La salud dental no es solo cosa del cepillado. El plato también cuenta. FOTO: Mike Jones/Pexels.
De la férula de descarga al aguacate
Hay hasta 300 razones para tomar magnesio y el bruxismo es una de ellas
Si te levantas con dolor de mandíbula y sospechas que estás apretando demasiado los dientes al dormir, puede que te falte algún mineral.
Por Amor Sáez
25 DE JUNIO DE 2026 / 07:30
El magnesio es uno de los minerales más esenciales para el cuerpo humano. Participando en 600 reacciones bioquímicas distintas y sus beneficios son amplios. Entre ellos, se asocia a la relajación y descanso, salud digestiva, energía, recuperación muscular e, incluso, mejora de dolores de cabeza. Sin embargo, según datos del proyecto ANIBES de la Fundación Española de la Nutrición (FEN), entre el 76 y el 79% de los españoles tiene un aporte insuficiente de magnesio.
Entre los grupos de mayor riesgo se encuentran las personas con resistencia a la insulina, que pierden cantidades ingentes de magnesio a través de la orina, debido a los altos niveles de glucosa e insulina en sangre. Y esto agrava aún más la deficiencia. Sin embargo, esta consecuencia es bidireccional y así lo afirman estudios como Effect of magnesium supplementation on insulin resistance in humans: A systematic review, en lo que se conoce como círculo vicioso metabólico.
¿Y esto qué quiere decir? Que la deficiencia de magnesio no es solo una consecuencia de la resistencia a la insulina, sino que también puede ser una causa. Dicho de otro modo, la falta de magnesio, por la dieta o el estrés, puede provocar que las células desarrollen resistencia a la insulina. Sin embargo, hay otras muchas afecciones relacionadas con el déficit del magnesio y una de ellas no te la esperas.
Atención a la salud de tus dientes
¿Y si la solución al bruxismo no es la férula de descarga, sino un suplemento o comer más plátanos? «La falta de magnesio, aunque no es la causa única, sí que puede actuar como un factor modulador o agravante en algunos pacientes, especialmente cuando hay tensión muscular, mala calidad del sueño, estrés o hiperexcitabilidad neuromuscular», asegura Eugenia Cervantes, especialista en Estética Dental y Rehabilitación Oral.
Ten en cuenta que el magnesio es un mineral esencial. De hecho, interviene en más de 600 reacciones enzimáticas y participa en la producción de energía, la función muscular y la transmisión nerviosa. «A nivel muscular, ayuda a que el músculo pueda contraerse y relajarse correctamente. A nivel nervioso, contribuye a regular la excitabilidad neuronal. Por eso, cuando existe déficit, pueden aparecer calambres, temblores, contracciones involuntarias, fatiga o sensación de tensión corporal», detalla la doctora Cervantes.
Y esto se traduce en que los músculos masticatorios (sobre todo maseteros y temporales) tienen que soportar cargas muy intensas.
Llegamos al círculo vicioso
No se puede afirmar que el déficit de magnesio cause bruxismo por sí solo. No en vano, este tiene un origen multifactorial: «Puede estar relacionado con el estrés, la ansiedad, la calidad del sueño, algunos fármacos, la cafeína, el alcohol, problemas respiratorios nocturnos y factores neuromusculares», según la doctora Eugenia Cervantes.
Lo que sí comparten los expertos es que, cuando hay falta de magnesio (hablamos de un déficit relevante), aumenta la irritabilidad neuromuscular y aparecen calambres, contracciones musculares, fatiga, tensión… «El magnesio participa en la función muscular y nerviosa. Por eso, en algunos pacientes, su falta podría favorecer una musculatura más reactiva y facilitar que la persona apriete más la mandíbula o tenga más sobrecarga en maseteros y temporales», explica.
Magnesio, menopausia y dormir fatal
A nadie se le escapa que en menopausia las mujeres solemos tener déficit de magnesio. La pregunta es: ¿esto podría agravar el bruxismo? La respuesta es sí.
En la menopausia disminuyen los estrógenos, y esto puede influir en la calidad del sueño. También en la percepción del dolor, la masa ósea y la sensibilidad muscular, y la respuesta inflamatoria. «El bruxismo del sueño se relaciona mucho con los microdespertares. Por eso, si una mujer duerme peor, puede apretar más», sostiene Laura Salud, farmacéutica, nutricionista y CEO de Salmo Labs.
