Hay departamentos de recursos humanos que son menos estrictos para reclutar personal. Pero ellos no son Nicole Kidman. FOTO: Chris Delmas / AFP via Getty Images.
Estilo WeLife, en busca de red flags para no enamorarnos mal
El estricto ‘dating manifesto’ de Nicole Kidman: cuando tras una ruptura nos ponemos exquisitos para volver a ligar
Hay quienes se toman la búsqueda del amor como quien efectúa la selección de personal para cubrir una vacante en su empresa. Es frío, cero romántico y no asegura dar con el candidato ideal.
Por Marita Alonso
4 DE MAYO DE 2026 / 14:00
Cuando parejas célebres que nos han acostumbrado a presumir de carantoñas y de amor en la alfombra roja y en las entrevistas anuncian su separación, el pavor nos asalta. ¿Es una señal de que no son estos tiempos para el romance? Algo parecido nos preguntamos cuando salió a la luz el divorcio de Nicole Kidman y Keith Urban, pero si algo hemos aprendido de Hollywood es que la gente es experta en duelos exprés y encuentra una nueva pareja con pasmosa facilidad. Se ve la actriz va superando su ruptura y ya no se cierra a volverse a enamorar. Pero… no nos quedemos con el trazo grueso: Nicole Kidman busca nueva pareja pero bajo estrictas condiciones. No sea que se lleve un desengaño antes de tiempo.
Por eso ha puesto en marcha una peculiar preselección de candidatos digna del departamento de recursos humanos de una gran multinacional. De entrada, la actriz no quiere saber nada de las aplicaciones de citas (no me extraña, queridísima Nicole). La selección será meticulosa y manual, a la antigua usanza. Woman’s Day indica que la australiana a desarrollado un ‘manifiesto de citas’ muy específico y solo se planteará tener relaciones que se ajusten a sus criterios. «Ahora sabe lo que le gusta y no tiene miedo de aspirar únicamente a lo que cree que merece», declaró una fuente al medio.
No es la única. Muchas veces tras un fracaso sentimental tendemos a ponernos exquisitos a la hora de conocer nuevas personas. Tanto que enamorarse de nuevo resulta casi imposible.
Actriz famosa busca hombre de éxito
La oscarizada actriz no quiere ni por lo más remoto un hombre florero. Tampoco, un varón que pudiera aprovecharse de su fama, su dinero, o sus contactos. En resume: el posible candidato debe ser un hombre hecho, derecho e independiente. «Quiere un hombre amable, sobrio, exitoso y que no se convierta en un tipo débil y dependiente. No le importa si tiene hijos, pero idealmente no quiere que sean menores que sus hijas», indica el insider.
Entre sus tareas como actriz y las producciones audiovisuales que lidera, a la Kidman le queda poco tiempo para dispersarse en romances que no van a ningún sitio. Así que delega en su círculo más próximo la tarea de cribar candidatos. «Nicole deja la mayor parte de la selección en manos de su círculo de amigos. Se niega incluso a tomar un café con alguien a menos que se lo haya recomendado personalmente un amigo en quien confía plenamente», asegura.
De todas las profesiones del mundo mundial, solo hay una que descartaría completamente al posible candidato. Tiene claro que no quiere que sea actor. Tampoco me extraña, querida Nicole…
Un nuevo radar de red flags
No es extraño que tras una ruptura delicada, creemos un listado de innegociables a la hora de encontrar pareja. Dicen que de los errores se aprende y que con cada ruptura descubrimos algo sobre nosotras mismas. Las separaciones suelen traer consigo aprendizajes que conllevan límites y, para qué negarlo, una creciente habilidad para detectar ‘red flags’. Algo que por cierto, en ocasiones llevamos demasiado lejos. Al respecto escribe el doctor Ali Fenwick en Red Flags, Green Flags. Considera que mucha gente tiende a pensar que lo que no le gusta es una ‘red flag’ y que muchas personas prefieren alejarse cuando las cosas se ponen difíciles, lo que limita su capacidad de ser más reflexivos en el momento.
«Aprender a distinguir las verdaderas ‘red flags’ de las ‘green flags’ implica todo un conjunto de habilidades importantes que debemos desarrollar. Probablemente, lo más importante es ser capaz de reconocer cuándo tú mismo eres esa bandera roja», advierte.
Del ‘todo me vale’ a ponernos exquisitos
Los comportamientos tras una ruptura pueden llegar a ser desconcertantes. Desde quienes desean salir de la nueva soltería cuanto antes y no dudan en enamoriscarse del primero que pasa, a quienes miran con lupa hasta el detalle más nimio de cualquier candidato.
Fenwick señala que «en determinadas situaciones es posible que solo veamos green flags, mientras que en otras nos parezcan más rojas que un cangrejo. Por otra parte, ver red flags en los demás puede ser, incluso, un indicador de que tú eres red flag. Tu educación, tus valores, tu cultura, tus experiencias vitales y los medios de comunicación influyen en tus creencias y percepciones. Y eso es lo que te lleva a interpretar lo que ves como peligroso (rojo) o saludable (verde)», dice.
Por aquí no voy a volver a pasar
Muy habitual es también que quien sale de una relación diga no tener del todo claro lo que quiere, pero sí lo que no. Es lo que le pasa a Kidman: está buscando un nuevo comienzo habiendo tomado nota de lo que no está dispuesta a tolerar.
Me gustaría añadir que cuando nos empeñamos en encontrar a un tipo de persona concreta, en ocasiones dejamos escapar a gente maravillosa porque no encaja en unos criterios que si son demasiado férreos, pueden resultar una traba. De hecho, cuando a la mayoría de parejas que pese a haber tenido aplicaciones de citas no conocieron a la suya a través de estas apps, les preguntan si la persona con la que salen habría encajado en los filtros que tenían, aseguran que no. Está bien tener claro lo que queremos y lo que no, pero hay que ser un poco flexibles cuando se habla de asuntos amorosos.
Nicole Kidman tiene miedo a otro tropiezo sentimental y una vez más, solo puedo decir. No me extraña, querida Nicole.