
Ella, enamorada. Él, viendo cómo la despluma sin miramientos. Una triste historia donde lo único de color de rosa es el escenario. FOTO: Ivan S/Pexels.
Lo de menos es cuánto tienes en el banco
¿Cómo es posible dejarse embaucar por un falso Brad Pitt? Vulnerabilidades que aprovechan los donjuanes de guante blanco en Internet
No es poliamor, ni es un romance trepidante. Es una estafa y las víctimas responden a un mismo patrón: solitarias, con traumas del pasado y una excesiva confianza en aquel que simular cumplir sus ilusiones
Por Marcos López
10 DE ABRIL DE 2026 / 07:30
Conocer y ligarse a Brad Pitt en una webs de citas no es un milagro: es mentira. Como le ocurrió a la mujer francesa a la que un apasionado, y muy falso, Brad Pitt le desplumó todos sus ahorros. Su caso, como el de otras muchas víctimas de un falso donjuna en Internet, responde a un retrato robot que se repite: mujer sola con dificultades para entablar relaciones humanas. Que huye de la soledad y se mete en la boca del lobo.
Ligar a ciegas favorece el embuste
La soledad y la necesidad de afecto suelen ser el común denominador de las víctimas. Elena Jiménez, psicóloga clínica, recalca que «todos nos sentimos solos en algún momento. La soledad es una experiencia humana universal, y no tenemos por qué avergonzarnos por sentirnos humanos». El problema surge cuando no se tienen las herramientas sociales y se dan por buenas las argucias del embaucador virtual.
Este flirteo digital, aun siendo más peligroso, se presenta como más seguro para una víctima con escaso respaldo social. «Hay que salvar una distancia, no ya sólo física, sino también emocional. Estás conociendo a tu posible media naranja sin poder ver sus gestos ni escuchar su voz. Es un entorno mucho más impersonal que hace que la persona que quiera cometer un fraude se sienta más libre y con más facilidad para hacerlo», señala Silvia Rúbies, directora de comunicación de la plataforma Gleeden en España.
Necesidad de cariño a cualquier precio
Y cuando decimos a cualquier precio es exactamente eso. Sebastián Girona, especialista en relaciones de pareja, destaca que hay personas que necesitan desesperadamente ser amadas. «Hay como una fuerte necesidad de buscar ese afecto, esas cercanías, esa validación emocional que se genera cuando uno se enamora».
En ese proceso tienden a idealizar al amor. «Tienden a proyectar sus expectativas, que suelen ser bastante altas, en cada relación, en cada encuentro o en cada situación que empieza a generar ese enamoramiento», apunta.
Embaucador al acecho
El caso de la mujer francesa, a la que su romance le costó más de 800.000 euros, es de los más sonados. Como también lo es el de la nicaragüense que vino a España a casarse con Luis Miguel o el del estafador de Tinder, con documental propio en Netflix y todo. Pero hay muchísimas más víctimas de falsos donjuanes en Internet. Las plataformas de citas, y las redes sociales en general, están llenas de sinvergüenzas al acecho para hacerse con el dinero ajeno. Y saben muy bien lo que hacen.
Silvia Rúbies alerta de que «las personas que se esconden tras estos perfiles falsos son manipuladores profesionales. Es gente que está 24/7 analizando a sus víctimas y que tiene todo un catálogo de perfiles a los que saben que pueden tocar. Que conocen cuáles son los puntos débiles de sus víctimas para hacer que bajen la guardia y conseguir su confianza».
Suelen ser expertos en moverse en el entorno digital. También se mueven bien en el ámbito gráfico, pudiendo llegar a manipular fotografías reales para darnos a entender que han estado en lugares o con personas con las que jamás han estado. «Son los denominados catfish, personas que se hacen pasar por otras, mostrando fotos ajenas robadas, incluso de famosos, y contando una historia que no es real».
Aferrarse a la fantasía, aunque sea mentira
Las víctimas de estos ardides «son personas que tienen una gran falta de cariño, de autoestima. Necesitan sentirse validadas emocionalmente y cuando se encuentran con alguien que les ofrece este cariño, obtienen un beneficio tan grande que obvian cualquier malinterpretación. Están tan encantadas por haber cumplido por fin esa fantasía que siempre han soñado que ignoran las señales falsas. Prefieren seguir viviendo su cuento de hadas en lugar de volver a la realidad de tener que enfrentarse nuevamente a un fracaso o a un rechazo».
Pese a que desde fuera pueda parecer un engaño muy burdo, la víctima se muestra ciega a las señales o red flags que avisan del engaño. Por eso es posible embaucar incluso a mujeres con formación universitaria y aparentemente empoderadas. En el caso del estafador de Tinder, en el que algunas víctimas habían estudiado en grandes universidades, trabajaban en Wall Street y tenían un nivel sociocultural elevado. «No se trata tanto de una cuestión de estudios o de cultura. Tiene que ver más con las heridas, psicológicas y afectivas, que tienen estas personas».
Mujeres que han sufrido muchos rechazos o no tienen mucha experiencia a la hora de tener relaciones sexoafectivas son candidatas perfectas para estos depredadores emocionales.
Poliamor de tu cuenta corriente
Estos donjuanes de pacotilla buscan dinero o bienes materiales. Será ideal si la víctima es acaudalada, pero no les importa llevar a la ruina a alguien con pocos recursos. Lo que buscan «es gente vulnerable. Si a una persona le pueden sacar mil euros, le sacarán 1.000 euros. Y si a otra le pueden sacar 100, pues que sean 100. Y si a otra son 50, pues 50. De hecho, su objetivo no suelen mujeres millonarias porque suelen tener un círculo de apoyo que les pueda sacar de ahí». En especial, abogados y detectives que pueden hacer que acaben en prisión más pronto que tarde.
Llegados a este punto es importante tener en cuenta que, mientras la víctima del falso donjuan en Internet está convencida de estar en una relación monógama, el estafador practica la poligamia más descarada. Lo más probable es que esté estafando a varias mujeres de forma simultánea.
- TEMAS
- PSICOLOGÍA
- RELACIONES
WeLife hoy
Brad PittHelena Roderocomer saludableadictas al estrésautotest longevidadSiguenos :)