
Recortando un poco los bordes de cada envase se reducen toneladas de plástico al año. Mismas pastillas pero en un packaging más sostenible. FOTO: Karola G/Pexels.
Economía circular en la farmacia
Más pequeños, más ligeros, igual de seguros: los medicamentos se apuntan al ecodiseño
Las cajas de los fármacos que tenemos en casa han adelgazado en los últimos años. Y no es un detalle de la industria farmacéutica para que los podamos guardar mejor en nuestro botiquín doméstico.
2 DE FEBRERO DE 2026 / 16:06
Seguro que te has dado cuenta: en los últimos años las cajas de los medicamentos que tenemos en casa son más pequeñas. Y los frascos de jarabe pesan menos. El contenido es el mismo de siempre —mismos mililitros, mismo número de comprimidos—pero ahora esos envases ocupan menos espacio en nuestro botiquín doméstico. Este cambio es el resultado de aplicar el ecodiseño en los envases de los medicamentos, es decir, diseñar los envases para minimizar su impacto ambiental.
Este rediseño de los envases en modo alguno afecta a la seguridad, estabilidad, durabilidad y eficacia del producto sanitario. Tampoco a la accesibilidad a la información obligatoria al paciente. Aunque la caja de pastillas para el resfriado sea algo más pequeña, se tiene que leer correctamente el nombre comercial, la fecha de caducidad, el nombre del laboratorio o las instrucciones de uso, entre otros. Y ese es el gran desafío de la industria farmacéutica: compaginar todo ese rigor hacia el paciente con las nuevas consignas de sostenibilidad para reducir las emisiones de carbono en Europa.
Todo empieza en un laboratorio de diseño
El concepto de ecodiseño es ya habitual en muchas industrias. Tiene un doble objetivo: reducir el impacto ambiental de todos los productos que llegan a nuestras casas y hacer un uso más racional de los recursos materiales necesarios para fabricar los envases. Es decir, usar menos cartón, menos papel, menos plástico… Así se generan menos residuos y hay que reciclar muchas menos toneladas de materias primas.
En la práctica se traduce por ‘adelgazar’ los envases (por ejemplo, hacer que los blísters de comprimidos sean algo más pequeños o con un grosor menos). También se incorporan opciones de materiales más reciclables, se optimizan los tamaños y formatos (utilizando mejor el espacio del blíster, o reduciendo el tamaño del tapón del jarabe para la tos o el de la crema para la dermatitis). Finalmente, se apuesta por tintas más ecológicas.
Gracias a estos esfuerzos hacia un diseño más sostenible de los fármacos se ha logrado que uno de cada tres medicamentos comercializados hoy en España lleve ya algún tipo de mejora medioambiental en su envase.
Medicamentos tan seguros como siempre
Esta estrategia de racionalización y avance hacia la sostenibilidad se incluye en los Planes Empresariales de Prevención y Ecodiseño (PEPE) de SIGRE, la entidad sin ánimo de lucro creada en 2001 para la gestión medioambiental del packaging y los restos de medicamentos que se generan en los hogares. Desde el 1 de enero de 2025, procesan también los envases comerciales e industriales de medicamentos. Cada edición de los PEPE han permitido impulsar la adopción de nuevas mejoras ambientales en los envases de los medicamentos.
Aplicar el ecodiseño en los envases de medicamentos no surge de la noche a la mañana. Han sido dos décadas y media de innovación y desarrollo aterrizadas en 3.300 iniciativas de mejora ambiental y aplicadas en más de los más de 1.000 millones de envases comercializados a lo largo de este periodo de tiempo.
No es casual que alguno de los medicamentos que tenemos en casa, tanto si son de receta como los de venta libre en la farmacia, haya cambiado de formato para abrazar esas nuevas directrices del ecodiseño.
Además, se almacenan mejor
A nivel doméstico esto cambios nos permiten acomodar mejor los medicamentos en el botiquín de casa porque ahora ocupan menos. También contribuyen a mejorar el almacenaje en la rebotica de las farmacias y a optimizar todos los procesos logísticos de la industria farmacéutica. No hay que olvidar que cada día se mueven millones de fármacos hacia hospitales, centros de salud, clínicas y farmacias a pie de calle. Hacerlos más pequeños, más fáciles de apilar o más ligeros facilita su almacenaje y reduce las emisiones durante el transporte.
Al llegar a su fin de ciclo, ya sea porque hemos consumido la pauta completa que nos prescribió nuestro médico, o porque han caducado, también son más fáciles de depositar en el Punto SIGRE de la farmacia. No hay que olvidar que los fármacos son un tipo muy especial de producto que debe procesarse correctamente al final de su vida útil. Nada de tirarlos a la basura, ni reciclarlos por nuestra cuenta. Basta con depositar el medicamento (lo que quede de él) dentro de su envase en el Punto SIGRE y ellos ya se encargan de todo.
Con las bendiciones de las autoridades sanitarias
Desde SIGRE recuerdan todas estas innovaciones de ecodiseño en los envases de los medicamentos no solo buscan complacer las consignas de la economía circular. Los nuevos envases rediseñados se evalúan bajo criterios de seguridad y siempre bajo la estricta supervisión de las autoridades sanitarias. Ante la menor sospecha de que un envase más pequeño o más ligero pudiera poner en riesgo la seguridad o la conservación del medicamento, este sería inviable.
«Los PEPE son una herramienta esencial para avanzar hacia un medicamento más sostenible”, subraya Miguel Vega, director general de SIGRE. «Aunque no es sencillo introducir modificaciones en los envases de los medicamentos, puesto que deben cumplir estrictos requisitos legales y técnicos para garantizar la salud pública, este esfuerzo es una muestra más del compromiso de la industria con la economía circular y el desarrollo sostenible».
- TEMAS
- MEDIOAMBIENTE
WeLife hoy
ortodoncia a los 50cinismomasturbación coloración crioterapiaSiguenos :)