Cada día más líneas de investigación se dirigen a ralentizar el envejecimiento ovárico con el objetivo, no solo de alargar la fertilidad, sino de preservar la salud. Pese a todo no está exento de polémica
LAS BACTERIAS QUE NOS PUEDEN HACER LA VIDA MÁS FÁCIL
Esencial en la salud de la mujer desde que nace, esta brigada de élite de la microbiota intestinal, cobra mayor protagonismo aún en esta etapa de cambios hormonales.
Al subidón de endorfinas y el clásico autoconocimiento hay que sumar beneficios específicos en esta etapa. Activar los tejidos, reducir los sofocos y mejorar el estado de ánimo son solo algunos...
MÁS COMPRENDIDA Y, SOBRE TODO, MÁS INFORMADOS
Poner sobre la mesa este tema con los adolescentes ayuda a ir borrando tabúes sociales. Pero, además, es una gran herramienta para sentirse acompañada en este momento de transición hormonal.
ACTIVIDAD FÍSICA COMO UN SEGURO DE VIDA Y LONGEVIDAD
Un estudio revela un curioso efecto de practicar deporte: aunque la menopausia aumenta el riesgo cardiovascular, entrenar de forma regular las protege más a ellas.
RECONFORTANTES Y TAMBIÉN FUNCIONALES
Esta práctica de bienestar, que propone tomar un té diferente según el momento del ciclo, también presenta beneficios cuando ya no hay regla. ¿La clave? Escuchar al cuerpo y adaptar la bebida al síntoma.
OTRO ENEMIGO SILENCIOSO EN MENOPAUSIA
El mayor problema de esta peligrosa respuesta del sistema inmune, que aumenta el riesgo de numerosas enfermedades, es que pasa desapercibida en sus etapas iniciales.
Los ciclos irregulares o la aparición de sofocos y niebla mental no significan infertilidad. Por eso, los médicos insisten, no hay que bajar la guardia a la hora de evitar embarazos no planificados.
Se acabó lo de cuidarnos de cuello para abajo solo en verano. La piel del cuerpo reclama sus mimos diarios y la cosmética responde con productos específicos con ingredientes de alta eficacia.
NO TODO ESTÁ ESCRITO EN LOS GENES
El alcance de la herencia materna es limitado. Puede señalar la edad de la última regla, pero la alimentación, el ejercicio o el estrés tienen, según los últimos estudios científicos, la última palabra.
NO TODO IBAN A SER ESTRÓGENOS
Existen otros factores que pueden acelerar el fin de la regla. Porque la salud hormonal también refleja cómo hemos vivido: el estrés, la estabilidad, el descanso, el apoyo social y las oportunidades.