La pared es el nuevo gimnasio: ¿moda pasajera o santo grial para el core?
Entrenar según el algoritmo
Es el más difícil todavía, pero ahora parece que a las redes sociales les ha dado por hacer el pilates contra un muro. Suponemos que sin gotelet.
Entrenar según el algoritmo
Es el más difícil todavía, pero ahora parece que a las redes sociales les ha dado por hacer el pilates contra un muro. Suponemos que sin gotelet.
El secreto para pegar ojo no está en la farmacia
Si tienes problemas para caer en brazos de Morfeo, átate las zapatillas. Y no vale salir a pasear. Hay que sudar.
Corazones sincronizados
¿Te has dado cuenta de que cuando corres o haces ciclo con otras personas todos respiráis al unísono y el entreno pasa volando? Tiene una explicación biológica.
Mucho ruido, pocas nueces... y nada de longevidad
Hormonas del crecimiento, testosterona y hasta los famosos bañadores prohibidos por mejorar la flotabilidad. Y solo se batió un récord.
Abdominales en otro nivel
Imitar la marcha de Spiderman es un ejercicio exigente con múltiples beneficios para todo tu cuerpo. Pero, sobre todo, para el core.
Longevidad con una raqueta
Llevamos años pensando que para vivir más había que salir a correr, hacer aerobic como Jane Fonda o darle a las mancuernas en el gym. Ahora llega la ciencia y apunta al tenis.
Perder el pudor es el primer paso
La primera regla para lograr adherencia al entrenamiento es hacerlo con amigas. Y que sea divertido. Por eso las ginecólogas aplauden las iniciativas que sacan de la oscuridad a la musculatura íntima.
Reivindicando el cardio
En los últimos años, el ejercicio de fuerza ha copado los primeros puestos del entrenamiento para la longevidad. Ahora el ejercicio cardiovascular reclama su papel.
Llorar con cada asana
Ojos lacrimosos, moqueo y esa sensación de que el alma se te sale por los poros de la piel. No es bloqueo, sino todo lo contrario. Y sienta fenomenal.
Verse bien, entrenar más
La pérdida de peso gracias a los nuevos fármacos agonistas del GLP-1 tiene un efecto secundario inesperado: engancharse con ganas al deporte de forma regular.