Suscríbete a la
NO TE PIERDAS La venganza más definitiva de los maquilladores contra la IA: la imperfección manda
¿Navegador, mapa o memoria? FOTO: Freepik.
MENTE
¿Te imaginas cómo sería la vida sin un navegador en el móvil y en el coche? Puede que fuera más caótica, pero tal vez tu memoria (y tu cerebro) te lo agradecerían.
Por María Corisco
16 DE DICIEMBRE DE 2024 / 13:44
Ir y volver de tu casa al trabajo, elegir el trayecto para recoger a tus hijos del colegio o llegar hasta el gimnasio, tu restaurante favorito o el centro comercial de las afueras. Eres capaz de hacerlo porque, sin que te des cuenta, tu cerebro utiliza constantemente procesos cognitivos clave para crear y consolidar mapas mentales. En estos procesos juega un papel esencial el hipocampo, una región relacionada con la memoria y la navegación espacial, algo fundamental para ubicarte en el espacio.
En los últimos años, y de la mano del GPS, la actividad en esta área se ha reducido; al fin y al cabo, estás delegando en tu dispositivo el trabajo de planificar rutas y orientarte. Es una señal de alerta: con el tiempo, esta subutilización puede debilitar tu habilidad innata para orientarte. Más aún, hay estudios que apuntan que esta reducción en el uso del hipocampo podría aumentar el riesgo de deterioro cognitivo relacionado con la edad, como enfermedades neurodegenerativas, incluida la demencia. Y, por supuesto, tener un impacto negativo en la memoria espacial, como señala un artículo de la neurocientífica Louisa Dahmani, de la Universidad de Montreal.
Puede parecer algo nuevo, pero, en realidad, la utilidad cerebral de saber orientarse por una gran ciudad es conocida de hace tiempo. En el año 2000, la neurocientífica Eleanor Maguire exploró, junto a su equipo, el modo en que la navegación en entornos complejos afecta al cerebro humano. Fue entonces cuando realizaron un célebre estudio, centrado en la relación entre la memoria espacial y el hipocampo, y los sujetos de investigación fueron los taxistas londinenses. Entre los principales descubrimientos del trabajo, están los siguientes:
Eso sí, no todo era positivo: aunque los taxistas tenían un hipocampo posterior más grande, el anterior era más pequeño que el del promedio de las personas, y esto podría afectar negativamente a otro tipo de memoria, como por ejemplo la capacidad para recordar información verbal o eventos recientes.
Si extrapolamos los resultados del estudio a un contexto de uso frecuente del GPS, parece que guiarte por el sentido de la orientación y trabajar de forma activa tu cerebro para tareas espaciales puede ser beneficioso para mantener tu mente en forma.
La solución no pasa por prescindir por completo del navegador, al que hemos convertido ya en una herramienta fundamental en nuestras vidas. Pero sí puedes tener en cuenta una serie de recomendaciones para mantener saludable tu capacidad de orientación y memoria espacial. Entre ellas, el primer consejo es que uses el GPS como una herramienta de partida, no como una guía constante. Así, puedes consultarlo solo para orientarte al inicio del trayecto o si te pierdes, pero la idea es que trates de completar la mayor parte del recorrido sin mirar la pantalla. Una buena idea es revisar el mapa antes de salir para visualizar la ruta y memorizar los puntos clave del trayecto. Otras estrategias que te pueden ayudar son las siguientes: