Suscríbete a la
NO TE PIERDAS El estudio que cuestiona cómo conservamos los alimentos bajo cero: la sorpresa llega al descongelar
¿Sabes todos los beneficios que puede tener una sopa de miso? FOTO: Freepik.
ALIMENTACIÓN
El miso ha pasado de ser un fermentado tradicional japonés a ganar popularidad por sus posibles beneficios para la salud, desde ayudar a regular el apetito hasta cuidar la microbiota.
Por María Corisco
30 DE JUNIO DE 2025 / 14:02
En la cultura japonesa, el miso es mucho más que un ingrediente de sopa. Este condimento fermentado a base de soja, sal y koji se ha consumido durante siglos no solo por su sabor umami, sino por sus posibles beneficios para la salud. Aunque puede parecer contradictorio incluir un alimento salado en una dieta saludable, la ciencia empieza a desvelar los secretos del miso, por qué podría ser uno de los fermentados más interesantes para el organismo y, además, cuáles son las razones detrás de su poder saciante.
Si eres de los que piensa que la única contribución de la gastronomía japonesa es el sushi o el tataki, puede que sea el momento de empezar a conocer qué es el miso y por qué puede ser interesante incorporarlo a tu dieta. Antes de nada, debes saber que el miso se elabora tradicionalmente mediante un proceso de fermentación de granos de soja con sal y un hongo llamado Aspergillus oryzae. A veces se le añaden otros cereales como arroz o cebada y, según el tiempo de fermentación y los ingredientes, se puede distinguir entre miso blanco (shiro), rojo (aka) o mixto (awase).
«El miso es un alimento fermentado y con muchos nutrientes muy interesantes», explica la dietista-nutricionista Lola Cano, que destaca que «sus bacterias resultantes de la fermentación son las que proporcionan el efecto probiótico tan destacado en el miso que ayuda a equilibrar la flora intestinal». Efectivamente, durante la fermentación se generan una serie de compuestos bioactivos —probióticos, péptidos, enzimas, isoflavonas y antioxidantes— que otorgan al miso su perfil nutricional y funcional.
El miso, además, «tiene una alta calidad de nutrientes, entre ellos fibra y un 20 % de proteínas de alto valor biológico, que le podrían proporcionar un efecto capacidad saciante», señala la experta. La ciencia ha explorado esta propiedad y, así, una revisión publicada en International Journal of Molecular Science destaca que los alimentos fermentados, como el miso, pueden favorecer el control del peso al aumentar la sensación de saciedad y regular hormonas del apetito como la GLP-1 y la PYY, además de mejorar la salud intestinal y el metabolismo.
Más allá de su poder saciante, «hay otros beneficios que se asocian al miso. Podría ser protector cardiovascular, regular el colesterol bueno o mejorar la digestión», apunta Lola Cano, quien añade que «todos estos beneficios aún no tienen la suficiente evidencia científica, por lo que se necesita más investigación para confirmarlo»:
En definitiva, cada vez más investigaciones consideran al miso un alimento funcional, es decir, un alimento que aporta beneficios adicionales a los nutricionales básicos. Aunque todavía faltan más ensayos clínicos en humanos, los datos acumulados sugieren que el miso puede ser un complemento saludable dentro de una dieta equilibrada, sobre todo si se combina con otros alimentos frescos y poco procesados.
No falla... Apagas el portátil, empieza el descanso y, de repente, aparece el catarro, el dolor de cabeza o esa contractura que llevaba meses esperando el momento de atacar. Aquí la explicación