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La celulitis tiene mucho que ver con el embarazo./ Unsplash.
SALUD
Toca hablar de una de uno de los enemigos más resistentes que al que el cuerpo de la mujer se enfrenta. ¿Tan mala es la piel de naranja? Aprende por qué somos más propensas a ella y para qué sirve.
Por Mónica Heras
5 DE JULIO DE 2022 / 10:55
Seguimos con nuestra serie de artículos en los que te desmenuzamos los entresijos de uno de nuestros peores enemigos: la grasa rebelde. Ya te hemos contado porqué nuestro organismo empezó a almacenar grasa, nuestra ventaja evolutiva con el resto de los mamíferos. También sobre del proceso que el cuerpo sigue hasta poder llegar a usar esa grasa como energía, del estado de cetosis, la herramienta clave para conseguirlo, y de cómo las hormonas intervienen en todo este entramado metabólico.
Ahora queremos contarte los tipos de grasa que existen, para que puedas entender de una vez por toda por qué alguna es tan fácil de eliminar, y otra nos coge tanto cariño, que no es capaz de abandonarnos jamás.
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No todas las grasas son iguales y existen diferencias entre los tipos de grasa, que son las siguientes:
Si hablamos de grasa rebelde, sin duda la celulitis es la peor de ellas y la mala noticia es que ataca sobre todo a las mujeres. Las causas, de nuevo, son evolutivas y es que llevar todo el peso de la la creación de una nueva vida, necesita su buena dosis de energía y de grasa.
Según este estudio, durante las últimas semanas del embarazo, la grasa de los de glúteos y muslos tiende a desaparecer y lo mismo ocurre en durante la lactancia. El motivo es que esta grasa es alta en un tipo de omega 3 llamando DHA, el cual es oro puro para el desarrollo cerebral del recién nacido, y para la producción de la leche materna.
Que tengamos más o menos celulitis, dependerá de varios factores como:
La conclusión es que un poco de celulitis siempre ha formado parte de la mujer, tanto que incluso grandes modelos han mostrado sus muslos y glúteos para intentar normalizarla, por lo que no deberíamos obsesionarnos.
Sin embargo, sí que hay algunas formas de mantenerla controlada:
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