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Unos buenos niveles de dopamina ayudan a tener un estado de ánimo estable./ Foto: Pexels.

Mente

Las tres herramientas para aprovechar al máximo la dopamina para ser más feliz (y que no se vuelva en tu contra)

Tanto la deficiencia como el exceso de dopamina están relacionadas con ciertos problemas que afectan a tu bienestar y felicidad.

Por Sara Flamenco

24 de mayo de 2024 / 07:30

Hay cuatro hormonas conocidas globalmente como de la felicidad: dopamina, endorfinas, serotonina y oxitocina. De ti depende la cantidad de estas sustancias que tu cerebro es capaz de segregar para generar el caldo de cultivo ideal para encontrar la felicidad.

David JP Phillips, experto sueco en liderazgo y comunicación, se ha especializado en el funcionamiento de las hormonas y acaba de publicar un libro al respecto titulado Las 6 hormonas que van a revolucionar tu vida: dopamina, oxitocina, serotonina, cortisol, endorfinas y testosterona. En su texto trata de poner negro sobre blanco cómo funcionan estas sustancias de manera que la población en general sea capaz de regular la propia química cerebral para gestionar mejor las emociones.

«La neuroplasticidad no descansa nunca. Es un proceso que adapta tu cerebro constantemente para asegurarse de que funciona de manera óptima en cualquier circunstancia en la que te encuentres. Se trata de un proceso que tiene lugar todos los días y que te convierte en el individuo que eres. Puedes crear un cóctel celestial automático permanente en tu interior tomando las decisiones correctas sobre con qué alimentar tu cerebro», explica JP Phillips en su texto.

¿Y cómo se consigue esto? Según el autor, la clave está en mantener equilibradas cuatro áreas: «Las bases que debes mezclar para obtener un buen cóctel celestial se podrían resumir así: ejercicio regular, buen sueño, buena dieta y meditación diaria«, asegura.

Qué es la dopamina

La dopamina es un neurotransmisor, es decir, un mensajero químico producido principalmente en nuestro cerebro. Es conocida mundialmente por ser una de las moléculas de la felicidad, pero el problema es que mal dirigida puede provocar vacío, irritabilidad, frustración, adicción y depresión.

La dopamina no es solo un neurotransmisor, también está involucrada en la toma de decisiones, coordinación de movimientos musculares e incluso el aprendizaje, entre otros aspectos muy importante para el ser humano.

Según los expertos de Clínicas Cita, la deficiencia de dopamina puede provocar depresión, ya que genera alteración de humor llevando al individuo hacía la tristeza y provocando desmotivación y angustia. Pero no sólo eso, sino que también está relacionada con ciertos casos de TDAH, o la aparición de Parkinson.

Por el contrario, el exceso de dopamina va mas ligado a enfermedades mentales como por ejemplo la esquizofrenia, así como sus síntomas tales como, delirios o alucinaciones, entre otros. La clave está en aprovecharla bien.

1. No vayas a lo fácil

Según JP Phillips, hay dos tipos de dopamina: la rápida, que proporciona felicidad instantánea pero superficial; y la lenta, que tarda más en hacer efecto pero sus resultados son más duraderos. «Si me alimento de dopamina rápida (como ver una serie de televisión o vídeos en Instagram, disfrutar de una copa de vino y pasar la tarde con el móvil) en un 40% durante el fin de semana, mi cerebro tiende a evitar las cosas que conllevan dopamina más lenta, como trabajar en el jardín o hacer manualidades o ejercicio», asegura el gurú de la felicidad.

Por ello, el autor aconseja equilibrar tus niveles de dopamina consiguiendo una proporción de 80/20. Un 20% puede ser dopamina rápida, pero un 80% debería ser lenta, para que la sensación de bienestar permanezca en el tiempo.

Una buena forma de empezar el día sería hacer un poco de ejercicio, dejando el teléfono móvil para más adelante y desactivando las notificaciones.

2. Sólo una cosa cada vez

El cerebro desea acumular cada vez más dopamina pero esto puede no tener fin y necesitar cada vez una dosis mayor para que la sensación de felicidad sea la misma, como ocurre con las drogas.

«Con el tiempo tendrás que sumar cada vez más y más fuentes de dopamina para alcanzar la misma satisfacción«, asegura el experto. Por eso no te vale con un capítulo de tu serie favorita, sino que te ves la temporada entera en una suerte de atracón, que termina dejándote vacío.

Por ello, el experto aconseja no acumular dopamina. «Practica la disciplina y limítate a hacer una única actividad a la vez. Por ejemplo, puedes ver la televisión sin distracciones, concentrarte en dedicar tiempo a tus hijos o solo conducir, sin hacer llamadas ni escuchar un podcast», explica Phillips. Así podrás disfrutar de una sola actividad y conseguir que su aporte de dopamina no se diluya entre tanto aporte vacío.

3. No lo quieras todo de golpe

Al igual que ocurre con un subidón brusco de glucosa, que aporta energía al momento pero también provoca un bajón repentino, la dopamina rápida también se diluye de golpe, dejándote con el ánimo por los suelos.

«Permitirte obtener dopamina rápida en cualquier momento y circunstancia tendrá efectos adversos en tu capacidad para disfrutar de la vida«, asegura el experto. Ver un capítulo de la serie que te gusta te aporta una dosis de bienestar, pero verte la temporada del tirón, a pesar de que te proporciona felicidad instantánea, te dura poco.

Por ello, Phillips aconseja racionarla para que la sensación de felicidad te dure más. No sólo ocurre con las series de televisión, sino también con la comida o con la música. En el caso de la serie, deberías probar a ver un capítulo y dedicar un tiempo a pensar en ello y a especular lo que puede venir después para ponerte el siguiente cuando el interés decaiga.

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