Cilantro, esa hierba aromática perseguida por la Inquisición por ser de judíos, que aporta sabor al plato y longevidad a tu vida
Con antioxidantes que reducen la inflamación
Hace siglos el Santo Oficio le colgó el sambenito de que quien lo tomaba no era un buen cristiano y lo condenó al ostracismo. La curiosidad por otras gastronomías nos ha devuelto el cilantro.