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NO TE PIERDAS Nuevos relojes deportivos para practicar esquí indoor y tener todas las métricas
Practicar deporte outdoor con seguridad no es solo postureo. Hace falta una buena equipación y dispositivos que registren las métricas y te permitan geolocalizarte con exactitud. FOTO: Karsten Winegeart/Unsplash.
Del trail running al esquí indoor
No nos basta con saber a qué velocidad entrenamos y la frecuencia cardíaca. Exigimos smartwatches con información muy precisa.
Por Salomé García Gómez
27 DE OCTUBRE DE 2026 / 09:05
Queremos monitorizar todo. La hora a la que nos levantamos, cuándo nos acostamos, la calidad del sueño, lo que nos cunde cada entrenamiento y la salud de nuestro corazón. Una acumulación de datos que, en el contexto de un estilo de vida saludable, nos permite anticiparnos a muchas enfermedades, antes incluso de que den la cara los primeros síntomas.
"Descubrí que tenía una infección porque la frecuencia cardíaca en reposo, o sea, los latidos del corazón por la noche, no bajaban como se esperaba que deberían hacerlo cuando no te estás moviendo. Y eso me puso sobre la pista de que podía haber algún problema de salud", confesaba el psiconeuroinmunólogo Xevi Verdaguer en WeLife Longevidad Madrid.
Otras veces esos datos nos cuentan si hemos descansado y estamos a tope para someternos a una sesión de entrenamiento intenso. O si sería mejor aligerar la carga por un día y optar por un descanso activo. Que no significa dejar de hacer actividad física, porque, como recalca el investigador del CSIC José Luis Trejo "la actividad física no solo beneficia al sistema cardiomuscular. También impulsa la neurogénesis y mejora nuestra longevidad".
Así que queremos hacer más actividad física y monitorizarnos mejor y necesitamos smartwatches a la altura no ya de deportistas, sino de personas que se cuidan las 24 horas del día.
Vivimos en una sociedad cada vez más competitiva, exprimimos al máximo cada segundo del día y exigimos que nuestros relojes sean capaces de aguantar ese ritmo.
Por supuesto, esperamos que la batería dure tanto como la nuestra, que nos acompañen en las actividades deportivas que más nos gustan y nos pasen un reporte diario de nuestros logros en una aplicación fácil de leer y con gráficas de evolución. Un reporte que, por cierto, es preferible consultar a la mañana siguiente para planificar bien la jornada y no a última hora del día. "Mirar el móvil justo antes de dormir manda un mensaje contradictorio al cerebro. Esa luz azul inhibe la secreción de melatonina, imprescindible para conciliar el sueño", declaraba Gregorio Mora, experto en sueño en ASISA WeLIfe Longevidad Gijón.
Con esa información sobre la mesa y el cerebro despejado tras una noche de sueño reparador en la que el sistema glinfático ha eliminado todas las sustancias de desecho, es el momento de ponernos en marcha. Toca chequear cómo estamos asimilando el entrenamiento y determinar si seguimos adelante con el plan de entrenamiento propuesto por el entrenador, o hay que incorporar pequeñas variaciones.
Es también el momento de cotejar las actividades outdoor con la información meteorológica para saber si nos mojaremos en nuestra sesión de running o si hará un sol abrasador cuando saquemos la bici.
Y toda esa información queremos tenerla accesible en el smartwatch y en la app.
Los primeros smartwatches se diseñaban pensando en el running y el ciclismo de carretera, dos deportes con métricas bastante estables durante su ejecución. No hay giros duros, ni saltos, ni cambios de trayectoria o pendientes demasiado abruptos que obliguen al gps a recalcular la ruta y medir la aceleración de forma constante. Poco a poco han ido incorporándose otros deportes con ejecuciones más complejas.
Es el caso del esquí y el snowboard, tanto outdoor como indoor. El deportista quiere saber la velocidad máxima, la pendiente media, el descenso total, el ángulo de los giros...
