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Relax total

Tanque de aislamiento sensorial: ¿Realmente tiene tantos beneficios?

Lo presentan como la panacea que cura prácticamente todos los males: ansiedad, estrés, artritis, fatiga, dolores crónicos... ¿Son tan milagrosos como nos cuentan los tratamientos de aislamiento sensorial?

Por Miriam Aguilar

1 de junio de 2021 / 21:28

Con apenas 50 minutos de tratamiento, los tanques de flotación pueden conseguir un profundo estado de relajación física y mental, lo que disminuye la tensión muscular, reduce la fatiga y combate el estrés y la ansiedad.

Además, el aislamiento sensorial mejora los dolores crónicos, combate el insomnio (se dice que una sesión equivale a cuatro horas de sueño) acelera la recuperación física y los procesos de rehabilitación, desintoxica el organismo, aumenta la concentración, favorece la creatividad  y mejora la circulación sanguínea, entre otros. 

Y todo eso, simplemente, flotando en agua salada dentro de un tanque anti-gravedad hermético. 

Este prometedor tratamiento consiste en aislarse del exterior entrando dentro de una cápsula, cámara o tanque de flotación (dependiendo de si el formato es mayor o menor), con unos 600 litros de agua a temperatura corporal (entre 35º y 37,5º) y 300 kilos de sales Epsom o sulfato de magnesio. La combinación reproduce una de las más conocidas características del agua del Mar Muerto: su densidad salina es tan alta que el cuerpo flota irremediablemente.

Eso sí, no confundas los tanques o cápsulas con las piscinas de flotación, tan comunes en los spas. Si bien en ellas logramos relajarnos y alcanzar una plácida sensación de bienestar, no obtendremos los numerosos beneficios de estar en un tanque aislado, sin percepción sensorial.

La privación sensorial lleva años triunfando en América y el norte de Europa. Si eres fan de ‘Stranger Things’, recordarás a Once viajando a una dimensión paralela a través de una piscina. En ‘The Big Bang Theory’ los protagonistas recurren a una terapia de privación sensorial para relajarse en un momento de mucho estrés. “Muchos experimentan una perfecta calma, otros se duermen y otros han afirmado tener visiones”, explican sobre el tratamiento. Ficción aparte, en España el aislamiento sensorial empieza a tener cada vez más adeptos, debido a los beneficios que aporta.

Los efectos del aislamiento sensorial

En esta terapia, “no hay gravedad, no hay peso, ni esfuerzo”, dice William Sackville, director de City Yoga. Sus principales clientes: personas que sufren mucho estrés y ansiedad. Y, según aquellos que lo han probado, realmente funciona y tiene muchos beneficios para el cuerpo y la mente. “La mente se despega del cuerpo”, “es como una vuelta al útero materno” o “es como dormir sin estar dormido”,  son algunas de las descripciones de quienes se han atrevido con el aislamiento sensorial, un descubrimiento que debemos al controvertido neuropsiquiatra americano John C. Lilly en los años 50.

El doctor investigó cómo se relacionaba el cerebro con la consciencia en un ámbito de aislamiento sensorial, y así surgieron las primeras cámaras de privación para los sentidos, a las que luego llamarían R.E.S.T. (terapia de estimulación ambiental reducida).

Aunque la comunidad científica no valoró mucho por aquel entonces sus aportaciones debido a su interés por las drogas y la comunicación con los delfines, hoy en día se han hecho muchos estudios que demuestran los beneficios de la flotación. De hecho, la NASA usó estos tanques para simular la falta de gravedad y aislamiento sensorial de los astronautas en el espacio. 

10 beneficios del aislamiento sensorial

  • Reduce la ansiedad, ya que desciende la actividad del sistema nervioso simpático y activa la del parasimpático, relacionado con el descanso.
  • Combate el insomnio y el jet lag.
  • Favorece la recuperación de lesiones.
  • Minimiza la producción de hormonas del estrés (cortisol).
  • Incrementa la secreción de endorfinas (hormonas de la felicidad), que produce nuestro cerebro para que nos sintamos bien.
  • Reduce la actividad del hemisferio izquierdo del cerebro (lado lógico) e incrementa la del derecho (lado creativo). La mente se equilibra y en tal estado somos más proclives a la creatividad y la imaginación.
  • Ayuda con los problemas de espalda y de las articulaciones. 
  • Disminuye los dolores de cabeza y las migrañas.
  • Reduce la presión arterial y las pulsaciones del corazón.
  • Sirve para tratar adicciones: algunos estudios han concluido en que hacer tratamientos de este tipo reduce un 50% el consumo de tabaco y un 45% el del alcohol.

El agua tiene una profundidad de 25 centímetros, por lo que la flotación es muy segura. En cualquier caso, si la persona no se encontrara bien o el tanque cerrado le diera cierta claustrofobia, puede salir fácilmente levantando la tapa con la mano o apretando un botón para una apertura automática. También existe la opción de flotar con la puerta abierta y las luces encendidas durante toda la sesión, si lo prefieres así. Por otro lado, si te da miedo dormirte, no te preocupes “no hay peligro en ello. Flotas sobre la espalda sin la posibilidad de volcar”, nos dicen del centro City Yoga. “Simplemente, te despertarás refrescado”.

Dónde probar el aislamiento sensorial

En City Yoga (Calle de los Artistas, 43) el tanque se encuentra en una habitación privada con una ducha para usar después de la terapia. Contarás con toallas, tapones para los oídos, gel y champú. Una vez dentro del tanque, te tumbas boca arriba y cierras la tapa con un botón al que accedes fácilmente desde dentro. Tienes dos botones más: uno para la luz y otro de emergencia. Precio: 30 euros la sesión de 50 minutos (con 10 minutos adicionales antes y otros 10 minutos después para cambiarte).

En Barcelona, el Centro Flotarium (Plaza Narcís Oller, 3) es el único centro que se ha especializado en este tipo de tratamiento a través de sus tanques ingrávidos. En sus cabinas se puede flotar con o sin luz, con la puerta abierta o cerrada y con luz ambiental. Precio: 40 euros 1 sesión de flotación de 50 minutos.

La reinvención del tanque de aislamiento: el Flotario

En Flotexperience (Campo de la estrella, 7. Las Tablas) han añadido un sistema de cromoterapia y musicoterapia para amplificar los beneficios de la flotación. También cuentan con un sistema de proyección de estrellas para crear el entorno ideal para relejarte. Precio: desde 35 euros por una sesión de 50 minutos (tiempo total de 75 minutos duchas incluidas).

Flotar bajo las estrellas: absoluto relax en el Flotarium de Miluna

El flotarium de Miluna propone una experiencia innovadora en Hormigos, Toledo: una piscina al aire libre para flotar bajo la luz de la luna, en plena naturaleza. Cierto que no produce los efectos de estar completamente privado de los sentidos, pero sigue aportando los relajantes y placenteros beneficios de la flotación y de la naturaleza. Coste: 60 euros para 1 o 2 personas. Precio: 45 minutos.

Sin duda, el aislamiento sensorial se alza como una de las tendencias de 2021. Si te gustan los baños relajantes y los spas, estamos seguros de que este va a ser tu nuevo tratamiento preferido.

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