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No solo importa qué deporte elegimos, sino si nos gusta lo suficiente como para practicarlo durante años y, a ser posible, en compañía. Foto: Koolshooters / Pexels
la carrera por cumplir muchos años
Sabemos que movernos es innegociable, pero parece que algunas disciplinas tienen más papeletas que otras para acompañarnos hasta viejos. La ciencia las ha puesto a competir y este es el resultado
Por Silvia Capafons
23 DE SEPTIEMBRE DE 2026 / 07:30
Ya sabemos que practicar deporte es una de las formas más eficaces de ganarle el pulso al tiempo y alargar la vida. Lo que quizá no nos preguntamos tanto es si todos lo hacen por igual. Ya te lo adelantamos: existe un ranking deportivo vinculado a la longevidad. El que se lleva los honores según la ciencia, y esto puede sorprender, es el tenis. Darle a la raqueta con regularidad puede regalarnos hasta 9,7 años más de vida que a una persona sedentaria, según un estudio realizado por la Universidad de Copenhague publicado en el Mayo Clinic Proceedings.
En Reino Unido tiraron del mismo hilo: siguieron a un grupo de personas que practicaban este deporte de raqueta durante una década y confirmaron que los deportes de raqueta reducían el riesgo de muerte de forma mucho más drástica que cualquier otra disciplina.
Ahora bien, lo que la ciencia aún no tiene claro es si, además de ser un deporte completísimo que combina resistencia aeróbica, anaeróbica y explosiones de movimiento, influye el estilo de vida o el propio factor social. ¿Cuántos de esos casi 10 años extra se le deben a las risas y al café de después del partido? ¿O a llevar ese estilo de vida acomodado (y también más saludable) que se le presupone al que empuña la raqueta?
Para Pau Tena, licenciado en INEF y entrenador personal de Palasiet Wellness Clinic, "está claro que hacer deportes que impliquen fuerza, resistencia y relación social (la cual ha demostrado tener un papel crucial para una mayor longevidad) mejora la salud".
Añade dos matices importantes: cada persona es distinta, y no todas realizan la misma calidad de entrenamiento."No es lo mismo nadar supersuave durante 20 minutos en la piscina, que hacer 10 de calentamiento y luego 8 repeticiones de 150 metros a una intensidad específica, recuperando 2 minutos entre series. Los dos son técnicamente natación, pero los cambios que obtendrá tu cuerpo no tendrán nada que ver".
Precisamente, la natación se sitúa en el tercer puesto del ranking de puntos a favor de una vida larga: arroja un 5% menos de riesgo de muerte en 12 años. En segundo lugar se sitúa el golf (7%) y en cuarto, el ciclismo (3%). Los estudiosos asocian estos beneficios al equilibrio entre el componente aeróbico (fortalecimiento del sistema cardiovascular, remineralización ósea...) y de fuerza en estos deportes (beneficios a nivel muscular y metabólico). Para quienes piensen en el esfuerzo del golf de forma peyorativa con aquello de que 'no cansa': implica actividad aeróbica suave pero constante, además de equilibrio, control motor fino y potencia de rotación en cada swing.
En cambio, los peor parados en otro informe liderado por investigadores de la Universidad de Groninga en Países Bajos son el voleibol y las artes marciales, sobre todo, el sumo. Según la revista médica GeroScience, podrían hacer perder 5,4 años y 9,8 respectivamente. En el caso de los deportes de combate los malos resultados se asocian a las graves lesiones por los golpes, así como por la dieta descompensada que siguen los deportistas de sumo. Por lo que respecta al voleibol, se atribuye al estrés esqueleto-muscular y las frecuentes lesiones.
Todos estos resultados aplican solo a los varones. En el caso de las mujeres estudiadas, los resultados eran más homogéneos y discretos. Incluso, en algunos casos, el deporte extenuante podía ser contraproducente.
Los expertos nos aciertan a dar una razón contundente a esta paradoja. Se cree que podría deberse a que las mujeres, deportistas o no, ya tienen hábitos de vida más saludables que hacen que su esperanza de vida esté al máximo. La explicación literal del macroestudio publicado en GeroScience no deja lugar a error: "Los hombres de la población general tienden a adoptar conductas perjudiciales para la salud, como el tabaquismo y el consumo de alcohol, que afectan gravemente su esperanza de vida. Las mujeres, en promedio, son menos propensas a incurrir en tales hábitos".
También se señala que tal vez la propia biología femenina sea menos proclive a aceptar beneficios del deporte. Finalmente, se apunta al impacto negativo de la dieta estricta y el entrenamiento intenso a nivel hormonal y metabólico.
La catedrática emérita y experta en longevidad, Mónica de la Fuente del Rey, explicaba en WeLife Longevidad Madrid que el deporte con una intensidad media, es fuente de juventud. Lo explicaba por la la hormesis que proporciona para mejorar la esperanza de vida. Sin embargo, el estrés y la intensidad de los atletas profesionales, pueden llegar a reducirla.
Quienes se disputan el podio profesional suman golpes, lesiones y un desgaste físico y mental propio de la alta competición que dista mucho de nuestro concepto de bienestar. Ahora bien, no quiere decir que si un día nos empleamos a fondo en el gimnasio nos estemos descontando días de esperanza de vida. "En este caso, el peligro de un entrenamiento hiperintensivo de dos días no radica en la explosividad del vóley o del karate, sino en la falta de preparación física previa", advierte el entrenador.
Y apunta que los resultados de estos estudios se centran en el desgaste extremo de la élite profesional, no la práctica amateur. "Lo perjudicial no es el deporte en sí, sino la inconsistencia de pasar del sedentarismo en la oficina a una paliza física un solo día o el finde", añade.
Ahora bien, ¿hasta qué punto seremos más longevos si seguimos a pies juntillas y por encima de cualquier motivación las cifras de un ranking? Quizá haya una línea bien fina entre ejercitarnos por salud y obsesionarnos hasta perder el foco o el disfrute. En el caso del tenis, el golf o el ciclismo, las disciplinas más valoradas tienen un alto componente social. Este factor puede llegar a reducir el riesgo de mortalidad hasta en un 50%.
Así que, probablemente, la mejor manera de aumentar la longevidad haciendo ejercicio es añadiendo extras al que solemos practicar. Quién sabe si el aumento de la esperanza de vida de los españoles en los últimos años se deba al auge del pádel (que requiere 4 amigos que quedan para jugar). Por no hablar de los clubs de corredores, las tribus de gimnasio que crean sentimiento de colectividad o las amigas que van a spinning.
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