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De la nevera al pastillero: en qué momento convertimos la comida en suplementos… Ilustración: WeLife
Pastillas sí, pero no para todo
Lo que empezó con ácido fólico y ha terminado con colágeno sabor mango… Y miles de mujeres "dopadas" con pastillas al tuntún. Cuándo tomarlos y por qué.
Por Eva Carnero
21 DE AGOSTO DE 2025 / 14:36
Partamos de lo básico. Una alimentación sana y equilibrada no se construye a base de pastillas, cápsulas, polvos ni gominolas con sabor a melocotón. Se construye con frutas, verduras, legumbres, lácteos, pescado, carne, semillas… y un poco de criterio. Dicho esto, ¿cuándo deberíamos tomar suplementos alimenticios como parte de nuestra dieta? ¿Qué papel deben jugar? Porque, aunque nacieron como apoyo puntual, lo cierto es que han pasado de ocupar un rincón en la farmacia a convertirse en parte del desayuno habitual de muchos. Y no parece que vayan a desaparecer pronto.
«Es una tendencia que seguirá al alza si no realizamos un trabajo de educación alimentaria para que la población conozca su uso real y los utilice adecuadamente», advierte Natalia Gil, vocal de Intrusismo y Deontología del Colegio Oficial de Dietistas-Nutricionistas de la Comunitat Valenciana (CODiNuCoVa). O lo que es lo mismo: si no espabilamos, seguirán vendiéndose a paletadas.
La respuesta es corta pero compleja: un cóctel de redes sociales, publicidad y desinformación. Según Gil, «las redes sociales y los conocidos influencers están promocionando el consumo de suplementos sin tener la formación adecuada para ello y, además —y no menos importante—, sin conocer la situación personal de sus seguidores».
Dicho de otro modo: muchos recomiendan suplementos como quien reparte caramelos, sin saber si a quien los recibe le falta algo, le sobra, o simplemente no los necesita en absoluto.
Ahora bien, no todo es malo. También hay divulgadores rigurosos, nutricionistas que hacen bien su trabajo y personajes públicos con formación. Pero, claro, sus vídeos no siempre tienen tantas visualizaciones como los de quien promete una «barriga plana en 10 días con este polvo sabor galleta».
El problema con muchos perfiles no profesionales es que lanzan mensajes rápidos, directos… y completamente desacertados. Como esos que prometen eliminar la grasa localizada (no se puede), o dietas milagro que excluyen grupos enteros de alimentos.
Y aunque parezca inofensivo —porque total, «es natural», «no es un medicamento», «lo toma todo el mundo»—, lo cierto es que los suplementos pueden hacer más daño que bien si se toman sin criterio. «El consumo puede estar justificado, siempre y cuando se haga un uso correcto del mismo, analizando previamente la situación individual y con pautas de un dietista-nutricionista», insiste Gil.
Así que, si estás pensando en tomar uno, igual antes conviene preguntarse: ¿lo necesito realmente, o me lo ha vendido TikTok?
No se trata de demonizarlos. Los suplementos tienen su lugar, pero no el protagonismo. Son actores secundarios en una película cuyo guion principal se escribe con buena alimentación y buenos hábitos.
Natalia Gil, explica cuándo puede tener sentido tomar suplementos:
Enfermedades o situaciones clínicas específicas. Algunas patologías —como problemas gastrointestinales, procesos oncológicos o cirugías como la bariátrica— pueden justificar el uso de suplementos. En estos contextos, son más que bienvenidos. Son necesarios.
Hay contextos en los que suplementarse sin control puede salir mal. No es cuestión de alarmar, pero tampoco de mirar a otro lado.
Los suplementos no son medicamentos, pero tampoco son inocuos. Y aunque puedas comprarlos sin receta, eso no significa que debas hacerlo sin cabeza.
«No tener un control adecuado por parte de un/a dietista-nutricionista puede provocar, a corto, medio o largo plazo, desajustes en el cuerpo», explica Gil. Especialmente si hablamos de suplementos liposolubles, que no se eliminan fácilmente y se quedan pululando por ahí, en el tejido graso, esperando causar problemas.
¿Conclusión? Antes de meterte otro polvo mágico entre pecho y espalda, plantéatelo: ¿te lo ha recomendado un profesional o un algoritmo?
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