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NO TE PIERDAS Llega una nueva generación de ácidos hialurónicos. ¿Quién dijo que estaba en horas bajas?
Llega una nueva generación de ácidos hialurónicos. ¿Quién dijo que estaba en horas bajas? FOTO: Farhad Irani (Pexels).
Ciencia vs 'haters'
Durante años fue el símbolo del exceso. Laboratorios y médicos estéticos pelean por recuperar la confianza en un ingrediente que nunca dejó de ser una de sus mejores herramientas
Por Amor Sáez
4 DE SEPTIEMBRE DE 2026 / 05:30
Un dato para la reflexión. "Hasta el 30% de los pacientes nuevos que llegan a las consultas de medicina estética rechazan ponerse ácido hialurónico como primera opción. Cuando el ácido hialurónico es fundamental, son las ruedas del coche, es una de las grandes armas que tenemos los médicos", se lamenta el médico estético Javier Anido. El panorama médicoestético ha cambiado.
Por un lado, ahora "los pacientes asocian el uso del ácido hialurónico con resultados exagerados y artificiales, temiendo así perder la naturalidad de su apariencia y la alteración de sus movimientos faciales", asegura Marta Garay, médico estético en Grupo Pedro Jaén. Sin duda, las 'overfilled faces', a golpe de ácido hialurónico, han hecho mucho daño estos últimos años. "Se han utilizado productos malos y se ha banalizado la medicina estética", se lamenta el doctor Anido.
Una lástima si pensamos que, precisamente, el ácido hialurónico es un producto a priori seguro y, de hecho, el único que cuenta con un antídoto: la hialuronidasa, una enzima natural que lo convierte en líquido para que el organismo pueda reabsorberlo rápidamente. "Es el material más seguro si se utiliza de manera correcta. Tras su infiltración, la hialuronidasa nos permite disolverlo y eliminarlo al 100%. Los laboratorios lo saben y siguen apostando por este gran producto", apunta la doctora Garay.
A pesar de esto: si echamos la vista atrás, vemos que durante años ha sido utilizado de manera incorrecta: grandes cantidades en lugares inadecuados. "Su mala fama le precede y es nuestra responsabilidad como médicos hacer un uso correcto", reconoce la doctora Garay. Y por otro lado, la naturalidad, la personalización y el 'menos es más' se han convertido en las nuevas demandas de los pacientes.
"Lo más importante es la valoración facial para saber, en todo momento, qué necesita esa persona", destaca el médico Javier Anido. Por su parte, para Marta Garay la clave también está en el producto y la técnica: "Se trata de utilizar un material de calidad que, empleado de la manera correcta, nos garantice el éxito del proceso. Para ello, el estudio y aprendizaje deben ser constantes a lo largo de la carrera del médico".
Los laboratorios siguen trabajando a contrarreloj para dar con fórmulas más biocompatibles y naturales: "Los nuevos ácidos hialurónicos buscan ser lo más parecidos al que de manera natural contiene el cuerpo humano. La diferencia de estos nuevos productos reside en la tecnología utilizada, ya que consigue obtener un hialurónico de cadena larga igual que el de nuestro organismo para su asimilación de manera natural y sin inflamación", describe la médico Marta Garay.
Por decirlo de alguna manera, los nuevos ácidos hialurónicos son más seguros, adaptables y sostenibles: "La investigación avanza cada año. El ácido hialurónico del futuro cada vez será más seguro, tendrá una mayor capacidad para integrarse en la anatomía y la piel de los pacientes, modificará su reticulación y empleará reticulantes que se reabsorben completamente, y tendrá una duración estable y duradera en el tiempo para no tener que estar inyectándolo permanentemente", vaticina el médico Javier Anido.
Con estas nuevas perspectivas y ambiciones, acaba de aterrizar en España la gama Estyme de Evolus. ¿Qué trae de bueno y nuevo este ácido hialurónico? "Se ha modificado la forma como se reticula el ácido hialurónico para hacerlo más natural, estable y predecible en el tejido. Para ello se utiliza un proceso de reticulación en frío (Tecnología Cold-X) que reduce la agresión química y preserva la estructura original del ácido hialurónico", describe Pilar Sarasa, Medical Affairs Clinician para España de Evolus.
En lugar de calor (como hacen la mayoría de los laboratorios), utiliza un proceso de reticulación (proceso químico por el que las moléculas de ácido hialurónico se unen entre sí para conseguir un gel denso, estable y resistente) en frío que reduce la agresión química y preserva la estructura original del ácido hialurónico. "Esta nueva tecnología se basa en un concepto clave: modificar cómo se reticula el ácido hialurónico para hacerlo más natural, estable y predecible en el tejido", explica la doctora Garay.
Dentro de esta tecnología, cada servicio tiene una función diferente, más pensados para conseguir elevación y soporte, corregir arrugas y pliegues dinámicos, aportar volumen o recuperar soporte en diferentes partes del cuerpo. Desde este laboratorio aseguran que esta nueva gama no inflama y consigue resultados con un 20% menos de producto. "Al estar reticulado a baja temperatura, se necesita menos cantidad de producto y el efecto es mucho más natural e integrador. También se consigue una capacidad de inflamación menor. Al fin y al cabo, la inflamación también interviene en la degeneración de los tejidos", explica el doctor Anido.
A menor inflamación, menores posibilidades de que no se reabsorba correctamente o deje una huella estética negativa. "Consigue los resultados esperados, naturales, respeta la individualidad de cada paciente y tiene capacidad para prevenir los signos de la edad", detalla la médico estético del Grupo Pedro Jaén. Eso sí, el futuro del ácido hialurónico con esta nueva gama es prometedor "siempre y cuando sea utilizada de manera correcta", concluye la experta.
Recorrer cientos de kilómetros sin más compañía que la propia sombra se hace con los pies y con la mente.