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¿Necesitas la aprobación de los demás para sentirte seguro? / Foto: Tommy Hilfiger.
Salud mental
Si dependes de la valoración, reconocimiento y aprobación de los demás para sentirte bien contigo mismo, puede que tengas un problema de heteroestima.
Por María Corisco
8 DE MARZO DE 2024 / 13:15
Es frecuente oír hablar de si una persona tiene alta o baja la autoestima y cómo repercute eso en sus relaciones, en el ámbito laboral y en su bienestar emocional. Pero hay otro concepto del que no se suele hablar, y que va también muy ligado a la opinión que cada persona tiene de sí misma. Es la heteroestima.
“Ambas representan dos formas diferentes de evaluarnos y valorarnos a nosotros mismos, pero no son necesariamente opuestas”, explica la psicóloga Esther Cantos, y detalla sus diferencias:
Así, aunque la heteroestima y la autoestima representan diferentes enfoques para evaluar el propio valor, no son necesariamente opuestas. “Una persona puede tener una alta heteroestima y una baja autoestima si depende en gran medida de la aprobación externa para sentirse bien consigo misma. Por otro lado, una persona puede tener una autoestima saludable y una baja heteroestima si confía en su propio juicio y se valora a sí misma independientemente de la opinión de los demás”.
Puede haber múltiples variantes y ámbitos en los que el concepto que una persona tiene de sí misma o de su trabajo depende del juicio y valoración de los demás:
En determinadas ocasiones, como a menudo sucede en el ámbito laboral, la heteroestima va asociada al síndrome del impostor, explica la psicóloga: “Ambos afectan la autoevaluación de una persona y su necesidad de validación externa para sentirse valiosa y competente”.
El síndrome del impostor se refiere a un patrón de pensamiento en el que una persona duda constantemente de sus habilidades y logros, sintiéndose como un "impostor" que no merece el éxito que ha alcanzado. Las personas que experimentan este síndrome suelen atribuir su éxito a factores externos, como la suerte o el engaño, en lugar de reconocer sus propias habilidades y esfuerzos.
“He encontrado a profesionales con mucho talento que saben que hacen bien su trabajo, pero, aun así, no terminan de creerse que han resuelto un proyecto o defendido con brillantez una exposición hasta que no reciben el elogio de los demás. Es entonces cuando verdaderamente sienten que lo han hecho bien”, apunta Cantos.
Pasar de la heteroestima a la autoestima implica un proceso gradual de cambio en la forma en que una persona percibe su propio valor, independientemente de la aprobación o el rechazo de los demás. Estos pasos pueden ayudarte en este proceso.