Lucir esa belleza y esa serenidad casi a los 70 es posible. Peo hay que empezar mucho antes para dar longevidad a la piel. FOTO: Valerie Macon/AFP vía Getty Images.
Estilo WeLife, versión los años bien llevados
Michelle Pfeiffer y otras famosas maduras con buena piel sin maquillaje (y cómo lo consiguen)
Lo malo no es envejecer, que lo haremos todas. El problema está en no cuidarse en los años previos. Y no es solo cuestión de dinero.
29 DE MAYO DE 2026 / 08:30
Radiante y sin nada de maquillaje (o casi nada). Así resumía hace unos días el titular de la revista Hello! los espléndidos 68 años de la actriz Michelle Pfeiffer en unas instantáneas que la propia actriz había compartido en Instagram. ‘Bellísima’, ‘fabulosa’ o ‘una mujer que sí ha sabido envejecer en Hollywood’ eran algunos de los comentarios que dejaban los internautas.
No es habitual, pero tampoco es la primera vez que una famosa se muestra sin maquillaje dejando ver una piel radiante, sin manchas y arrugas, las justas. Sin duda, el estilo WeLife de mujer sin artificios y segura de sí misma que nos gusta. Y nos suscita curiosidad por saber cómo lo logra. «El rostro de Michelle Pfeiffer revela que tiene una genética muy privilegiada (que no es muy común), pero también que ha sabido llevar un cuidado constante de la piel, desde joven. Al menos en cuanto a hidratación, nutrición y protección solar se refiere gracias a un programa rutinario de hábitos de vida óptimos (cosmética, alimentación, suplementación, ejercicio y sueño)», declara a WeLife la doctora Sofía Ruiz del Cueto, médico estético.
Sí, envidiamos su piel
Al ver a una celebridad madura lucir una piel envidiable sin maquillaje y veinte veces mejor que nosotras (con bastantes años menos) es inevitable preguntarnos cuánto hay de genética privilegiada, de cuidados serenos a lo largo de toda la vida y cuánto de ese extra de medicina estética que ayuda a envejecer con una piel envidiable.
Porque en el fondo, no envidiamos de forma insana su belleza. De hecho, la adoramos. Lo que sí envidiamos –un poquito bastante– es esa piel luminosa y con aspecto descansado. Y esa expresión natural. Como si el paso del tiempo hubiera querido ser más benévolo con ella que con todas nosotras. Puede hasta llegar a ser frustrante ver cómo nuestra piel envejece más deprisa que las de esas famosas que pasados los 60 se permiten el lujo de veranear sin un arsenal de correctores de maquillaje para camuflar imperfecciones.
La piel, ese lujo
Si nos dejaran pedir tres deseos de belleza y longevidad, muchas querríamos ser como Michelle Pfeiffer. Tener una onda natural sin encrespamiento (el dichoso frizz que nos lleva por la calle de la amargura), incluso al lado del mar, una piel luminosa sin maquillaje y textura cutánea jugosa pasados los 60. ¿Es mucho pedir?
«Michelle Pfeiffer demuestra algo que cada vez vemos más claro en medicina estética: el verdadero lujo estético ya no es tener volumen ni aparentar menos edad a cualquier precio. El verdadero lujo está en la calidad de la piel», señala Victoria Núñez, cirujana maxilofacial, médico estético y faculty de Teoxane.
¿Se puede llegar a esa edad solo ‘por genética’?
Los desmanes estéticos de las décadas pasadas nos han hecho valorar en especial manera a aquellas mujeres que saben cumplir años sin transformarse. Muy lejos de la exuberancia de las colinas de Hollywood encarnada por las Kardashian, pero también del femenino estereotipado de Mar-a-Lago. Los titulares que exaltan ese ‘famosa sin maquillaje’ que también hemos visto, por ejemplo, en Pamela Anderson, nos hacen sentir como si hubiera un reducido grupo de privilegiadas ua las que la edad apenas afecta. Por el contrario, a las demás la caída de estrógenos y los años nos regalan manchan, flacidez y poros de dimensiones estratosféricas.
Y no es exactamente así.
