Sentirte agotado puede ser señal de burnout. Pero también puede ser aburrimiento por falta de estímulos. La clave está en saber diferenciarlos para poder actuar.
Tus fantasías y tu vida antes de tu pareja son sólo de tu incumbencia. Pero no temas a abrirte si piensas que has traicionado vuestro compromiso: algunas confesiones pueden reforzar vuestra relación.
Que pele o no una fruta no es una demostración concluyente de lo que siente por ti. Las relaciones íntimas son muy complejas y no pueden reducirse a lo que tu pareja decida hacer con una naranja.
La ausencia de cercanía provoca que las parejas separadas por la distancia tengan que hacer un mayor esfuerzo para comunicarse y conocerse, lo que fortalece en gran medida su relación.
Es más fácil encontrar un compañero de cama que un buen amigo, por eso conviene sopesar el riesgo de que un encuentro sexual arruine esa amistad.
Cumpliendo con su necesidad de ayudar continuamente a los demás, las personas con este síndrome acaban inmiscuyéndose en las vidas ajenas y descuidando sus propias necesidades.
La fórmula para evitar relaciones tóxicas y reconocer tu verdadero valor emocional.
La independencia de los hijos puede vivirse con tristeza, pero también con alivio: el síndrome del nido lleno rompe el tabú de los padres que anhelan recuperar su espacio y su intimidad.
Dado que son de las que más esperamos, las personas que queremos son las que más nos decepcionan y con las que siempre acabamos enfadándonos más. Pero hay que ser indulgente.
No comparten casa, pero sí la vida: las parejas TIL reinventan el amor con afecto y sin ataduras. La distancia no es obstáculo cuando el compromiso es real.
Ocultar gastos y ahorros a la pareja puede acabar resultando tan dañino para la relación como una infidelidad sexual o emocional. Es el momento de sentarse y hablar del dinero.