Suscríbete a la
NO TE PIERDAS De susurro nocturno a concierto en primera fila: cuando la menopausia te hace roncar
@Unsplash
Alimentación saludable
En la batalla contra la celulitis, la alimentación se alza como una de nuestras mejores armas. ¿Dispuestos a emprender la lucha?
Por Equipo Welife
28 DE MAYO DE 2021 / 10:41
Llevar una buena alimentación debería ser el objetivo número uno de nuestras vidas, pero cuando nuestros hábitos no son del todo saludables, lo relegamos a un segundo plano o al despreocupado pensamiento de “el lunes empiezo”. Dejar para mañana lo que puedas hacer hoy puede causarte más de un problema (y la celulitis es el menor de ellos), así que comienza desde ya a cuidarte por dentro. Porque tu organismo y, ya de paso, tu piel, te lo van a agradecer.
Para ayudarte en la tarea, te traemos la lista más completa de alimentos que ayudan a reducir la celulitis:
Descubre más 15 ejercicios fáciles para mantener la celulitis a raya Por qué deberías combatir la celulitis sin cremas ni tratamientos y sí con estos hábitos saludables
Y recuerda que una dieta basada en este tipo de alimentos recomendados para la celulitis también va a ayudar a tu salud en general, ya que se basa en comida real cargada de nutrientes.
Siempre dependerá de si tus objetivos de pérdida de grasa van asociados a una gran pérdida de peso, pero en general puedes comer:
La forma en que cocinamos es muy importante, ya que puede aportar calorías extra, como es el caso de los fritos. “En cuanto a las verduras, es importante que al menos una porción al día la tomemos en crudo. No es que la verdura cruda sea mejor o peor que la cocinada, pero la disponibilidad de nutrientes que encontramos es distinta, ya que hay vitaminas y minerales que se modifican con la temperatura. Con respecto a horno o sartén, no hay diferencia a la hora de valores nutricionales, siempre va a depender, sobre todo de la grasa que añadamos (calidad y cantidad)” comenta Nieves Cuesta, nutricionista de Reto 48.
Solo necesitas acumular el cansancio del día, tener el móvil a mano y estar tirada en el sofá para comprar sin pensar. Y los comercios lo saben.