Francisco Nieto, director científico de Cynosure, explica que «el proceso de envejecimiento de la piel hace que se produzca un desbalance entre síntesis y destrucción de la matriz dérmica. Por decirlo de manera más simple, con la edad perdemos colágeno y elastina que dan soporte a nuestra piel, lo que hace que surjan las temidas arrugas». Añade que una dieta basada en azúcares y ultraprocesados o la exposición a contaminantes aceleran ese deterioro. «Esos factores son inevitables en la sociedad en la que vivimos. Es casi imposible llegar a los 68 de forma ‘natural’ con una piel luminosa, con un tono homogéneo y saludable, por mucha ‘buena genética’ que se tenga».
Querido Llorente, esto va por ti
En las últimas semanas hemos vivido un revuelo formidable por las declaraciones en El Hormiguero del futbolista Marcos Llorente defendiendo lo de exponerse al sol sin protección solar. Cada vez que lo hace, los dermatólogos se lanzan espantados a desdecirle y a poner en valor los protectores solares. Habrá que ver cómo tiene la cara cuando llegue a los 60.
En el polo opuesto tenemos a la Pfeiffer a quien no hemos visto jamás hiperbronceada. Ni siquiera en estas últimas vacaciones en la playa. Para Diana de Blas, directora de Skin Studio, ese podría ser el secreto para llegar a casi los 70 con ese bellezón. “El verdadero secreto antiedad casi siempre empieza usando protección solar todos los días”, recalca rotunda.
“Luego ya podemos incorporar una rutina diaria con vitamina C, para la luminosidad; péptidos y factores de crecimiento, para mejorar la elasticidad y la calidad de la piel sin perder naturalidad; y ácido hialurónico para mantener ese efecto jugoso y descansado”.
¿Qué más puede haber tras esa piel?
En más de una ocasión hemos defendido el recurso a la medicina estética para mejorar el aspecto de la piel. Sin sentimiento de culpa ni vergüenza por hacerlo, ya que es una forma más de prolongar la deseada longevidad bien entendida al órgano más expuesto al exterior.
La doctora Mar Mira, médico estético y experta en medicina estética sin huella, insiste en que a la hora de valorar rostros ajenos lo primero es la prudencia. “Nunca podemos saber con certeza qué tratamientos se ha realizado una persona si no hacemos un diagnóstico. En Michelle Pfeiffer se aprecia un envejecimiento muy armónico y bien acompañado. Es probable que haya recurrido a tratamientos médico-estéticos orientados a mantener una expresión descansada y una buena calidad de piel, como neuromodulación o tratamientos de soporte estructural”, comenta.
Sugiere que también podría haberse realizado algún procedimiento a nivel periocular o de párpados, «ya que la mirada mantiene una gran frescura».
Los tratamientos que ‘quitan años’ al rostro
La doctora Sofía Ruiz del Cueto apunta que se puede poner freno al afinamiento de la piel y la deshidratación con mesoterapia. «El descolgamiento podemos prevenirlo con inductores de colágeno y reparar los soportes perdidos, con ácido hialurónico. Por último, para las manchas, tratamientos con láser o pulsada».
Estos aparatos a base de luz u otra forma de energía ayudan —en palabras del director científico de Cynosure— a que el fibroblasto «compense la destrucción de colágeno y elastina. Otros láseres como los ablativos (eCO2 3D), semiablativos (LaseMD Ultra) o no ablativos (Mosaic) nos ayudan a mejorar la textura de la piel o las posibles cicatrices de acné que podamos haber tenido durante nuestra vida. El láser de picosegundos de Alejandrita (Picosure Pro) elimina las lesiones pigmentadas dando luminosidad a la piel».
Para la portavoz de Teoxane el gran acierto de Michelle Pfeiffer ha sido ser constante y gradual a la hora de cuidar la piel del rostro. «Y esa es la tendencia actual: no corregir cuando el problema aparece, sino prevenir y acompañar el envejecimiento respetando la anatomía y la expresión del rostro. Ahí es donde tratamientos como Baby Glow han revolucionado mucho el concepto de skin quality. Se hace con un ácido hialurónico no reticulado con un complejo dermoestructurante que aporta hidratación profunda. No añade volumen, solo crea un entorno dérmico muy favorable para la formación de procolágeno. Antes corregíamos. Ahora respetamos.».
Descansar, salir de vacaciones y pasar tiempo de calidad con los nuestros, como bien apuntaba la profesora Mónica de la Fuente, actúan como bálsamo antiestrés y nos proporcionan años de longevidad. Viendo el rostro sin maquillaje de Michelle Pfeiffer no cabe duda de que esa es una de las claves que podemos empezar a aplicarnos desde ya.