NO TE PIERDAS Cómo desprenderte de los tabús en el sexo que te impiden disfrutar de tu intimidad

Una luna gigante ilumina la piscina interior del spa del Royal Mansour Tamuda Bay al anochecer. FOTO: Salomé García Gómez.

Tranquilidad y buenos alimentos

Calma andalusí inspirada en las Zonas Azules: la fórmula infalible de la longevidad a orillas del Mediterráneo

La longevidad de los habitantes de las Zonas Azules se basa en comer bien, moverse y descansar. Así también lo hacen en Royal Mansour Tamuda Bay.

Por Salomé García Gómez

23 DE ABRIL DE 2026 / 13:48

El envejecimiento viene marcado en un 25% por nuestros genes. El otros 75% sale de nuestra cosecha. O, dicho en lenguaje científico, de nuestra epigenética, como explicaba Manel Esteller, jefe del Grupo de Epigenética en el Instituto de Investigación del Hospital de Sant Pau en la reciente jornada WeLife Longevidad 2026. Y dentro de esa epigenética, el estrés crónico es uno de los que más peso tiene. No solo por lo que nos desgasta física y emocionalmente, sino por su acción negativa sobre la salud metabólica, cardiovascular y mental. También porque nos hemos acostumbrado a vivir estresados y nos cuesta desconectar.

Detener el envejecimiento prematuro a causa del estrés implica aprender a desconectar sin culpa, disfrutar de la vida a baja velocidad y detectar y atenuar los daños que ese exceso de cortisol ya está produciendo en nuestro cuerpo. Ese es el objetivo del Programa de Longevidad del Medi-Spa Royal Mansour Tamuda Bay. «Desde un enfoque holístico cada persona descubre las claves para mantener una juventud prolongada y llevar un estilo de vida que le proporcione equilibrio y un envejecimiento saludable», señala David Lestelle, director de este centro de bienestar a orillas del Mediterráneo marroquí.

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La ciencia lleva años preguntándose por el secreto de la larga vida de los habitantes de las llamadas Zonas Azules, esas regiones del planeta entre cuyos habitantes gozan de una longevidad encomiable. Viven más, pero, sobre todo, son más felices y emocionalmente más estables. «Esas personas no hacen nada excepcional. Llevan una dieta basada en alimentos frescos, salen a pasear a la naturaleza, no están todo el día pegados al móvil y tienen relaciones personales de verdad, no con Teams», explica el doctor Rajarajachozhan Ramachandran, naturópata y encargado de gestionar las pautas emocionales a largo plazo para los pacientes del Programa de Longevidad.

Los desplazamientos dentro del recinto pueden hacerse a pie o pedaleando en estas bicicletas. FOTO: Salomé García Gómez.

Lejos de apostar por terapias de sueros y tecnologías futuristas de ciencia ficción, cuya evidencia aún está lejos de estar probada y validada de forma unánime, se basan en lo que saben que funciona: los pilares de las Zonas Azules. Nutrición saludable basada en producto fresco, actividad física, contacto con la naturaleza, sol mediterráneo y mucho descanso. Lo de toda la vida que hemos olvidado y con lo que hace falta que volvamos a reconciliarnos para recuperar la salud que nos roba el cortisol. Cero prisas, cero presión. Así nace el Programa de Longevidad de Royal Mansour Tamuda Bay.

Lo primero es un completo análisis de sangre para determinar el estado metabólico y pautar la estrategia nutricional más adecuada. «El metabolismo es clave para la regeneración celular. No solo vemos los parámetros hematológicos habituales. También pedimos un exhaustivo estudio bioquímico para ver los niveles de magnesio, folatos, vitamina D o la B12. Ahora es habitual que la gente tome múltiples suplementos cuando no es necesario, ni conveniente. Con esa analítica podemos prescribir la suplementación precisa y eliminar la que es irrelevante», comenta la doctora Aya Benzouina.

Cada habitación cuenta con su propia terraza. Para leer, tomar un té, meditar o, simplemente, disfrutar del sol. FOTO: Salomé García Gómez.

Con esos datos y los resultados del examen nutricional, incluido un examen de composición corporal, se perfila una dieta de adelgazamiento, ayuno controlado o, simplemente, un plan de vacaciones para disfrutar de la buena cocina mediterránea de este oasis de tranquilidad situado a unos minutos de Tetuán y a poco más de una hora de Tánger. «Aquí tienen una materia prima excelente. Sobre todo, el producto del mar. Triunfan nuestros raviolis de cangrejo con espuma de coliflor y el arroz con langosta, calamar y rape», declara Juan Echanove Jr, hijo del conocido actor y jefe de cocina de Le Méditerranée by Quique Dacosta.

Con 700 metros de playa privada, un cuidado palmeral y una arquitectura basada en amplias y elegantes villas, con terraza y todo lujo de detalles high-tech en la habitación, el Royal Mansour Tamuda Bay es un inmejorable enclave para una puesta a punto antiestrés. Sin prisas, pero con un completo programa para rescatar un metabolismo confinado por el estrés.

Visualmente parece un resort vacacional, pero integra una completa clínica: el Medi-Spa. Aquí se llevan a cabo los protocolos medico-estéticos y terapias basadas en la medicina oriental prescritos para cada persona: crioterapia para reducir la inflamación y estimular la regeneración celular, masaje Chi Nei Tsang para revitalizar el sistema digestivo, drenaje linfático, aqua yoga, masaje fascial…

Sentarse en la piscina del Royal Mansour Tamuda Bay y disfrutar del buen tiempo mediterráneo. No hay cortisol que lo resista. FOTO: DR.

