
Empujar el trineo, una de las estaciones más duras en una competición de Hyrox. FOTO: Amaury Paul/Getty.
Más fuerza, menos prejuicios
La revolución Hyrox: cuando las mujeres dejaron de entrenar «como mujeres»
Su mezcla de carrera y fuerza ha convertido a Hyrox en un fenómeno global. Y también cuestionando viejas ideas sobre quién tiene ventaja cuando llega la competición.
21 DE JULIO DE 2026 / 07:30
Desde los tiempos de Jane Fonda y el aerobic, los usuarios de gimnasios se dividían de forma casi milimétrica por género y tipo de actividad. Las clases colectivas eran el condominio de las mujeres. Sobre todo, aquellas entendidas como de ‘menos esfuerzo’, como yoga, estiramientos o Pilates, y las ‘quemagrasas’, encabezadas por el spinning. Los hombres, en cambio, se concentraban en la sala de musculación, un escenario que incluso en 2026 sigue repitiéndose, según constata la última Encuesta de Hábitos Deportivos publicada por el Ministerio de Educación, Formación Profesional y Deportes.
El CrossFit, con un claro componente de fuerza y la cultura del músculo heredada de la halterofilia, perpetuó esa sutil división. Los boxes siguen siendo cosa de testosterona y bíceps.
Entonces llegó la pandemia, un cambio generacional, mujeres dispuestas a correr y entrenar fuerza y el Hyrox. Y todo cambió.
Levantar peso y correr
Al igual que el CrossFit, el Hyrox es una competición con marca registrada. Cuenta, a su vez, con un ejército de gimnasios asociados y un merchandising que ni la gira mundial de los Rolling Stones, con mochilas, insignias, camisetas… Y, por supuesto, material específico para entrenar con los pesos exactos que exigen en las competiciones.

El CrossFit llegó primero. Inspirado en la halterofilia, se centra solo en la fuerza muscular con un componente muy técnico y una atmósfera que muchas deportistas perciben como ‘demasiado masculina’. Hyrox integra ejercicios aeróbicos, velocidad “y ejercicios funcionales muy simples que cualquiera podría ejecutar con cierta facilidad”, explica Álvaro Taracena, CEO de Hyrox en España.
La dificultad no viene por la complejidad técnica, sino por el peso y el ritmo de la competición. Y estas se celebran en grandes pabellones con ambiente festivo y repletos de patrocinadores ávidos de captar a un público al que le gusta la vida sana. Puma, Amazfit o Biotherm, por citar tres ejemplos, ya se han sumado a estos eventos.
Todos son bienvenidos
En esencia, la competición consiste en completar un circuito con ocho workouts (sí, aquí también imperan los anglicismos). A saber: esquiadora, Sled Push, Sled Pull, Burpee Broad Jumps, remo, paso del granjero, lunges con saco y pelota a pared o Wall Balls. Entre ejercicio y ejercicio, hay que completar un kilómetro de running.
Al final, quien cruza la meta ha corrido 8 kilómetros y completado los 8 workouts. Gana quien acaba antes. «Cualquiera puede inscribirse en una competición de Hyrox. Los profesionales acaban en menos de una hora. Los demás pueden terminarla a su ritmo en hora y media o dos horas. Si estás mínimamente preparado, la acabas porque no hay límite de tiempo», declara el CEO español de Hyrox.
Incluso se puede competir por parejas, mixtas o del mismo género.

La prueba de la sentadilla
Que sea ‘apto para todos’ no significa exactamente que te puedas levantar del sofá y meterte en una competición a darlo todo. Jorge Gutiérrez, más conocido en redes como Dr. Deporte, señalaba en el podcast de Hijos de la Resistencia que el Hyrox es un deporte muy completo porque «permite desplegar un patrón motriz muy completo. Tienes que tirar, empujar, saltar, agachar, desplazarte…».
En términos de biomecánica es un entrenamiento global. Mirado con la lupa de la salud es mejora metabólica y cardiovascular. O sea, longevidad.
Ahora bien, antes de lanzarse a competir sin más, sugiere una sencilla valoración de forma física. «Haz una sentadilla completa y veremos cuál es tu rango de movilidad», aclara.
Un deporte muy instagrameable
Cuando en 2017 Christian Toetzke y el medallista olímpico Moritz Fürste crearon el Hyrox tenían claro que tenía que ser una experiencia deportiva para todos, con tirón visual, que se quisiera vivir y compartir.
No es casual que en todas las competiciones haya fotógrafos profesionales que registran la actuación de cada participante. El kit fotográfico se vende a razón de unos 30 euros por evento.
El 75% de quienes participan los compran y suben a redes sociales sus mejores instantáneas. No hay mejor campaña de marketing que convertir a sus 650.000 atletas anónimos en influencers.
El atractivo de tener un poco de todo
Esta disciplina se engloba en lo que ahora se llama entrenamiento híbrido. O sea, mitad cardio y mitad trabajo de fuerza. «En los primeros años la mayor parte de los que llegaban al Hyrox venían del CrossFit o de hacer carreras de obstáculos, como la Spartan. Más tarde llegaron los runners y los del trail”, prosigue Álvaro Taracena.
En este tiempo, las mujeres empezaron a perderle el miedo a hacer deporte de fuerza. Y a competir a cualquier edad, otro de los techos de cristal que solían alejar a las que ya son madres o pasan de los 40 de las competiciones populares.
También les gustaba la idea de verse y sentirse fuertes. Y de compartir esas fotos en redes sociales.
El idilio del Hyrox con las mujeres acababa de empezar.
Por fin, un deporte en igualdad
Conquistar al público femenino era lo que le faltaba al deporte de competición, a la actividad de fuerza y a las pruebas de running. No es que no hagamos deporte, de hecho, las cifras del Ministerio revelan que los gimnasios tienen más socias que socios. Pero las áreas de calistenia urbanas y el running siguen siendo territorio masculino. El Informe Runnea 2025 apunta que el 75% de los runners populares son hombres. Las cifras de inscritos en carreras lo confirman.
«En España el 45% de las inscritas en campeonatos de Hyrox son mujeres. Y cada año son más. En las encuestas que hacemos en los eventos destacan que les atrae la idea de marcarse un objetivo en el año que les obligue a entrenar. Y estamos viendo ya un cambio generacional. Si al principio muchas venían del running, ahora tenemos a chicas jóvenes que ya empiezan entrenando en esta disciplina».

