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La falta de orgasmos puede darse por diferentes motivos que no podemos controlar./ Imagen: D.R. (And Just Like That).
Cuerpo
Existen diversas causas, tanto psicológicas como fisiológicas, para que una mujer tenga dificultad o incluso incapacidad de alcanzar el orgasmo.
Por Sara Flamenco
6 DE SEPTIEMBRE DE 2023 / 12:27
La anorgasmia, o trastorno orgásmico femenino (TOF), es el término que designa la incapacidad para alcanzar el orgasmo o una reducción significativa en su frecuencia o intensidad a pesar de tener estimulación y excitación sexual. La anorgasmia ocurre cuando hay una marcada reducción en la intensidad o frecuencia de los orgasmos durante al menos seis meses, lo que puede llegar a causar una angustia significativa. Cuando la dificultad para alcanzarlo es constante, puede diagnosticarse un trastorno orgásmico femenino.
Si bien puede darse tanto en hombres como en mujeres, es mucho más común en estas últimas. De hecho, mientras las estimaciones indican que la anorgasmia afecta a menos del 1% de los hombres, según un estudio titulado Evaluación y tratamiento de la anorgasmia femenina, publicado en la Revista internacional de Andrología, su incidencia entre las mujeres españolas sería de hasta el 40%. Y todavía hay más: según el 9º barómetro Los jóvenes y el sexo, realizado por la empresa de productos sexuales Control, más del 60% de las mujeres en nuestro país reconoce tener dificultades para alcanzar el orgasmo.
El orgasmo es un proceso psicológico y fisiológico complejo. Rara vez existe una única causa de anorgasmia y hay muchos factores potenciales que pueden impedir que una persona alcance el orgasmo de forma constante o con una intensidad satisfactoria. A menudo, estas causas son psicológicas, por lo que una terapia con un profesional de la salud mental puede ayudarnos. Estas son las posibles causas psicológicas:
Aunque los psicológicos son los más relevantes, también hay motivos físicos o fisiológicos que pueden dar lugar a la anorgasmia.
Desde el lado contrario también podemos hablar de la multiorgasmia como la capacidad de tener orgasmos consecutivos, es decir, repetidamente. Podemos hablar de dos tipos, según el estudio Human sexual response, de Little & Brown:
Lo primero para conseguir llegar al orgasmo o incluso alcanzar los orgasmos múltiples es aprender a conocer el cuerpo y sus respectivas zonas erógenas, es decir, que producen excitación sexual o son sensibles a ella. Los expertos establecen varias pautas para conseguirlo: