Acumulamos gigas y gigas de fotos y correos innecesarios. Pero no siempre es por pereza. Hay quienes tienen auténtico pavor a borrar y prefieren manejarse en un auténtico trastero digital.
Ni fármacos para dormir, ni rituales extraños. Solo hay que tener a mano algunas fragancias específicas que actúan sobre nuestro sistema nervioso y nos ayudan a descansar como un bebé
CUANDO EL MÓVIL ES COMO ESTAR EN LA OFICINA LAS 24 HORAS
Revisar los mails de trabajo en festivo, aunque solo sea un ratito, no es desconexión digital. Al menos, no del todo. Y lo que es peor, agota como si estuvieras en la oficina.
LLEGÓ A GROENLANDIA MUCHO ANTES DE TRUMP
Lleva más 30 años dando paladas sobre un kayak. Y quería conocer ese territorio fascinante y sin cobertura móvil donde nacieron estas embarcaciones. Viajamos con Saúl Craviotto a la tierra de los inuits.
SIEMPRE CONECTADOS, NUNCA PRESENTES
Hemos normalizado estar a cuatro cosas a la vez a sabiendas de que no terminamos bien casi ninguna. El neurocientífico Andrea Bariselli tiene la receta para romper ese bucle de estrés infernal.
LA SALUD MENTAL ES EL KPI QUE NADIE MIDE
Aunque trabajemos con tecnologías digitales, no somos máquinas. Nuestro cerebro necesita desconectar para recuperar toda su creatividad. Desoír las señales de alarma puede arruinar tu carrera.
Se entra desnudo y hay que ducharse por completo, cabello incluido, antes de entrar en un baño que también usan otras personas. El ritual del onsen japonés es extraño y fascinante a al vez.
El entrenamiento se ha convertido en una actividad social ideal para dejar atrás la soledad, conocer gente y por qué no, presumir de un estilo de vida saludable y deluxe.
EL TRIUNFO SOBRE EL DESPERTADOR
Atrincherarse en la cama unos minutos, despierto y sin mirar el móvil, es un acto de rebeldía contra la rutina. Y podría estimular la creatividad. Pero también tiene límites para no acabar siendo un vago.
CUANDO LA PISCINA SE TE QUEDA PEQUEÑA
Sin carriles, sin cloro y con total libertad. La oportunidad perfecta para vencer miedos y disfrutar de un rato de tranquilidad. ¿Aún no te atreves?
APAGA EL ORDENADOR Y RELAJA LA MIRADA
Pasarnos ocho horas seguidas con la vista clavada en la pantalla del ordenador acelera la aparición de la vista cansada. Lo ideal es hacer pausas y mirar a un horizonte lejano. O practicar yoga ocular.