Competir, mejorar, medir
No vamos a descubrir la pólvora al afirmar que las mujeres somos más cabales al competir. En 2023 el danés Jens Jakob Andersen publicó un minucioso trabajo donde comparaba el rendimiento de casi dos millones de mujeres y hombres en 131 maratones. Los datos concluían que ellas, pese a ser más lentas, son un 18,6% más eficientes.
¿Por qué? Porque las mujeres dosifican mejor los recursos energéticos, miden mejor su potencial y se ciñen a lo entrenado. Los hombres tienden a improvisar, a dejarse llevar por la emoción del ambiente y el ego. Ahí llegan las lesiones y la depleción prematura de los depósitos de glucógeno (el muro en maratón y la pájara en ciclismo).
En este planteamiento, los relojes inteligentes han sido una tremenda ayuda para visualizar parámetros de rendimiento fundamentales, como el ritmo, el tiempo, la frecuencia cardíaca o el entrenamiento por zonas. Estos dispositivos entienden que el deportista solo entrena un deporte cada vez, ya sea hacer fuerza, correr o nadar.
Pero en Hyrox hay que cambiar 16 veces de deporte en una misma sesión. Con los relojes convencionales supondría guardar cada ejercicio y entrar en una nueva sesión. Así es difícil valorar el esfuerzo y el tiempo.
Un reloj que lo mide todo
El fabricante de Amazfit vio un hueco de mercado y lanzó una familia de relojes inteligentes con modo carrera oficial de Hyrox. El funcionamiento es sencillo: basta con pulsar el botón de selección de actividad para, de una forma muy intuitiva y en un segundo, cambiar de carrera a remo, burpees o wall balls.
Todos los registros computan en la misma actividad. De esta forma los deportistas pueden conocer en tiempo real cómo están rindiendo en cada disciplina para entrenar al máximo en cada prueba y no perder el resuello para la siguiente.

Ni demasiado, ni quedarse corto
Cuando hay tantas pruebas y son tan breves es fácil venirse arriba en la que te sientes mejor. Puede ser correr o hacer burpees, por citar dos ejemplos. Si te pasas en una y necesitas varios minutos para recuperar, pierdes un tiempo precioso. Ese es el truco de los que saben de Hyrox.
«Esta innovadora tecnología deportiva permite mantener el equilibrio necesario entre fuerza y resistencia. El reto no es sencillo debido a la superposición de diferentes tipos de ejercicios que generan estímulos distintos», afirma Jesús Carrero, director general para EMEA de Amazfit.
«Puedes ser muy rápido corriendo, pero sin un entrenamiento de fuerza suficiente perderás muchos segundos en esas estaciones. Y viceversa. Sin resistencia y un entrenamiento de carrera intenso, empujar el trineo de forma eficiente no dará buenos resultados», detalla Carrero.
Objetivo: no desfondarse
Sobrevivir a una competición de Hyrox –o a un entrenamiento completo– requiere controlar el nivel de esfuerzo para no pasarse. Los entrenadores con experiencia en esta joven disciplina dan dos pautas imprescindibles: entrenar carrera a baja intensidad para desarrollar una base de resistencia y trabajar la fuerza en el nivel umbral (zona naranja), no con intervalos largos y agotadores, sino con repeticiones más cortas con descansos mínimos.
Esta forma de entrenar mantiene al deportista siempre al borde la fatiga, pero sin cruzar el umbral de lactato. Se puede lograr entrenando por sensaciones, pero es más exacto consultando las métricas en tiempo real.
Hidde Weersma, campeón de Europa de 2026, reconoce que este tipo de dispositivos le permite monitorizar con precisión cada entrenamiento y detectar los puntos débiles. «Entreno combinando sesiones EMOM de alta intensidad con bricks de carrera en umbral, es decir, carreras en umbral intercaladas con ejercicios de fuerza», explica este atleta. «Con mi reloj Amazfit o mi Helio Strap superviso en todo momento este parámetro para saber que me estoy ciñendo bien al plan», añade.