En running también importan la oscilación vertical y el tiempo de contacto con el suelo, dos indicadores clave para detectar la fatiga. En trail o ciclismo, se valora llevar los mapas en el smartwatch para no tener que chequear la ruta en el móvil (se pierde tiempo al sacarlo del bolsillo o tener que rebuscar en la app).
Estas exigencias obligan a los ingenieros a incorporar sistemas más complejos con más opciones para un entrenamiento más seguro. Uno de los hallazgos que más contribuyen a optimizar el rendimiento son las alertas de terreno que incorpora el nuevo Huawei Watch GT 7. Esta opción avisa cuando hay una pendiente pronunciada próxima o cuántos metros de subida quedan.
Esta información ayuda a gestionar de forma óptima los esfuerzos para no vaciar los depósitos de glucógeno antes de tiempo. También permite incorporar una estrategia de nutrición en carrera adaptada al relieve real del terreno. Así se optimizan los sustratos energéticos y se evitan molestias gástricas por tomar un gel justo antes de empezar un ascenso.
Esquí y snowboard comparten varios puntos comunes: alta velocidad, giros muy rápidos y bruscos y pistas naturales de configuración muy diversa. No es fácil optimizar el entrenamiento en entornos tan variados, ni comparar los resultados obtenidos en pistas con características tan diversas.
Para ayudar a la planificación, el modelo Pro de esta nueva familia de relojes incorpora la información de más de 3.000 estaciones de esquí, con su ubicación en el mapa y el nivel de dificultad.
Más aún, es el primer wearable que registra y estructura los datos del esquí indoor, una actividad cada vez más frecuente en las grandes ciudades.
Quienes usamos smartwatch para hacer deporte sabemos que su talón de Aquiles suele ser la correa. Esa que se engancha al buscar algo dentro de la mochila, que se atasca con los velcros o que tiene una trabilla que se queda colgando y acaba favoreciendo que el reloj se suelte cuando menos te lo esperas. Personalmente, esa lleva años siendo mi mayor pesadilla al hacer pádel surf o al correr por montaña.
Los ingenieros de la firma coreana también han reparado en ese pequeño detalle y han diseñado la correa EasyCross, con un ajuste perfecto, robusto y seguro aunque sometas la muñeca a un entorno hostil.
Adiós al riesgo de enganches al quitarte los guantes o las botas de esquiar.
Cuando corrí mis primeros maratones recuerdo que una de mis grandes preocupaciones no era el famoso 'muro', ni acumular demasiado láctico en los músculos. Era que el reloj se quedara sin batería antes de cruzar la meta. La profusión de datos que genera un gps en carrera es una auténtica engullidora de batería y eso limitaba mucho la capacidad de participar en competiciones de ultrarresistencia con seguridad.
Con el tiempo han ido mejorando, pero sigue siendo uno de los puntos de mayor mejora. En este sentido, algunos de los dispositivos de la nueva gama Huawei Watch GT 7 Series cuenta con una batería de silicio que ofrece hasta 21 días de autonomía con un uso ligero (12 días con un uso habitual entrenando y hasta 51 horas en modo trail running).
Un tiempo más que generoso que permite aventurarse con tranquilidad en pruebas muy largas, como el Ultra Trail del Mont Blanc (UTMB), sin miedo a quedarse sin batería. O sin tener clara tu ubicación. Para ello han desarrollado el Sistema de Posicionamiento Sunflower y el algoritmo AI-XDR, que eliminan las interferencias de señal. Incluso en terrenos remotos y escarpados es capaz de geoposicionarte, evitando las temidas desorientaciones en alta montaña.
Para los deportistas más exigentes, existe hasta un servicio de reemplazo de la batería si llega a caer por debajo del 85% en los dos primeros años.
Son detalles que no te regalan una medalla olímpica, pero favorecen la mejora de los resultados. La tecnología ya existe. Ahora nos toca a nosotros movernos.
El miedo a hacer el ridículo puede ser uno de los mayores frenos para empezar a entrenar. La psicología explica por qué creemos que nos miran y cómo dejar de sentirnos el centro de la sala