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La cocina de aprovechamiento apoya la sostenibilidad

Foto: Unsplash

ALIMENTACIÓN Y SOSTENIBILIDAD

Cocina de aprovechamiento: ¿sabías que estos restos de frutas son comestibles y están llenos de nutrientes?

Solemos dar por hecho que las cáscaras, los rabos y los corazones de ciertas frutas no valen para nada. Pero, ¿y si te decimos que muchas de ellas, además de ricas, aportan beneficios a nuestro organismo?

Por Mónica Heras

25 de abril de 2022 / 17:19

En Welife somos muy conscientes de la importancia de vivir de una forma sostenible. Podemos hacerlo con grandes cambios, como lo sería utilizar energías renovables siempre que podamos, o con pequeños gestos cotidianos capaces de transformar nuestra forma de vida, y uno de ellos es la cocina de aprovechamiento.

Se trata de aprender a sacarle provecho a las sobras de una receta para hacer otros platos e intentar utilizar la mayor parte de los productos perecederos que compramos, especialmente las frutas, verduras, carnes y pescados. Esta práctica no es una nueva moda, en realidad encuentra su inspiración en nuestras abuelas, cuando la comida escaseaba y necesitaban estirar cada ingrediente al máximo.

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Cocina de aprovechamiento: ¿Por qué es importante evitar el desperdicio?

Como te decíamos, se trata de sacarle todo el jugo a lo que tenemos en nuestras neveras y despensas, poniendo el foco en desperdiciar menos alimentos, dado el tremendo impacto económico, social y medioambiental que esto tiene.

Según el último informe elaborado por el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) y la organización británica sobre residuos WRAP, 931 millones de toneladas de alimentos terminan en la basura o, lo que es lo mismo, un 17% del total de alimentos que tenemos disponibles. Para que te hagas una idea, esto equivale a 23 millones de camiones de 40 toneladas completamente cargados y que, puestos en fila, darían siete vueltas a la Tierra.

La ONU estima que entre el 8 y el 10% de las emisiones globales de gases de efecto invernadero están asociadas con comida que desperdiciamos, por lo que estaríamos contribuyendo directamente con el cambio climático.

«El impacto ambiental es enorme. Para darte una idea de la escala de esto, si el desperdicio de alimentos fuera un país, sería el tercer mayor emisor del planeta, solo detrás de China y Estados Unidos». Richard Swannell, director de WRAP.

Dicho esto, ¿no te parece importante poner un poco más de atención en la manera que tenemos de consumir? Para aprender sobre sostenibilidad y cómo aprovechar mejor los alimentos, te recomendamos que sigas a Aitor Sánchez, autor de ‘Mi dieta cojea’, bien sea a través de su web o en sus redes sociales. ¡Es oro puro!

Cocina de aprovechamiento con restos de fruta

Queremos poner nuestro granito de arena sugiriéndote algunos cambios. Estos restos de frutas son cien por cien aprovechables y puedes enriquecer tu cocina con ellos, además, están cagados de nutrientes.

Hojas de la fresa

Empecemos por una de las frutas más ricas y más cagadas en vitamina C y antioxidantes: las fresas. Solemos tomarlas solas, en batidos y en todo tipo de postres, pero siempre desechamos la parte de arriba… hasta ahora. Esta fruta se puede comer entera, aunque deberías lavarla y desinfectarla bien, o mejor aún, opta porque sean ecológicas. La lista ‘The Dirty Dozen’, elaborada por la organización Enviromental Working Group (EWG), dice que es uno de los alimentos más contaminados por pesticidas y el bicarbonato o el vinagre no son suficiente para eliminarlos, según este estudio. Como solo no nos dice nada, mejor triturarlo y añadirlo a tus postres, batidos, etc.

Con la piel del kiwi, también puedes hacer cocina de aprovechamiento

¿No te seduce? ¿Y si te decimos que la piel del kiwi es aún más rica en fibra, vitamina C y antioxidantes que la parte carnosa de la fruta? Comértelo entero hará que tu cuerpo reciba un chute de elementos beneficiosos para la salud, aunque sabemos que la textura peluda de la cáscara no es lo más apetitoso. Prueba a hacerte un smoothie con ella no notarás la diferencia.

Cáscara de los cítricos

Una de las formas más fáciles de usar las cáscaras de los cítricos es añadiéndola a otros platos. Puedes poner un poco de ralladura de limón en un bizcocho casero, en el pescado, en un plato de verduras asadas o combinarla con sal para crear una sal cítrica y aromática para sazonar algunos de tus platos estrella. Además, también puedes darles uso en el hogar, para hacer ambientadores caseros o desengrasantes estupendos como el que te compartimos.

Corazones de manzana

Resulta que hemos estado tirando una de las partes más nutritivas de la manzana, y no es que lo digamos nosotros, lo dice la investigación publicada en el Frontiers in Microbiology, que descubrió que, la mayor parte de las bacterias buenas de este fruto se encuentran en sus semillas, lo que la convierte en un alimento estupendo para nuestra microbiota.

Te recomendamos que le eches un ojo al libro de la chef Anne-Marie Bonneau, ‘The zero waste chef’, donde, además de un montón de recetas para hacer cocina de aprovechamiento, encontrarás una para hacer tu propio vinagre con los corazones de manzana, azúcar y agua sin cloro.

La cáscara de la sandía

¿Has probado la cáscara de sandía cruda? Es tan crujiente que te recordará a un pepino y es ideal para hacer encurtidos y añadir sabor, al tiempo que la conviertes en un maravilloso probiótico. Se hace cortando la cáscara en cubos y poniéndola a hervir con vinagre de sidra de manzana, agua, azúcar, jengibre, sal y especias antes de envasarla. Después, solo tendrás que envasarla en un tarro de cristal y ¡listo!

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