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Hay que tener en cuenta el tipo de congelador que se usa./ Foto: Pexels.
Alimentación
¡Ojo! Cuando congelas carnes o pescados, su vida útil se prolonga, pero no eternamente. Descubre el tiempo máximo que puedes mantener esos alimentos y cómo debes hacerlo.
Por Michelle Avís Melgosa
26 DE DICIEMBRE DE 2023 / 13:52
Congelar la comida es una buena manera de prolongar la vida útil de los alimentos. Pero a este proceso hace falta dedicarle suficiente atención, ya que no todo se puede congelar, ni tampoco toda la comida perdura el mismo tiempo congelada. Para ello, es necesario verificar la fecha de los alimentos que ya vienen congelados de por sí, tener en cuenta el tipo de congelador que se usa, así como el tamaño de lo que vas a congelar. Así lo explica Irene Lezcano, nutricionista de Nutritienda, quien advierte de la importancia que tiene el proceso de congelación para evitar intoxicaciones.
Cuando congelas un tupper apuestas por no tirar comida y, además, es una manera muy cómoda de volver a disfrutar de eso que has preparado, unos días después. Lo mismo ocurre con las carnes, los pescados, o cualquier alimento que decides meter en el congelador durante un tiempo. Congelar la comida «no es un sistema de conservación eterno», asegura Lezcano.
«La congelación detiene el crecimiento de los microorganismos y disminuye la velocidad de las reacciones bioquímicas que pueden deteriorar un alimento. Sin embargo, no destruye estos microorganismos, por lo que es muy importante realizar la congelación y descongelación de forma adecuada para evitar intoxicaciones alimentarias», añade la nutricionista. Además, durante este proceso también se producen cambios en las características del producto, como por ejemplo, su color o su sabor.
Este sistema para conservar los alimentos no es eterno. Y el tiempo que pueden durar dentro de tu congelador depende de diferentes factores. Algunos de los que menciona Lezcano son:
Con estas características en cuenta, la experta en alimentación saludable hace una clasificación de la duración máxima que pueden tener los alimentos congelados, en función de cada producto:
A pesar de que esta método permita alargar la vida útil de la comida, hay alimentos que no se pueden congelar debido a su composición. Lezcano defiende que «aquellos que tienen un alto contenido en agua, almidones o grasas no son aptos porque las bajas temperaturas harían perder sus características esenciales. Además, hay que tener en cuenta otros factores, como si están frescos o cocinados«.
Entre los alimentos que no se pueden congelar la nutricionista destaca «las verduras que se van a consumir en crudo», como por ejemplo la lechuga. Tampoco «los alimentos muy grasos, ya que, al congelarse, son susceptibles a enranciarse por lo que puede haber cambios en el olor y sabor y se pueden generar componentes perjudiciales si se prolongan en el tiempo. Los huevos con cáscara o preparaciones a base de huevo crudo como la mayonesa. O también los alimentos fritos«.
Además de saber lo que puedes congelar y lo que no, también es necesario hacer el proceso de descongelación de la forma adecuada para que la comida no se estropee. Si cumples las recomendaciones indicadas en cuanto al tiempo máximo que se puede congelar los alimentos, las probabilidades de que se estropeen son muy bajas. Aún así, conviene revisar otros aspectos para estar seguros de que están bien antes de consumirlo. Y ante la duda, siempre es «mejor desecharlos», asegura Lezcano.
«En ocasiones, puede ser que se haya roto la cadena de frío en algún momento y el alimento no sea apto para su consumo. Por lo que es importante comprobar si se ven olores extraños, cambios en el color (pan quemado o carne rancia), y en su textura«, advierte.
A la hora de descongelarlos, no hay que hacerlo a temperatura ambiente, «ya que los los microorganismos se reproducen con mayor velocidad, lo que pondría en riesgo la seguridad del alimento», explica la nutricionista. La mejor opción es hacerlo dentro del frigorífico. «Es recomendable hacerlo con planificación y sacar la comida, al menos, 12 horas antes. Además, también lo puedes hacer en el microondas y en este caso hace falta poner la potencia más baja y hacerlo en pequeñas cantidades», añade.
Solo necesitas acumular el cansancio del día, tener el móvil a mano y estar tirada en el sofá para comprar sin pensar. Y los comercios lo saben.