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Esta fórmula proporciona una base de alimentación equilibrada y saludable. FOTO: Freepik.
ALIMENTACIÓN
No hace falta tener diabetes para aprovechar sus beneficios: esta forma de organizar tus comidas es simple, equilibrada y una gran aliada para mantener la energía y cuidar tu salud a largo plazo.
Por María Corisco
11 DE JUNIO DE 2025 / 14:00
Cuando se habla de dietas saludables, pocas veces se menciona el ‘plato del diabético’. Sin embargo, esta forma de organizar la comida es uno de los modelos más completos, equilibrados y fáciles de aplicar en el día a día. Pensado para controlar el azúcar en sangre, en realidad reúne todos los ingredientes de una buena alimentación: vegetales abundantes, proteínas de calidad, carbohidratos integrales y grasas saludables. Una guía visual que no solo ayuda a quienes tienen diabetes, sino que puede servirle a cualquiera que quiera comer mejor sin complicarse.
Efectivamente, aunque su nombre lo asocia a personas con diabetes tipo 2, este modelo no tiene por qué limitarse a quienes ya tienen un diagnóstico. De hecho, su estructura es tan lógica y equilibrada que muchos nutricionistas coinciden en que podría ser la base ideal de una alimentación saludable para cualquier persona. ¿Por qué? Porque ayuda a mantener niveles estables de energía, previene enfermedades metabólicas y aporta los nutrientes necesarios para el buen funcionamiento del cuerpo.
«Tanto diabéticos como no diabéticos deberíamos llevar una alimentación que evite las subidas bruscas de glucosa en sangre porque esto puede desarrollar más trastorno metabólico. Priorizando vegetales, proteina de calidad y grasas saludables mejoramos la flexibilidad metabólica, que consiste en optimizar tus reservas de grasa como fuente de energía, manteniendo constante la glucosa en sangre (es decir, evitando picos bruscos)», explica la farmacéutica y nutricionista clínico Rocío Martín Gómez-Corisco.
Desde esta visión, continúa, el plato del diabético, bien planteado, es una excelente guía para comer de forma saludable, tanto si tienes un diagnóstico como si simplemente quieres prevenir enfermedades y sentirte mejor. «Es un plato nutricionalmente completo y saciante, lo que evitará también el picoteo constante».
No hay un único plato del diabético universal, pero, en general, las recomendaciones nutricionales para personas con diabetes tipo 2 se centran en:
A partir de aquí, la idea central es sencilla: repartir los alimentos en el plato de forma que favorezcan una respuesta glucémica estable, mientras se garantiza la presencia de fibra, vitaminas, minerales, proteínas de calidad y grasas saludables.
Visualmente, el plato se divide así:
Todo ello acompañado de una fuente de grasa saludable —aceite de oliva virgen extra, aguacate o frutos secos— en cantidades moderadas, agua como bebida principal y fruta fresca como postre (mejor entera que en zumo).
A veces, decir que algo es para diabéticos suena a advertencia o restricción. Pero, en este caso, es todo lo contrario: el llamado plato del diabético «representa una forma de comer sensata, sostenible y adecuada para todos. Es, en esencia, un recordatorio de que comer bien no tiene por qué ser complicado, y de que cuidar nuestra alimentación puede ser la mejor forma de prevenir, más que de tratar», expone la experta.
Así, este tipo de plato no solo está diseñado para mejorar el control glucémico en personas con diabetes, sino que también:
Además, concluye Carmen de Miguel, «no exige contar calorías ni eliminar grupos de alimentos, sino entender cómo combinarlos para optimizar su efecto en el organismo, y es adaptable a cualquier estilo de cocina, presupuesto o preferencia cultural».
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