Suscríbete a la
NO TE PIERDAS Las cañas del chiringuito no sirven para quitar la sed
Conducir puede sacar lo peor de uno mismo, por eso es importante mantener la calma./ Foto: Louis Vuitton.
SALUD MENTAL
¿Eres de esas personas que sacan la peor versión de sí mismas cuando estás al volante? Descubre cuáles son los rasgos psicológicos que forman parte de ti y te hacen estallar en el coche.
Por María Corisco
13 DE MAYO DE 2024 / 17:00
Cedes el paso al entrar al ascensor, ayudas a los vecinos con las bolsas del súper, pides amablemente la vez al hacer la compra y, en general, te comportas con cordialidad al interactuar con los demás. Hasta que te montas en el coche, coges el volante y, a poco que haya algo de atasco o algún otro conductor te quiera sobrepasar, sale tu peor cara, la más agresiva, la niña del exorcista.
No es un comportamiento insólito. Según el estudio “Influencia de la agresividad en los accidentes de tráfico”, presentado por la Fundación Línea Directa en colaboración con el Instituto Universitario de Investigación de Tránsito y Seguridad Vial de la Universidad de Valencia (INTRAS), cerca de tres millones de conductores circulan en España con un alto nivel de agresividad, que se manifiesta con expresiones verbales (insultos o gritos), físicas (realizar gestos ofensivos, como peinetas, o incluso agresiones) o la ejecución de maniobras de tráfico imprudentes.
El informe también recoge que más de cien mil conductores son auténticos “violentos virales” que reconocen haber sido responsables de algún accidente por su conducta, y que dos millones y medio admiten haberse peleado con otro conductor o haberle retado a salir del coche para solventar sus diferencias.
Entre las tres principales causas de este comportamiento, el estudio señala que la mayoría culpa al estrés del día a día, a las conductas y maniobras de los otros conductores y a los atascos. También reconocen que se actúa de esta manera amparados por el anonimato que da la conducción: si supieras que te ibas a encontrar en una reunión del AMPA con esa persona a la que le hiciste una peineta, probablemente te lo pensarías dos veces.
Desde el ámbito psicológico también se ha estudiado el fenómeno de la agresividad al volante. Uno de los mayores expertos en este campo es el doctor Jerry Deffembacher, investigador de la Universidad Estatal de Colorado, que ha descrito así los aspectos clave de los conductores más agresivos:
Este experto ha creado la "Deffenbacher Driving Anger Scale" (DDAS) , una herramienta de evaluación para medir la propensión de un individuo a experimentar ira mientras conduce. Esta escala se utiliza todavía hoy en la investigación psicológica para examinar los niveles de ira asociados con la conducción y los comportamientos agresivos en la carretera.
Así, según el trabajo de los investigadores de la psicología del tráfico, hay varios factores que pueden contribuir a que una persona se vuelva agresiva al volante: