hoy considera la sexualidad como parte del bienestar, e insta a que no se abandone por el mero hecho de ir envejeciendo. Y surgen entonces las preguntas: ¿hasta qué punto es esencial el sexo para sentirse realizado en pareja? ¿Puede una relación sobrevivir (e incluso prosperar) sin él?
«En realidad sí, evidentemente una pareja célibe puede convivir perfectamente», explica Almudena M. Ferrer, sexóloga y creadora de Bread&Sex. «De hecho, puede haber un montón de motivos: desde religiosos, personales, temas médicos o una orientación sexual asexual. Habría que ver cuáles son las razones detrás de este comportamiento y si verdaderamente es una elección».
Aunque el celibato en pareja puede parecer una anomalía, lo cierto es que las razones que llevan a esta elección son múltiples y, en muchos casos, profundamente personales. Estas son algunas de las más frecuentes, según la experta:
El mayor problema, según los expertos, no es vivir en pareja sin sexo, sino que uno de los miembros de la relación no lo haya elegido libremente. «Lo importante es que estén las personas de la pareja alineadas en este tema, porque, si no es así, puede ser que tengamos unas expectativas que no son compatibles«, apunta la sexóloga. Es decir, cuando el deseo sexual está presente en uno y ausente en el otro, pero no se habla, no se negocia o no se comprende, pueden surgir frustraciones, infidelidad emocional o física, e incluso la ruptura.
La clave, según Ferrer, no está tanto en la frecuencia o existencia de las relaciones sexuales, sino en la sintonía: «Si como pareja se ha tenido una comunicación clara, hay consenso, respeto mutuo y se sienten satisfechos tanto emocional como afectivamente, no habría ningún problema».
Otra cuestión es cuando no se habla del tema. «En estos casos, es el elefante en la habitación: nadie lo menciona, pero todo el mundo lo ve. Por una razón o por otra, hay parejas de larga duración que van dejando de tener sexo, pero no saben si la otra persona querría o no tener relaciones. Esa parte es muy complicada, porque si no se habla no quiere decir que no exista, solo que no se ha encontrado la forma de abordar el tema. Si esto sucede, recuperarlo, reconectarte, suele costar. Es un asunto espinoso».