NO TE PIERDAS Vibradores, los aliados inesperados del suelo pélvico

Colores elegantes, diseño bonito y estética discreta. Ya no hay excusas para tener uno... y usarlo. FOTO: Anna Shvets/Pexels.

Juguetes eróticos por prescripción médica

Lola Ibáñez, fisioterapeuta de suelo pélvico: «Obligo a todas mis pacientes a tener un vibrador»

No es solo por placer, aunque también. La aparatología sexual se ha convertido en toda una aliada en la consulta de los fisioterapeutas que tratan esa musculatura interna.

Por Cristina Martín Frutos

24 DE ABRIL DE 2026 / 07:30

Cuando entras a la consulta de una fisioterapeuta de suelo pélvico no esperas, de primeras, salir de allí con un vibrador prescrito. Sin embargo, cada vez es más común. Lo contaba Lola Ibáñez, colaboradora de Intimina, durante el último ASISA WeLife Menopausia. «Obligo a todas mis pacientes a tener uno en casa». La fisioterapeuta, especializada en suelo pélvico, explicaba al público que en su consulta tiene todo tipo de juguetes eróticos porque son «una herramienta excelente para tratar las disfunciones de esta zona. Por eso, siempre mando deberes en casa».

Como ella, Laura Cámara, sexóloga y creadora de Ginesex, confiesa que «no hay mujer menopáusica que se vaya de mi consulta sin la recomendación de un juguete sexual. Tengo un bolso lleno de diferentes formas y tamaños en la consulta». Por lo visto, aunque no lo esperes, es lo más normal del mundo. De hecho, por experiencia propia sé que también lo recomiendan tras el parto, sobre todo en casos de episiotomías (incisión en el perineo que se puede hacer para facilitar la expulsión).

Tanto en el caso del postparto como en el de las mujeres que se acercan o han pasado ya la menopausia, la indicación es bien clara: estos juguetes, especialmente los que tienen vibración, son muy efectivos para relajar, destensar o tonificar la musculatura del suelo pélvico. Y, en consecuencia, resultan de gran ayuda para todo lo que está relacionado con su disfunción. «Ayudan a controlar las pérdidas leves de orina; pueden tratar casos de dolor durante las relaciones sexuales; sirven para eliminar las molestias en puntos gatillo…», enumera Ibáñez.

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La fisioterapeuta explica que todos estos efectos inesperados —o menos conocidos— tienen especial interés cuando hablamos de mujeres que han cumplido los 40 años. «Por la bajada estrogénica, el epitelio vaginal va adelgazando, las paredes son más finas y rígidas y eso hace que el suelo pélvico entre en defensa».

Todo esto sucede mientras en un plano más profundo, el pubocoxígeo y el puborrectal, al quedarse el cuerpo con colágeno de peor calidad, se quedan más planos, haciendo que los órganos empiecen a descender. «Es decir, se puede dar dolor en las relaciones sexuales con la penetración tanto en la entrada como en la zona final. Sencillamente, el pene choca con el cuello uterino», explica.

En todos los casos mencionados por Lola Ibáñez, el vibrador es el dispositivo que ha demostrado mayor eficacia. Esa vibración que emite permite trabajar la musculatura del suelo pélvico de forma directa y sencilla. Si es continúa induce una relajación profunda de la musculatura, aliviando tensiones.

En patrones alternos o aleatorios, sirve para activar y fortalecer la zona, mejorando su tono. Se pueden usar externa o internamente, según también el objetivo. «Además, ayudan a mejorar la circulación sanguínea y oxigenación de los tejidos», subraya Laura Cámara.

Todo ello, en conjunto, resulta de gran ayuda, entre otras cosas, para acabar con la sensación de dolor al mantener relaciones sexuales. Junto al vibrador más tradicional, existen en el mercado varitas, que suelen ser más finas, y lo que se conoce como masajeadores. En definitiva, todos comparten mecanismos vibratorios, aunque con diferentes formas y diseños. Pese a todo, no hay que quedarse con la idea de que un vibrador es la solución para la dispareunia (nombre médico del dolor en las relaciones). Además de su uso, el fisioterapeuta puede prescribir sesiones de ondas de choque, radiofrecuencia, uso de dilatadores, pesos… «En cualquier caso, es imprescindible acudir al profesional para que haga una valoración y recomiende lo más adecuado», advierte Ibáñez.

Los juguetes sexuales no solo han entrado en la consulta del fisioterapeuta para aliviar molestias en el suelo pélvico o en ciertas zonas de la vagina. «También son una buena idea porque ofrecen una estimulación diferente y eficaz«, asegura Cámara. Por ejemplo, dado que en menopausia el cuerpo -y su respuesta sexual- puede ir más lenta, un vibrador ayudará a que las sensaciones aparezcan mejor y más rápido.

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Otra gran opción es usarlos en pareja. Pueden convertirse en parte de una nueva intimidad compartida y añadir diversión o sorpresa al encuentro. Eso sí, como insisten las expertas, en pareja están bien; en solitario son imprescindibles. Son el complemento perfecto para descubrir esa nueva sexualidad que se dice que llega con los cambios hormonales.

Por mucho que según las últimas encuestas del CIS más de la mitad de los españoles use juguetes sexuales -y por mucho que allá por 2019 se agotaran las existencias del succionador de clítoris más famoso de la historia-, para muchas mujeres hablar de esto sigue siendo tabú. Y no digamos usarlo… «Por eso es tan importante que existan diseños actualizados, discretos, en colores rosas o morados y hasta monos», sostiene la colaboradora de Intimina, marca que, por cierto, cuenta con varios de estos dispositivos.

Precisamente su imagen poco evidente hace que sea fácil recomendárselo a mujeres de todas las edades. Ibáñez comparte sus trucos: «A mis pacientes más mayores les digo que se sienten en su sillón o sofá sobre el vibrador encendido mientras ven la telenovela. Con eso ya están haciendo mucho por su suelo pélvico sin darse cuenta». O casi… porque, como también contó la experta, alguna de esas pacientes ha tenido la fortuna de descubrir o volver a tener un orgasmo gracias a ese gesto. Y no olvidemos que eso también es salud para el suelo pélvico.

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