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La música hace que viajemos a otras épocas./ Foto: Pretty Woman.
SALUD MENTAL
La música de otras épocas enciende los recuerdos que hacen que te sientas como cuando tenías 15 años.
Por María Corisco
12 DE DICIEMBRE DE 2023 / 13:51
Un momento espeluznante de tu vida adulta es cuando tu hijo adolescente te pregunta por la música de “tu época”. Pero es peor aún cuando eres tú mismo el que habla de las canciones de tu época, y de cómo, por supuesto, eran muchísimo mejores que las de ahora. Llevas grabada a fuego la banda sonora del tiempo que transcurrió entre la pubertad y la primera juventud, y esa música tiene un poder evocador potentísimo. Tanto, que de la mano de la nostalgia puedes sentirte como un adolescente, aun cuando ya no cumplas los cincuenta.
Nos pasa a todos. Es un fenómeno universal que ha sido ampliamente estudiado desde la psicología. Así, en este estudio se analiza por qué se tiende a preferir la música de la adolescencia a medida que se envejece. Los hallazgos sugieren que las canciones de la juventud pueden estar entrelazadas con recuerdos positivos de esa época. “No parece que nos interese tanto la música de nuestra juventud porque pensemos que es mejor, sino porque está estrechamente ligada a nuestros recuerdos personales”, afirma el autor del trabajo.
La investigación psicológica general ha demostrado que los recuerdos autobiográficos (experiencias de vida) de ciertos períodos de tiempo se recuerdan mejor que otros. Un fenómeno particularmente notable es el llamado golpe de reminiscencia. Es decir, el hecho de que las personas tienden a recordar de manera desproporcionada recuerdos de cuando tenían entre 10 y 30 años. Este periodo, apuntan los investigadores, “produce la recuperación de los recuerdos más autobiográficos, vívidos e importante. Es el periodo del que proceden las películas, la música y los libros favoritos”.
Pero, además, la nostalgia musical no se trata sólo de un fenómeno cultural, sino de una orden neuronal. Desde la neurociencia se ha visto cómo nuestras canciones favoritas estimulan en el cerebro el circuito de placer, que libera dopamina, serotonina, oxitocina y otros neurotransmisores que nos hacen sentir bien. Esto es aún muchísimo más intenso en los jóvenes, de forma que la música con la que uno se vincula en la adolescencia y primera juventud se queda enganchada a la memoria. Esto ocurre en parte también gracias al exceso hormonal del momento, que hace que el cerebro interprete que todo lo que se vive en esta etapa es increíblemente importante.
Hay más factores relacionados con esta nostalgia musical gracias a la cual puedes sentirte como un adolescente aun cuando hayamos superado la cincuentena.
En resumen, la conexión emocional, la formación de identidad, la nostalgia y la plasticidad cerebral durante la adolescencia son factores clave que explican por qué nos gustan más las canciones de esa época y por qué pueden actuar como marcadores emocionales y recordatorios de experiencias significativas en nuestra vida.
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