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NO TE PIERDAS Alegrarse del mal ajeno es más frecuente de lo que imaginamos
Un placer saludable al levantarte. FOTO: Freepik
ALIMENTACIÓN
Desayunar avena no tiene por qué ser aburrido. Añádele cacao y avellanas, deja que se enfríe en la nevera y tendrás un bol crujiente que te recordará a los bombones Ferrero.
Por María Corisco
19 DE JUNIO DE 2024 / 07:21
¿Tú también te has dejado subido al tren de los desayunos saludables? ¿Has descubierto hace poco la avena y estás deseando descubrir nuevas formas te tomarla? ¿Te has cansado ya del porridge y te gustaría darte un capricho dulce por las mañanas? Si has contestado sí a cualquiera de estas preguntas, descubre una manera diferente de tener los beneficios de la avena y, al mismo tiempo, hacerte un “porque yo lo valgo” en toda regla: con chocolate, avellanas y absolutamente crunchy. Es el desayuno de avena tipo Ferrero Rocher. Toda una tentación que te puedes permitir.
La base es la de siempre, ya sabes: copos de avena y leche (o tu bebida vegetal favorita). Es posible que quieras añadirle semillas de chía, frutos rojos, nueces… Pero la propuesta hoy es hacer un porridge con el que pienses que estás comiéndote un bombón Ferrero. Hay muchas variantes, pero esta es la receta que propone Miriam Ruiz, médico y nutricionista, que dirige la escuela online de alimentación y salud Edyal.
Elaboración
Y, por la mañana, ya tienes tu desayuno listo. Puedes tomarlo directamente de la nevera, con una textura como de pudin frío, o bien darle un golpe de microondas para templarlo.
Y, lo más importante, explica Miriam Ruiz, “añade la avellana tostada picada por encima justo antes de comerlo para que esté "crocanti" y no se reblandezca”. Asimismo, señala que “si el plátano no es suficiente para alcanzar el dulzor que os gusta, podéis añadir un par de dátiles troceados al cocer la avena. Y un truco extra es añadir unas gotitas de esencia de vainilla”.
La verdad es que da lo mismo: puedes tomarlo por la mañana para quitarte la pereza y llenarte de energía desde que te levantas, como postre tras la comida, en la merienda o incluso como un tentempié. Y, si te preguntas si debes o no probarlo, te damos tres razones para que te unas al club: