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NO TE PIERDAS Algo parecido a una regla cuando llevas años en menopausia es señal de que algo no va bien
Una de las ventajas de la menopausia es dejar de tener sangrados cada mes. Si regresan, tal vez tus ovarios no estén tan agotados como creías. FOTO: Pexels.
1 de cada 10 mujeres registra función ovárica postmenopausia
Hace más de 12 meses, o incluso años, que no tienes la menstruación. Pero sigues con algo parecido al síndrome premenstrual o una regla suave. Son tus ovarios que no quieren jubilarse del todo.
Por Cristina Martín Frutos
13 DE SEPTIEMBRE DE 2026 / 08:00
¿Cuándo fue su última regla? Esta es la pregunta que más escuchan las mujeres cuando le comentan a su doctor que sospechan estar entrando en menopausia. Por supuesto, no es una cuestión de curiosidad. Existen razones estadísticas que lo explican. Ya que el consenso médico universal establece que han tenido que pasar 12 meses seguidos sin menstruar para considerar que se ha entrado en esta nueva etapa.
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Sin embargo, y aunque, como decíamos, en todo el mundo se entiende así, se trata de un estándar médico más. Lo que implica, como corrobora la doctora Victoria Prada, especialista en ginecología integrativa de Palasiet Wellness Clinic, "que desde un punto de vista estrictamente biológico, no es un límite infalible en el 100% de los casos". De hecho, hasta un 10% de mujeres se sale de esa 'norma'. Puede parecer anecdótico, pero si en España ahora mismo hay unas ocho millones de mujeres que ya se encuentran en esta etapa, es probable que cerca de 800.000 estén viviendo esa especie de menopausia incompleta que no siempre es fácil de entender.
El camino hacia el fin de la menstruación es único en cada mujer. Algunas pasan años lidiando con desarreglos: dos reglas en un mes; otros cuatro meses sin aparecer; sangrados mínimos o, por el contrario, muy abundantes... Una transición —lo que ahora ya por fin conocemos como perimenopausia— que puede alargarse durante varios años. Todo hasta pasar esos 12 meses seguidos sin menstruar. "Es entonces cuando se considera, de forma genérica, que la mujer ya no tiene función ovárica ni producción de estrógenos", explica la doctora Mª Dolores Ruiz León, ginecóloga de HM Hospitales.
Sin embargo, añade, "entre un 5 y un 10% de ellas puede volver a sangrar después de esa frontera temporal". Eso supone que cerca de 1 de cada 10 mujeres puede tener complicaciones por unos ovarios que se niegan a jubilarse. Pueden entonces aparecer ovulaciones esporádicas o, incluso, picos estrogénicos tardíos y transitorios. Una menopausia incompleta que, según la doctora Prada "es más común en quienes entraron en esta fase en edades más tempranas".
Si bien estos repuntes de actividad de los ovarios no suelen implicar problemas, es importante tener en cuenta que pueden esconder otras causas. "Síndrome genitourinario; pólipos en endometrio y/o vagina; hipertrofia de endometrio...", enumera la doctora Ruiz León. Por eso es fundamental atender a los síntomas y, especialmente, a su intensidad y recurrencia. Puede ser normal, sinónimo de un repunte ovulatorio, que haya cierta hinchazón, alguna molestia, sangrados... o algo más.
Incluso, puede suceder, que no vayan asociados a sangrados. "Algunas pacientes lo definen como sensación de regla, y diríamos que es como una memoria sensitiva del cuerpo", apunta. En cualquier caso, es importante consultar al ginecólogo para diferenciar entre esa posible menopausia incompleta o si existe algún otro problema. "Lo habitual es que entre lo que cuentan en consulta, la historia clínica, la exploración y la ecografía ginecológica sea suficiente para determinar el origen".
Si surgen dudas, se suele añadir estudio hormonal (como el que suelen hacer antes o durante el embarazo) y, llegado el caso, una biopsia de endometrio.
Recientemente, se está teniendo en cuenta una nueva perspectiva científica que se centra en la idea de que, tras la menopausia, el ovario no se queda inactivo, sino que su función cambia. "Continúa secretando andrógenos (principalmente testosterona y androstenediona) por estímulo de las hormonas hipofisarias (LH). Esta actividad se mantiene en prácticamente el 100% de las mujeres de forma fisiológica durante los primeros años de la postmenopausia", destaca la ginecóloga de Palasiet Wellness Clinic.
Pero no solo eso. En los últimos meses la ciencia está ahondando en este enfoque. De hecho, se han publicado varios artículos que plantean que, tras la menopausia, los ovarios podrían seguir participando en procesos importantes del organismo. Claro que no con funciones reproductivas. Uno de los estudios más prometedores —por ahora solo probado en modelos con ratones—, lo han llevado a cabo investigadores de la Universidad de Northwestern (Chicago, EEUU) e identificó un incremento de células relacionadas con el sistema inmunitario en ovarios envejecidos.
También se observó que, al terminar la etapa fértil, en estos órganos dejaban de predominar los mecanismos relacionados con la reproducción para aumentar aquellos asociados a funciones inmunológicas.
Esta nueva vía de investigación abre un campo muy interesante de oportunidades para la mujer que ya ha entrado en menopausia. Como por ejemplo, entender mejor su salud y desarrollar estrategias médicas apoyadas en esa nueva función ovárica. Son vías de trabajo que aún están en sus primeras fases, pero ya se está empezando a estudiar en modelos humanos, algo fundamental para su validez final.
No deja de ser alentador que la ciencia, tras siglos de olvido absoluto (en 1977 se clasificó como enfermedad y solo a partir de 1996 se estudió como el proceso fisiológico que es), centre su atención, por fin, en los ovarios.