No es la talla, es la edad. Se censura a las bellas, a las que tienen arrugas, a las que han subido de peso y a las que siguen teniendo una anatomía envidiable. Así es el edadismo de alfombra roja.
Arañar minutos al reloj a costa de comer a matacaballo no es buena idea. Y no porque haya más papeletas para engordar. La salud a largo plazo también se resiente.
LA OPERACIÓN BIQUINI EMPIEZA YA
Lucir un abdomen plano y bien tonificado lleva tiempo. Y esfuerzo. Los expertos recomiendan asumir este reto sin prisas pero como determinación.
QUERER NO SIEMPRE ES PODER
Si bajar de peso fuera un camino de rosas todo el mundo lo lograría a la primera. Pero las personas no somos solo nuestros kilos. También pesan los hábitos y el entorno.
Lo de imitar a los animales fascina a los creadores de entrenamientos. Ahora le toca el turno a los exóticos flamencos. Y, cómo no, aplicado a las sentadillas.
PIZZA, NETFLIX Y UNOS KILOS DE MÁS
El capítulo podría titularse 'Calorías sin final feliz'. Una nutricionista explica por qué no es buena idea el combo sofá, mantita y pizza familiar para ver series de televisión.
DÓNDE ESTÁ LA GRASA TAMBIÉN IMPORTA
No se trata de declarar la guerra a los michelines. La acumulación de grasa intraabdominal está asociada a un mayor riesgo cardiovascular. Por eso hay que mantener a raya la circunferencia.
Y ESO QUE TIENEN MENOS CALORÍAS
No es que los nutricionistas nos quieran hacer la vida imposible, ni que tengan manía a las frutas. Pero no todo vale a la hora de endulzar con frutas como alternativa al azúcar
Las fiestas pueden ser puro disfrute… o un combate cuerpo a cuerpo con tu digestión. Aquí va una agenda completa —de desayuno a la cena y el día después— para celebrar sin salir rodando
MUCHO MÁS QUE UNA MALA RELACIÓN CON LA COMIDA
Muy ligado a las emociones, los cambios hormonales de la menopausia y a los cambios vitales, cada vez se detectan más casos de anorexia, bulimia y atracones en mujeres entre los 40 y 50 años.
ENDULZAR O NO ENDULZAR, EL DILEMA DE LA SOCIEDAD OCCIDENTAL
Dos estudios recientes concluyen que los endulzantes que sustituyen al azúcar son seguros para la salud. Pero que no tengan riesgos no significa que se nos vaya la mano endulzando con estos productos.