NO TE PIERDAS Hasta en la sede de Google organizan talleres de meditación para empleados

Nuestro cerebro no es una máquina incansable. También necesita desconectar la faena diaria y reconocerse a sí mismo. Eso es la meditación. FOTO: Mikael Blomkvist/Pexels.

Día Europeo de la Meditación

El día en que Google invitó a sus empleados a practicar la meditación para mejorar su productividad

Hasta los mejores ingenieros de las tecnológicas necesitan desarrollar destrezas de meditación e inteligencia emocional. Por eso estas empresas incluyen programas específicos para sus empleados.

Por Salomé García Gómez

21 DE ENERO DE 2026 / 07:30

Año 2007. El ingeniero de software Chade-Meng Tan dedica horas al desarrollo del nuevo buscador para móvil de Google. De cuando en cuando, desconecta con instantes de meditación que le permiten mantener íntegro todo su potencial intelectual en el extenuante ambiente de trabajo de un gigante como Google. Y entonces todo cambió.

Se le ocurre montar «Search Inside Yourself» (Busca en tu interior), un curso de formación interna para ingenieros donde potenciar la inteligencia emocional y la resiliencia en el trabajo. Contaba con expertos en mindfulness, meditación, neurociencia y liderazgo. Esperaba que solo unos pocos se apuntarían, pero la respuesta fue masiva. Con lista de espera. Tanto que el curso se convirtió en uno de los más populares dentro de la compañía. Todos querían aprender a meditar para ser más productivos.

Hoy se celebra el Día Europeo de la Meditación y recordamos una anécdota que sentó precedente.

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«El programa trajo cambios significativos en la vida de los participantes, mejorando la satisfacción en el trabajo, la inteligencia emocional, la creatividad y el bienestar personal. Los comentarios frecuentemente destacan experiencias transformadoras, indicando el profundo impacto del programa», recuerda el propio Meng en su libro ‘Busca en tu interior’.

La experiencia tuvo tanto éxito que muy pronto otros gigantes tecnológicos comenzaron a impartir talleres de meditación como los de Chade-Meng Tan. Google fue una de las grandes empresas pioneras en entender que una empresa basada en el talento no es una cadena de montaje. Los empleados necesitan pequeños momentos de desconexión porque el cerebro humano no es una máquina. Necesita parar y recuperar el foco para poder volver a rendir al 100%. Si no lo hace es como un motor que se recalienta: su desempeño cada vez será más pobre, con menos creatividad y capacidad resolutiva.

La meditación que tanto gustó a los empleados de Google proporcionaba esos pequeños huecos de presencia consciente en los que no había que programar, recalcular o idear. El cerebro solo tenía que preocuparse por sentir el momento presente.

Vivimos rodeados de ruido. Y no solo del que suena. Tenemos cientos de estímulos a nuestro alcance en cada nanosegundo, dentro y fuera de nuestra cabeza: queremos ser multitarea, apurar el tiempo con el móvil en un scroll infinito, estar al tanto de quién publica qué en Instagram, ser los primeros en ver esa serie de la que todos hablan…. Queremos llegar a todo y ya lo dice la sabiduría popular, ‘quien mucho abarca, poco aprieta’.

Meng, al que apodaban cariñosamente ‘Jolly Good Fellow’ (algo así como el compañero del buen rollo) en la compañía de las letras de colores, abandonó Google en 2015. Pero siguió adelante con su impulso de la meditación como forma para mejorar la salud cognitiva.

Cinco años después de aquella iniciativa pionera, los creadores del programa montan el Search Inside Yourself Leadership Institute (SIYLI), una organización sin ánimo de lucro para llevar estas prácticas basadas en la neurociencia a lugares de trabajo y comunidades de todo el mundo.

Las siglas no son casuales. Se lee ‘silly’, que significa tonto en inglés, justo todo lo contrario a lo que se espera en un curso dedicado a las élites empresariales. «Es una forma de recordar que, incluso en la búsqueda de un cambio significativo, creemos en aportar ligereza, humildad y alegría al camino».

Meng resume su método en tres pasos:

  1. Entrenamiento de la atención. Es el pilar sobre el que articular todas las habilidades cognitivas y emocionales. Aquí se trata de cultivar un estado mental tranquilo y claro. Nada de dispersarse.
  2. Autoconocimiento y autodominio. Es el momento de observar los propios pensamientos y emociones desde la objetividad. Se busca una mayor autoconciencia y control.
  3. Creación de hábitos mentales útiles. Para fomentar la autoconfianza y la inteligencia emocional. «Las competencias emocionales afectan significativamente al rendimiento laboral, especialmente en roles que requieren interacciones interpersonales», señala Meng.

Tener un dominio pleno sobre las emociones es la palanca mágica que te frena antes de saltar a la yugular de ese compañero de la oficina con el que siempre hay roces. Meng lo explica así: «Imagina que estás en una reunión acalorada en el trabajo y sientes una oleada de frustración creciendo dentro de ti. Al practicar la autoconciencia, te tomas un momento para reconocer esa frustración en lugar de dejar que estalle. Recuerdas las técnicas de respiración aprendidas en ejercicios de atención plena, eligiendo pausar y centrarte».

Esta pausa te permite responder de manera reflexiva en lugar de reactiva. «La autoconciencia mejora significativamente tu inteligencia emocional, lo que en última instancia lleva a interacciones más constructivas y positivas con tus colegas», reflexiona el ex ingeniero.

OTROS TEMAS WELIFE

En España una de cada diez personas sufre ansiedad, según datos del Informe Anual del Sistema Nacional de Salud (2024). Este trastorno afecta al 14,3% de las mujeres y al 7,8% de los hombres. Es una de las consultas más frecuentes en Atención Primaria, donde la falta de tiempo para atender a cada paciente suele suplirse con ansiolíticos para atajar los síntomas, sin atajar realmente las causas.

Francisco Atienza, médico de familia, doctor en psicología y colaborador de Schwabe Farma Ibérica, reconoce que lo ideal sería realizar siempre un abordaje del paciente de forma personalizada y haciendo uso de las diferentes herramientas al alcance del médico, las farmacológicas, incluidos los fitofármacos, y las no farmacológicas. «Sabemos que los cuadros de ansiedad pueden beneficiarse de técnicas como la meditación basada en mindfulness o el yoga».

Recuerda que «estudios recientes demuestran que adoptar una práctica de atención plena, aunque sea solo una vez por semana, puede ayudar a reducir la ansiedad, favoreciendo una mayor claridad mental y serenidad».

Atienza reconoce que los profesionales de medicina de familia “cada vez estamos más familiarizados con los beneficios de la meditación basada en mindfulness y otras técnicas de autocuidado, afrontamiento o de ejercicio físico que han
demostrado ser beneficiosas para el paciente»

Insiste en que «las guías clínicas basadas en la evidencia avalan su eficacia. Muchos médicos la incorporan como complemento a la atención habitual, especialmente en situaciones leves o moderadas». El reto actual es «poder enseñarla al paciente de forma práctica en la consulta y darle un seguimiento adecuado a sus necesidades».

En la actualidad el término ‘meditación’ es uno de los más buscados en Google, con millones de entradas, desde tutoriales de Youtube a artículos como este. Un motivo más para ampliar nuestro conocimiento de esta técnica de cuidado de nuestro cerebro y celebrar el Día Europeo de la Meditación. 

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