El estrés afecta a la digestión. Tendemos a masticar rápido, comemos lo primero que encontramos y descuidamos la ingesta de fibra. Las consecuencias no se hacen esperar:  disbiosis, alteraciones de la funcionalidad de la microbiota y la temida hinchazón. «Se tiende a pensar que es un problema digestivo cuando muchas veces es consecuencia de no gestionar bien el estrés y no hacer una alimentación consciente. Hay pacientes que requieren unos días de ayuno para reequilibrar su organismo. Otros, simplemente, tienen que reconciliarse con el placer de comer despacio y disfrutar de comidas sabrosas y con ingredientes frescos de calidad», relata la nutricionista Samia Rhalem.

Almorzar en la terraza del restaurante Coccinella con la vista perdida en el jardín y disfrutar de su gastronomía italiana es rendir homenaje a la dolce vita y una forma muy mediterránea de irse desprendiendo del estrés sin dramas. «A medida que avanzan los días no solo se pierde peso. Se recupera la normalidad digestiva».

¿Y qué pasa cuando se vuelve a la rutina? Cada paciente recibe una dieta personalizada y hábitos saludables en la mesa que debería seguir al retomar su vida. Para identificar las posibles causas del malestar gástrico por estrés con el que suelen llegar muchos pacientes a su consulta, Samia Rhalem aconseja llevar un diario nutricional. «Les pido que anoten los días de hinchazón, qué se ha comido y los factores estresantes de esa jornada. Suele haber una correlación. Atajar el estrés mejora la hinchazón en la mayoría de los casos», explica la nutricionista.

Arroz con langosta en el restaurante Le Méditerranée by Quique Dacosta: sabor muy nuestro a unos minutos de Tetuán. FOTO: Salomé García Gómez.

 

Existe una amplia evidencia científica del papel de la actividad física y las terapias de relajación son claves para reducir los niveles de cortisol y restituir el ciclo circadiano para dormir como un bebé. No se trata de no hacer nada, sino de reenseñar al cuerpo a instalarse en una rutina natural donde el movimiento y una actividad no estresante generan el punto de cansancio necesario para caer rendidos en la cama sin necesidad de pastillas. Porque dormir poco y mal es uno de los agentes de oxiinflamación más potentes. Y uno de los grandes enemigos de la longevidad. 

En este lugar no hay planes nocturnos más allá de la cena. La noche es para dormir. El día, en cambio, ofrece un amplio abanico de actividades. Hay tiempo para Pilates, Pranayama, sound healing, clase de HIIT y un gimnasio impecablemente dotado con lo último en aparatología para entrenar, con o sin entrenador personal. Unas sentadillas o levantar peso en el gimnasio con vistas al mar regala años de vida. En las horas sin sesiones programadas se puede disfrutar del spa con agua de mar, entrenar un poco más en el gimnasio, darse un baño en el mar o tumbarse en la piscina a disfrutar del sol mediterráneo.

Al final del perímetro se divisa el palacio del rey de Marruecos, Mohammed VI, dueño del holding que gestiona el hotel. Ser huésped del rey tiene una ventaja inmediata: al llegar al aeropuerto de Tánger los trámites aduaneros son más rápidos. En el vuelo de regreso, hay fast track. Todo cuenta cuando se trata de mantener a raya el estrés.

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En el caso de mujeres en torno a los 50 años, esa difícil transición por la menopausia, pone la vida patas arriba y dispara los niveles de estrés. «La sintomatología asociada a los cambios hormonales se puede exacerbar cuando se disparan los niveles de cortisol. La solución inmediata es dar fármacos para la salud cardiovascular, ansiolíticos o somníferos. Pero el problema sigue ahí y estaremos medicando a una persona joven y sana», añade el naturópata.

El paisajismo invita a desconectar y relajar. Justo lo que hace falta para deshacernos del estrés. FOTO: Salomé García Gómez.

Pero de nada sirve poner a punto el cuerpo si al volver a casa volvemos a las andadas y cedemos al cortisol. El doctor naturópata del centro ha diseñado un protocolo no farmacológico de reseteo hormonal especialmente diseñado para mujeres en menopausia. Lo llama protocolo ‘Hormonas Felices’: pautas sencillas y concretas para «estimular los 4 neurotransmisores que contrarrestan los niveles de ansiedad», señala.

  • Más dopamina. «La niebla mental y el cansancio hacen que cualquier tarea parezca imposible. La clave está en fragmentar las grandes tareas en microtareas con pausas intermedias para recuperar el foco. También conviene implementar la regla 20-20-20 como detox digital. Avanzar donde antes te sentías empantanada sube los niveles de dopamina e incentiva a seguir».
  • Más serotonina. La menopausia suele venir acompañada de una sutil tristeza. «Para mejorar la regulación anímica cada día al levantarse y antes de meterse en la cama hay que repetirse ‘tengo todo bajo control y voy a seguir mejorando». Para no perder el contacto con el momento presente recomienda practicar alguna actividad de grounding. «Pasear por la naturaleza o hacer jardinería son las mejores. Por supuesto, sin móvil».
  • Más oxitocina. «Tendemos a aislarlos. O a relacionarnos por medios digitales. Y no es bueno. Una tarde con amigos no genera la misma oxitocina que un chat. Y esa hormona del amor actúa como un fármaco antiestrés, pero sin sus efectos secundarios».
  • Más endorfinas. Aquí entran tanto la actividad física diaria, como estiramientos, yoga y ejercicios de respiración consciente «mediante el método 4-7-8«.
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