Además, algunos datos apuntan a que mejorar los síntomas vasomotores de la menopausia (y aquí vuelve a entrar en juego el magnesio, que alivia de manera indirecta los sofocos) puede reducir despertares y, con ello, el bruxismo en algunas mujeres. «Algunos estudios relacionan los niveles de estrógenos con la modulación del dolor en la articulación temporomandibular y la región orofacial», añade la odontóloga Eugenia Cervantes.
¿Cómo alcanzo los niveles adecuados?
«La EFSA (Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria) establece una ingesta adecuada de 300 mg/día para mujeres adultas y 350 mg/día para hombres adultos», señala la farmacéutica y nutricionista Laura Salud. Alcanzar esta ingesta de magnesio, por más verduras de hoja verde, legumbres, frutos secos (almendras, anacardos, nueces), semillas (calabaza, chía, sésamo), cereales integrales, avena, quinoa, aguacate, cacao puro, pescados y agua mineral que consumas, puede ser difícil.
De hecho, «suele ser frecuente que una persona no alcance una ingesta adecuada a través de la dieta. Y también tienen más riesgo las personas con problemas digestivos, diabetes tipo 2, consumo elevado de alcohol, edad avanzada o uso prolongado de determinados medicamentos, como diuréticos o inhibidores de la bomba de protones (como el omeprazol)», apunta la doctora Cervantes.
¿Tengo déficit de magnesio?
La forma más fácil y sensata es mediante una analítica. «La prueba más habitual es medir el magnesio en sangre, aunque tiene limitaciones, porque gran parte del magnesio del organismo se encuentra dentro de las células y en el hueso. Por eso, lo ideal es interpretar la analítica junto con otros parámetros como calcio, potasio, vitamina D, función renal, medicación, síntomas y hábitos alimentarios», aconseja la doctora Cervantes.
Ahora bien, la analítica puede mostrar valores normales y, aun así, existir una falta de magnesio a nivel celular o una ingesta insuficiente mantenida en el tiempo, ya que el cuerpo intenta mantener estable el nivel en sangre utilizando sus reservas. «Por este motivo, los profesionales no interpretamos únicamente el resultado de la analítica, sino también los síntomas», apunta la farmacéutica y nutricionista Laura Salud.
Los más frecuentes son cansancio, debilidad, fatiga, irritabilidad, calambres, contracciones musculares, hormigueos o alteraciones del sueño. Y cuando la carencia es elevada, pueden aparecer incluso alteraciones del ritmo cardíaco o cambios en otros minerales como el calcio y el potasio. «En consulta dental podríamos sospecharlo cuando un paciente con bruxismo presenta, además, tensión muscular generalizada, calambres frecuentes, sueño poco reparador, fatiga o dieta pobre en alimentos ricos en magnesio», aclara.
¿Cuándo es necesario un suplemento?
«Un suplemento puede ser útil cuando hay déficit confirmado, ingesta insuficiente, síntomas compatibles, factores de riesgo, pérdidas digestivas, ciertos fármacos, deportistas con alta sudoración o cuando el profesional sanitario lo considera tras valorar dieta y analítica», cuenta Laura Salud. Eso sí, no debería tomarse de forma indiscriminada. De hecho, «en pacientes con enfermedad renal hay que tener especial precaución, porque el magnesio se elimina principalmente por el riñón», advierte esta experta. Y nunca debe plantearse como un tratamiento único, sino como parte de un abordaje integral: diagnóstico dental, calidad del sueño, estrés, dieta…
Y ¿qué forma de magnesio suele tolerarse y absorberse mejor? Según las expertas, las formas de magnesio que suelen tolerarse y absorberse mejor son el citrato, bisglicinato, malato y también el taurinato de magnesio, «especialmente interesante cuando además se busca apoyo a nivel neuromuscular o relajación», cuenta Laura Salud. Por su parte, el óxido de magnesio aporta mucho magnesio elemental, pero suele absorberse peor y provocar más molestias digestivas. En cualquier caso, «en pacientes con bruxismo, menopausia, medicación o enfermedades previas, la dosis y la forma deben ajustarse siempre de forma individual», advierte la doctora Cervantes.
Tampoco hay que descartar la férula de descarga
«La férula de descarga no corrige el déficit de magnesio ni elimina necesariamente el bruxismo. Su función principal es proteger los dientes y las restauraciones frente a fuerzas excesivas. La evidencia indica que no hay suficiente certeza para afirmar que la férula cure el bruxismo del sueño, pero sí puede ayudar a proteger frente al desgaste dental«, aclara la doctora Cervantes.