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Las parejas DINKS tienen ciertas ventajas sobre aquellas que escogen el modelo de familia tradicional./ Foto: Pexels.
Relaciones
La tasa de natalidad en nuestro país ha bajado hasta los 1,23 hijos por mujer, lo que la convierte en una de las más bajas de Europa.
Por Sara Flamenco
20 DE MARZO DE 2024 / 17:00
Desde finales de los años 50 y hasta la mitad de la década de los 70, España vivió un boom de la tasa de natalidad. Durante estos años nacieron en España 14 millones de niños, una cantidad muy elevada si lo comparamos con los nacimientos posteriores a esta fecha (unos 20 millones). El Instituto Nacional de Estadística lo corrobora: la tasa de natalidad en España está en caída libre. En la actualidad, la tasa media se sitúa en 1,23 hijos por mujer, lo que coloca a España entre los países con las tasas de natalidad más bajas a nivel global.
Esto ocurre por varios factores. Para empezar, el elevado desempleo juvenil, que hace que los jóvenes tarden más en independizarse. Porque, además, el precio de alquiler o compra de vivienda cada vez es más elevado, por lo que es muy difícil que salgan de casa de papá y mamá, y no digamos tener hijos. Como resultado, España ocupa el sexto puesto en cuanto a población envejecida dentro de la Unión Europea. Es superada solamente por Italia, Portugal, Grecia, Alemania y Bulgaria.
Estos factores y otros más, como dar prioridad al desarrollo profesional o al disfrute individual, son las razones del surgimiento de un nuevo concepto, el de parejas DINKS. Este término, que significa Dual Income No Kids, traducido como Doble Ingreso Sin Hijos, está en auge y, según el INE, en los últimos cinco años han aumentado en 50.000, llegando a un total de 2,8 millones, lo que representa el 15% de los hogares en el país.
Este nuevo concepto de familia está formado por una pareja, por lo general, de clase media-alta, con estudios universitarios y profesiones de un cierto nivel, en las que se han focalizado por delante de la maternidad y paternidad. Esta priorización de sus profesiones y la ausencia de los gastos derivados de tener familia, hace que sus miembros tengan un nivel de vida más alto, por lo que pueden invertir más en su propio disfrute individual como viajes, hostelería y diferentes tipos de ocio.
En España, la región de Extremadura tiene la mayor proporción de familias DINKS, con un 18%. Le siguen Cantabria, con un 16,7%, y Galicia, con un 16,6%. Por el contrario, Madrid tiene el porcentaje más bajo, con solo un 13,5% de estas familias.
Hablamos de un nuevo concepto de familia, pero el término DINK, en realidad, nació en la década de los 80 en Estados Unidos para dar nombre a una realidad que, por aquel entonces, no era habitual, pero que ganó integrantes con el paso del tiempo. Este término se hizo popular a nivel mundial, y se extendió a países como China, Argentina, Chile y Brasil y ahora ha llegado a España pisando fuerte entendido como un estilo de vida al margen del tradicional, más que como un grupo poblacional.
Quien decide tener hijos lo hace más por motivos emocionales que prácticos. Formar una familia con descendencia aporta unos sentimientos diferentes a no tenerla, pero esta elección tiene sus dificultades que no experimentan quienes deciden no dar este paso. Por eso podemos hablar de ciertas ventajas de las parejas DINKS con respecto a otros modelos familiares:
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