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NO TE PIERDAS ¿Por qué poner música durante el sexo dispara el placer?

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Música mejora el placer en el sexo

El sexo siempre debe ser espontáneo. La playlist de fondo es mejor tenerla preparada a improvisar en el último momento. FOTO: Cottonbro/Pexels.

Las mejores melodías para el delicioso

¿Por qué nos gusta poner música para los encuentros sexuales? Placer, dopamina y una buena playlist

Hay canciones que nos llevan en volandas. Logran que el cerebro relaje y el cuerpo se abandone en el deleite de los sentidos. No es un invento de Spotify: tiene base de neurociencia.

Por Marcos López

2 DE MAYO DE 2026 / 09:24

¿Quién no recuerda la mítica escena de cama de Top Gun entre Tom Cruise y Kelly McGillis con el mítico Take My Breath Away de Berlin de fondo? Algo similar hacen en los Bridgerstone, Anatomía de Grey e infinidad de producciones audiovisuales. El cine nos ha enseñado que una melodía sensual es el colofón mágico a una noche de pasión. Y no es solo un recurso audiovisual: poner música al sexo duplica el placer y proporciona mayor satisfacción. Así lo recalcan diversos estudio de la neurociencia.

El amor es cosa de tres: tú, él y la dopamina

No hay mejor sexo que el que se vive en la mediana edad. Pero no hay que descuidarse. El paso de los años, cuando no décadas, puede hacer que las relaciones sexuales en la pareja acaben siendo monótonas y aburridas. Pura rutina. Así que toca alimentar la pasión y el deseo. Como ocurre, como destaca Eva Moreno, sexóloga de Gleeden, cuando le pones música a tus encuentros íntimos.

En palabras de la experta, «los estudios neurocientíficos han demostrado que la música activa los circuitos del placer y la recompensa que están totalmente implicados en la excitación sexual. Además, también aumenta la percepción de la atracción, por lo que actúa como un catalizador del deseo sexual». En otras palabras, en el dormitorio sois tres: los dos amantes y la dopamina.

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Mucho más que una sincronización física

Un estudio del Grupo de Investigación en Cognición y Plasticidad Cerebral de la Universidad de Barcelona y del Instituto de Investigación Biomédica de Bellvitge (UB-IDIBELL), publicado en Proceedings of the National Academy of Science (PNAS), confirma la relación causal entre la dopamina y las respuestas de recompensa al escuchar música, siempre que sea de su agrado.

Pero es mucho más que la liberación de la famosa dopamina. No es un efecto sólo fisiológico. También hay un fuerte componente emocional: la música también te ayudará a conectar (aún más) con tu pareja. No en vano, «cuando estamos en una relación siempre buscamos elementos que actúen como un pegamento». Reflejarnos en la otra persona al compartir unos gustos similares, en este caso musicales, «es una muy buena manera de conectar».

Ya sea con tu pareja de toda la vida o con alguien que acabas de conocer. No es de extrañar que haya temas de todos los tiempos que se asocien a las escenas de cama. Hasta en Spotify hay playlist bajo el lema «Slow Sex» que te arreglan esa escena sin tener que pensar demasiado.

Siempre es mejor con música (o casi)

Las encuestas, como los estudios, lo dejan muy claro: hasta un 62% de las personas afirma que la música mejora su experiencia sexual. Sin embargo, también hay un 11% que reconoce que aderezar sus encuentros íntimos con música no les hace ni fu ni fa. Y en el caso del 27% restante, el efecto resulta incluso contraproducente. Hasta el punto de «desconectar totalmente del acto sexual cuando la música que están escuchando no es de su agrado». Si detestas el reggaeton, el flamenco o el tecno y tu pareja se empeña en animar la escena con Bad Bunny es probable que la cosa acabe en fracaso.

De poco sirve estar en el lugar ideal y con la persona perfecta si la canción de fondo te parece un bodrio. La música, incide Eva Moreno, «te puede facilitar estar presente, conectar con el placer y con lo que está sucediendo con la experiencia. Pero también puede generar muchísima distracción y desconexión. Llegando a cortarte la conexión erótica, a cortarte el rollo, si no está encaja con el momento, con la experiencia que estás viviendo».

La mejor banda sonora para tu alcoba

Entonces, si el tipo de música influye tanto en el deseo sexual, ¿cuál es el más apropiado? Pues para gustos, canciones. Aun así, los estilos más recurridos son, según las encuestas, el soul (22%), el jazz (21%) y el rock suave (17%).

Y aquí las modas tienen poco, o más bien nada, que ver: la música electrónica e incluso el reguetón, con sus supuestas letras tan eróticas y acaloradas, son con diferencia las menos utilizadas en las playlists sexuales. También en el caso de las personas (menos) jóvenes. Y la explicación es muy sencilla. Se trata de una simple cuestión de ritmo.

OTROS TEMAS WELIFE

Títulos imprescindibles para una noche épica

En su playlist ‘10 mejores canciones para hacer el delicioso‘, en Youtube, sugieren Earned It, de The Weekend y Make Me Feel, de Elvis Grew, entre otras. Si buscamos los clásicos, Je t’aime moi non plus, de Brigitte Bardot y Serge Gainsbourg, o Relax, de Frankie Goes to Hollywood, suelen estar en las posiciones más alta de las prefeerncias de los amantes.

El soul, el jazz y el rock y el pop suaves son estilos con cadencias más suaves, más lentas. «Ayudan a regular el ritmo corporal, el latido del corazón, y todo ello nos conecta con sensaciones de seguridad y refuerza nuestra conexión emocional».

Tienes que hacerte una playlist

Tienes una playlist para salir a correr, otra para conducir hasta el trabajo y otra para (intentar) amenizarte las tareas domésticas. Así que ha llegado el momento de, como recomienda la sexóloga, tener una playlist exclusiva para el sexo.

Tan sólo tienes que pincharla al llegar a casa. Te ayudará no sólo a desconectar de la rutina, sino también a «poner el foco en otras cosas, como sería un encuentro íntimo, o a evocar momentos vividos que desde el recuerdo, la fantasía, activen tu deseo sexual».

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