Suscríbete a la
NO TE PIERDAS Cada vez más parejas eligen viajar por separado, ¿decisión saludable o señal de alarma?
La genética juega un papel crucial en la acumulación de grasa./ Foto: Zalando.
CUERPO
Horas y horas de abdominales, sentadillas y planchas te ayudarán a tonificar tus músculos, pero no lograrán que pierdas grasa de zonas específicas de tu cuerpo.
Por María Corisco
15 DE FEBRERO DE 2024 / 13:30
Has hecho dietas y te has machacado en el gimnasio. Pero eso que tú deseas, que se volatilice la grasa de una zona concreta de tu figura, se te sigue resistiendo. Es hora de aceptarlo: del mismo modo que no puedes elegir dónde tu cuerpo almacena la grasa, tampoco puedes elegir dónde la pierdes. Si tiendes a tener cartucheras, michelines o papada, lo más habitual es que la grasa de estas zonas se atrinchere y se resista a decirte adiós.
“Perder grasa en sitios localizados es un mito porque el cuerpo humano no tiene la capacidad de dirigir esta pérdida de grasa a áreas concretas del cuerpo mediante ejercicios o métodos específicos -explica Carlos Martín, entrenador personal-. Es una ilusión que ha sido desacreditada por la ciencia, ya que contradice los principios básicos de la fisiología y la biología humana”.
Para explicarlo, señala los siguiente aspectos involucrados en el almacenamiento y pérdida de la grasa:
“Las personas tendemos a acumular más grasa en unos sitios -continúa el experto-. Lo vemos de forma habitual en abdomen, caderas y muslos, y suele deberse a factores genéticos y hormonales. Precisamente por ello, a menudo estas áreas problemáticas retienen grasa de manera más persistente, incluso cuando se pierde grasa a nivel global”.
Uno de los investigadores prominentes que ha abordado el mito de la pérdida de grasa localizada es el doctor Edward Melanson, profesor asociado de la Universidad de Colorado en Boulder y experto en fisiología del ejercicio y metabolismo. Los resultados de sus estudios han contribuido a desacreditar la idea de que se puede perder grasa en áreas específicas del cuerpo mediante ejercicios o métodos específicos.
Así, tras estudiar los efectos del ejercicio y la actividad física en el gasto energético y la pérdida de grasa en el cuerpo en general, así como la distribución de la grasa corporal, ha llegado a la conclusión de que “la pérdida de grasa es un proceso sistémico y no localizado, y que la composición genética, hormonal y fisiológica de cada individuo desempeña un papel crucial en la distribución de la grasa corporal”.
En cuanto a los entrenamientos, Carlos Martín insiste en la importancia de “entender que los ejercicios dirigidos a áreas específicas del cuerpo, como abdominales o flexiones, pueden fortalecer y tonificar los músculos subyacentes, pero no eliminarán selectivamente la grasa de esas áreas. La pérdida de grasa se produce de manera generalizada en todo el cuerpo, y los resultados de la pérdida de grasa pueden variar según muchos otros factores”.
Desde esta perspectiva, concluye, “es crucial adoptar un enfoque integral para la pérdida de grasa que incluya una dieta equilibrada, ejercicio regular y un estilo de vida saludable en general, en lugar de centrarse en ejercicios específicos para áreas problemáticas con la expectativa de una reducción localizada de grasa”.