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Alimentación saludable

Caldo de huesos: tenemos la mejor receta del caldo de moda

El caldo de huesos casero que hacían nuestras abuelas vuelve a estar en boca de todos por sus múltiples beneficios. Te contamos cuáles son y cómo preparar la mejor receta.

Por Andrea Verdejo

4 de diciembre de 2021 / 18:12

Seguro que si te interesa la denominada ‘comida real‘, la cocina tradicional y el slow food, habrás oído hablar sobre el caldo de huesos y sus beneficiosas propiedades. Aunque a priori suene como algo extraño y quizás incluso un poco arcaico, es una muy buena forma de aportarle a nuestro cuerpo los minerales y nutrientes que necesita. Además es ideal para esta época del año, para mantenernos calientes a pesar de las bajas temperaturas.

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Actualmente, muchos productos están pensados para nuestro frenético estilo de vida y nos hacen facilitan las tareas al ahorrarnos tiempo. Esto se aplica a la tecnología, la limpieza del hogar y, por supuesto, a la comida. Sin embargo, a menudo merece la pena tomarnos el tiempo necesario y disfrutar de los procesos. En lo que respecta a la alimentación al menos, merece la pena seleccionar cuidadosamente los ingredientes que consumimos para nutrirnos debidamente.

Al final, la clave para llevar una buena alimentación la tenían nuestras abuelas. Ellas dedicaban horas a que la comida se hiciera a fuego lento y obtenían todo el sabor por muy poco dinero; pues el caldo de huesos casero es una oportunidad ideal para aprovechar la comida que nos ha sobrado días anteriores.

Por qué tomar caldo de huesos casero

El caldo de huesos se ha elaborado de forma casera durante generaciones. Sin embargo, poco a poco fue quedando en desuso. Ahora, por fin, vuelve a hablarse de sus numerosos beneficios para nuestra salud y también para nuestro bolsillo.

  • Contiene minerales fáciles de absorber por nuestro cuerpo. No solo calcio sino también magnesio, fósforo, silicio, azufre y oligoelementos.
  • Es bueno para la artitis y el dolor en articulaciones. Como sostienen desde la Fundación Weston A. Price, cofundada en 1999 por Sally Fallon y la nutricionista Mary G. Enig, el caldo de huesos contiene «el material proveniente del cartílago y de los tendones, elementos como sulfatos de condroitina y glucosamina, que ahora se venden como suplementos caros para la artritis y el dolor en articulaciones».
  • Ayuda a nuestro sistema digestivo. Sus distintas propiedades son reparadoras para nuestro sistema digestivo. Por ejemplo, el colágeno y la gelatina son beneficiosas para las personas con úlceras; y la prolina es un aminoácido que ayuda a que nuestro cuerpo produzca colágeno. Por todo esto suelen utilizarse en personas con enfermedades digestivas tales como colitis, enfermedad de Crohn y diarrea infantil.
  • Protege y refuerza nuestras uñas, cabello y piel gracias a que es rico en colágeno y gelatina. Estos mantienen los tejidos fuertes y sanos.
  • Ayuda con la pérdida de peso. Por lo general es muy bajo en calorías, además la gelatina que contiene incrementa la sensación de saciedad.

Además de las propiedades del caldo de huesos que mejoran nuestra salud, hay otros motivos por los que tenerlo en cuenta, como que nos ayuda a evitar el desperdicio de alimentos; puede utilizarse en cocina de distintas formas (como base para sopas, salsas, estofados…) y es muy económico, pues le damos una «segunda vida» a la carne de calidad que hayamos comprado. Por otro lado, ya que consumimos carne, siendo conscientes de los inconvenientes medioambientales que esto conlleva, esta sería una de las mejores formas de hacerlo.

La receta más sencilla de caldo de huesos casera

La receta del caldo de huesos es sencilla. Necesitaremos una olla, preferiblemente de buen tamaño y de cocción lenta para ahorrar energía, y bastante tiempo de cocinado para obtener el máximo sabor y minerales de los huesos. Además, la base de ingredientes para el caldo es la siguiente:

  • 4 litros de agua fría
  • 30 ml de vinagre de sidra de manzana
  • Sal y pimienta
  • 1,5 – 2 kg de huesos asados de calidad y de distintos tipos

Una vez reunamos todos los ingredientes, sólo tienes que ponerlos en la olla y cuando rompa a hervir, bajar el fuego al mínimo, lo justo para que cueza mínimamente y dejar cocer teniendo en cuenta los siguientes tiempos de cocción: 

  • De ternera: debería estar cociendo de 8 a 12 horas para extraer el mayor número de nutrientes del caldo.
  • Pollo: con 3-4 horas debería ser suficiente.
  • De pescado: no debería cocer más de 20 minutos.

Consejos para sacarle el mayor partido al caldo de huesos

  1. Obtendrás más gelatina utilizando huesos de rodilla y de rabo. Si elaboramos caldo de pollo, las cabezas, patas y cuellos es donde más se encuentra. Las manos de cerdo aportan muchísima gelatina al caldo.
  2. Deja que se enfríe en la nevera toda la noche sin colar, esto le dará un punto extra de sabor.
  3. Si lo que queremos es menos grasa, lo mejor es dejarlo enfriar en la nevera y colar, para retirar la mayor parte de la grasa sin esfuerzo.
  4. Congela lo que no hayas usado para otro día (una semana máximo).
  5. Para darle todavía más sabor puedes añadirle verduras como ajo, cebolla o puerro.

La mejor receta de caldo de huesos casera

Blanca García-Orea, nutricionista y escritora, tiene la receta de caldo de huesos perfecta y la explica paso a paso con imágenes y vídeos en este post de Instagram. ¿Te atreves a probarla?

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