Suscríbete a la
NO TE PIERDAS Playa o campo: los pequeños desafíos que hacen que tu cuerpo trabaje mejor
No dar tu opinión y hacer lo que dicen los demás son claros síntomas de este síndrome./ Foto: Wildofx.
Salud mental
Se trata de aquellas mujeres que no tienen en cuenta sus propios deseos y necesidades para lograr siempre la armonía con los demás.
Por Sara Flamenco
19 DE DICIEMBRE DE 2023 / 13:29
A lo largo de la historia, la diferente educación en función de si eres hombre o mujer, ha causado mucho daño. En el caso de la mujer, ha sido educada bajo el prisma de la obediencia y el cuidado, lo que ha hecho que, en muchas ocasiones, ponga siempre las necesidades de los demás por delante de las suyas. Hay mujeres que, en su búsqueda de la perfección y el rechazo del conflicto, se acostumbran a no mostrar su verdadera opinión sobre las cosas, por miedo a recibir una crítica o ser rechazadas.
Esto es lo que se conoce como el síndrome de la niña buena, cuya principal característica es infravalorar lo que una siente, quiere o necesita para lograr siempre la armonía con los demás.
No se considera una patología, pero sí es algo comúnmente asociado a la mujer debido a la educación que reciben en la infancia. Esto les lleva a no cuestionar nada, sino obedecer con el único fin de ser aceptadas y tenidas en cuenta.
Para estas mujeres, ser buena implica silenciar lo que necesitan para lograr la aprobación de los demás, lo que les puede llevar a tolerar relaciones abusivas, tanto en la infancia con los amigos como en la edad adulta con parejas.
Esta forma de comportarse esconde un alto sufrimiento emocional, ya que estas mujeres reprimen sus emociones de manera constante. Asumen que para ser amadas, deben ser amables, buenas y solícitas. Esta contención y el hecho de ignorar sus propias necesidades en beneficio de las de los demás hace que sufran en silencio, lo que las lleva a ser más propensas a depresiones o ansiedad.
Para desactivar este síndrome, es necesario confrontarse, tomar conciencia de lo que ocurre y esforzarte por mostrar tu opinión y no acatar la de los demás por miedo a ser rechazada. Decir no, no debería suscitar el rechazo de los demás y si eso ocurre, es que esas personas no se preocupan por tu bienestar.