Que la menopausia no te borre la sonrisa. Por autoestima y para prevenir muchas dolencias. FOTO: Ivan/Pexels.
Protege tu sonrisa
El auge de la ortodoncia a los 50: parece una frivolidad pero previene problemas de salud
Por si tuviéramos poco con los sofocos y esa tendencia a aumentar de peso, la caída de de estrógenos con la menopausia nos puede regalar apiñamiento dental. ¿Hora de ponerse aparato a esta edad?
Por Verónica Palomo
2 DE FEBRERO DE 2026 / 07:30
La menopausia es sinónimo de sofocos, insomnio, unos kilos de más, piel cambiante… También de visitas al dentista. A veces es para poner un implante dental por una retracción del hueso de la encía, pero otras veces toca ortodoncia. A la larga lista de cambios que tienen lugar en el cuerpo de la mujer, hay que añadir otro menos conocido: los dientes se desplazan y dejan de estar correctamente alineados. Es lo que se conoce como apiñamiento dental que en muchos casos se resuelve poniendo una ortodoncia pasados los 50. «El cambio hormonal asociado a la menopausia afecta a los huesos y tejidos de soporte dental y puede favorecer la enfermedad periodontal. En algunas mujeres esto se traduce en dientes que se mueven ligeramente o aparecen pequeños espacios», cuenta el doctor Juan Carlos Pérez Varela, director médico de la Clínica MAEX de Santiago de Compostela.
Otra amenaza para la autoestima
Este apiñamiento dental es más severo en la mandíbula inferior. Tratarlo a tiempo no es solo es una cuestión estética. Como continúa relatando el odontólogo, «unos dientes superpuestos son más difíciles de limpiar, aumentando el riesgo de caries y problemas en las encías. Además, afecta también la autoestima y la seguridad al sonreír».
Lejos de ser vanidad, estos cambios en los dientes afectan a la sonrisa que te ha definido toda la vida. Con ello también a cómo una persona se siente consigo misma y a la confianza a la hora de interactuar socialmente.
El ‘aparato’ no son solo para adolescentes
Asociamos la ortodoncia a la adolescencia, pero lo cierto es que «no hay límite de edad para poner un corrector dental. Si las encías y los dientes están sanos, mover los dientes es posible a cualquier edad», cuenta el odontólogo.
Por eso cada vez más personas adultas deciden alinear sus dientes para mejorar la salud bucal y la calidad de vida. «Aunque el tratamiento puede avanzar algo más lento que en adolescentes, los resultados son igual de eficaces y estables cuando se planifica correctamente”, asegura.
No es solo cuestión estética: es salud
Los dientes apiñados pueden llegar a provocar serios problemas de salud. Y no solo caries. Una dentadura desalineada puede causar desgaste dental e, incluso, molestias al masticar. Como recuerda Pérez Varela, «unos dientes bien alineados contribuyen a minimizar el riesgo de enfermedad periodontal. Y es importante porque hay multitud de estudios que demuestran una relación clara entre los problemas en las encías y enfermedades sistémicas».
La Sociedad Española de Periodontología (SEPA) señala que una mala salud en las encías está vinculada con al menos 54 patologías, entre ellas, diabetes, algunas enfermedades cardiovasculares, artritis reumatoide y, cada vez con más sólidas pruebas científicas que lo confirman, el Alzheimer.
«Si tenemos los dientes bien alineados, si encajan bien los superiores con los inferiores, va a haber una mejor oclusión, un mejor engranaje y vamos a evitar un desgaste de los dientes y problemas en la articulación temporomandibular (la que une la mandíbula con el cráneo) que, a su vez, puede provocar dolores de espalda, cuello, oído, cabeza…».
Se pide discreción y facilidad de uso
La ortodoncia moderna, que incorpora tecnología 3D e Inteligencia Artificial, está pensada también para el adulto. Por eso cada vez son más los que se animan con el tratamiento. El especialista cuenta que para estas edades existen diferentes opciones, pero sin duda alguna la ortodoncia invisible, mediante alineadores transparentes, ha animado a muchas personas adultas a iniciar el tratamiento.
«Sobre todo porque es discreta, cómoda, facilita la higiene y no obliga a realizar restricciones alimentarias, ya que los alineadores se retiran para comer. Aun así, no todos los casos son iguales, y el ortodoncista indicará la mejor opción según cada situación», recalca el especialista
Cómo lidiar con el aparato y la sequedad bucal
Al inicio del artículo hemos mencionado la sequedad de la piel que aparece con la menopausia. La boca no es una excepción. Aun así el odontólogo de la Clínica MAEX casi descarta las llagas. «Es cierto que algunas mujeres pueden notar más sequedad bucal o sensibilidad, pero hoy en día los tratamientos están muy adaptados a estas circunstancias. Con un buen diagnóstico y seguimiento, la mayoría de las pacientes se adaptan sin problemas».
En este sentido, los alineadores, en general, son más cómodos que los brackets y producen menos problemas de rozaduras que la ortodoncia tradicional. Los tiempos cambian y ya no es un drama ponerse ortodoncia a los 50.