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NO TE PIERDAS El sofoco acaba en minutos: lo que pasa en tu piel puede durar mucho más
La postura en la que dormimos puede influir positiva o negativamente en nuestro descanso. FOTO: Freepik.
SUEÑO
Si tienes reflujo, sufres de piernas inquietas o estás embarazada, dormir sobre tu lado izquierdo es la mejor opción. Descubre cómo y por qué beneficia a tu descanso.
Por María Corisco
21 DE MAYO DE 2025 / 07:30
¿Existe una postura ideal para dormir? La respuesta más sencilla es: aquella que te permita descansar mejor y tener un sueño reparador y de calidad. Pero, más allá de eso, hay recomendaciones médicas y estudios que analizan cuál es más beneficiosa o perjudicial para diferentes necesidades individuales.
En general, parece haber un consenso en que dormir de lado es la mejor opción para la mayoría, ya que ayuda a mantener la columna vertebral alineada y reduce el riesgo de apnea del sueño y ronquidos. Si roncas, o duermes con alguien que lo hace, la primera recomendación será evitar dormir boca arriba. Por otro lado, dormir boca abajo puede afectar negativamente en la columna y el cuello, pues obliga a girar la cabeza hacia un lado, provocando tensión muscular y dolor.
La posición recomendada es dormir de lado. Pero, ¿qué lado es el mejor? Aunque en general los expertos no hacen distinciones detalladas entre ambos, existen circunstancias en las que dormir sobre tu lado izquierdo te puede aportar beneficios específicos:
Dormir sobre el lado izquierdo es especialmente importante durante el último trimestre de gestación. Se trata de una recomendación médica basada en varios factores anatómicos y fisiológicos que pueden beneficiar tanto a la madre como al bebé por varios motivos:
El doctor Virend Somers, cardiólogo de la Clínica Mayo, resume la recomendación. “Dormir sobre el lado izquierdo alivia la presión sobre los órganos y promueve un flujo sanguíneo saludable. Algo fundamental durante el embarazo”.
La ciencia ha dibujado una especie de curva del bienestar para responder a una pregunta difícil: cuándo empieza de verdad el efecto reparador de alejarse de la rutina