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Cristina Barrous

Mercedes-EQ Welife Festival

Di sí a los carbohidratos (pero no a todos): las claves para una alimentación saludable y sostenible

La coach nutricional será la protagonista de dos talleres en el evento sostenible Mercedes-EQ Welife Festival los próximos 25 y 26 de septiembre.

Por Diana Torres

27 de septiembre de 2021 / 10:02

La vuelta a la rutina y a nuestro puesto de trabajo tras las vacaciones de verano puede provocarnos un sentimiento que ya conocemos como depresión postvacacional. Se trata de una serie de emociones, entre las que están la tristeza y la ansiedad, que pueden hacer que suframos el temido hambre emocional. Pero no te preocupes. Lejos de responder a un TCA, los atracones tienden a ser el resultado de una incapacidad de gestionar nuestras emociones, a la sensación de que hay una situación que nos desborda y que no sabemos cómo gestionar o incluso a la anticipación de un posible problema que aún no ha llegado. No obstante, si quieres saber diferenciar entre ambas situaciones, no te pierdas los dos talleres que ha preparado la coach nutricional Cristina Barrous con motivo del evento sostenible Mercedes-EQ Welife Festival los próximos 25 y 26 de septiembre, el cuál estará respaldado por el apoyo de Mercedes EQ como Global Partner, el patrocinio de Asana, Aveda, Bobbi Brown, Cepsa, Darphin, Garnier, Miele, Origins y Solán de Cabras y la colaboración de Ahava, Cupper, Diana, Komvida Kombucha y Welnia, entre otros.

La experta Cristina Barrous afirma que el hambre emocional por sí solo no es algo malo, ya que al fin y al cabo la comida es una relación más de nuestra vida y es algo que a priori ya es emocional en nuestra sociedad. Y es que, desde pequeños nos calman con comida, celebramos con comida y tenemos ciertas tradiciones positivas que siempre están asociadas con alimentos que nos agradan.

Mercedes-EQ Welife Festival

La clave para controlar el hambre emocional está en que, cuando lo sintamos, tengamos desarrollado y entrenado el criterio para elegir mejor aquellos alimentos que nos van a calmar pero que no son potencialmente peligrosos para nuestra salud. Para conseguirlo, podemos elegir a un buen especialista en este campo que nos guíe y nos dé alternativas “calmantes” y deliciosas a su vez.

Por otra parte, si este hambre emocional es algo recurrente, tendremos que ponernos en contacto con un psicólogo que nos ayude a controlar el factor de “sentimientos” que no estamos sabiendo gestionar en un momento concreto.

Di sí a los carbohidratos, pero no a todos

Para controlar el hambre emocional como hemos mencionado antes, es importante prestar especial atención a todo lo que ingerimos y desprendernos de los mitos que rodean a algunos alimentos, como ocurre en el caso de los carbohidratos.

Las principales funciones de los macronutrientes son:

  • Hidratos. Su principal función es energética, aunque tienen especial relevancia en tejidos como los glóbulos rojos, la médula renal, la retina y el sistema nervioso central.
  • Grasas. Son la principal fuente de energía, y también forman parte de la membrana celular. Esto supone que lo que comemos impacta directamente en la capa que protege la célula y en nuestro sistema inmunitario. Una buena calidad de grasas en nuestra membrana celular condiciona la respuesta de nuestro sistema inmunitario ante un patógeno.
  • Proteínas. Proviene del término «protos», que significa primero. Esto se debe a que las proteínas son «lo primero» que se necesita para formar las células.

Según la propia Barrous, los hidratos son como el «alimento» de las estructuras de nuestro cuerpo, ya que sin ellos nuestros tejidos no saben reconstruirse ni avanzar. Además, en la situación de mujeres menstruantes hay que ser especialmente cuidadosos, ya que no se puede restringir cualquier hidrato saludable. No obstante, es importante que dependiendo de la edad seamos conscientes de cuántos hidratos necesita nuestro cuerpo y comer de acuerdo a ello.

pasta integral
@Unsplash

Durante años y años nos han simplificado demasiado el mensaje, metiendo a todos los hidratos en el mismo saco y destacando sus cualidades negativas. Pero lo cierto es, que como ocurre con el resto de nutrientes, los hay más y menos saludables. Los más recomendables son los que denominamos como “hidratos complejos”, ya que son aquellos que nutricionalmente son completos, nos sacian, nos alimentan y cuya subida de azúcar en sangre es “progresiva”. Estos son principalmente los tubérculos, las frutas y los cereales integrales.

Aún así, para incluirlos en nuestra dieta y que esta sea equilibrada, los hidratos (aunque sean complejos) no deberían ocupar más de un 25% de nuestra comida diaria. Aunque no haya que obsesionarse con esto, es importante echar un vistazo a las proporciones de cada alimento que hay en nuestro plato. Para que sean ideales, lo idóneo es que no hagamos una gran ingesta de hidratos en un solo momento del día, sino que hagamos pequeñas ingestas en las dos comidas principales.

No obstante, podemos comer hidratos cuando queramos, eso sí, manteniendo el 25% y siendo estos complejos. De hecho, una pequeña ingesta de hidratos por la noche ha demostrado “reducir la ansiedad y facilitar el sueño sin impactar en el IMC de las personas”, explicaba Cristina Barrous.

Cabe destacar que las verduras no se consideran carbohidratos propiamente dichos. Es cierto que algunas hortalizas son un poco más altas en carbohidratos complejos (como las judías verdes o las espinacas), pero la proporción de hidratos en comparación a su peso total es irrisoria. Por ejemplo, 100g de brócoli, tienen 3,5 gramos de proteína, 0,2 gramos de grasa y 2,6 gramos de hidratos. El calabacín cuenta con 1,8 gramos de proteína, 0,5 gramos de grasas y 2 gramos de hidratos y algo parecido pasa con otras verduras, como las berenjenas. En el caso de las judías, los hidratos de carbono suben a 4,2 gramos por cada 100 de alimento, pero tampoco es una cifra muy relevante. Está claro que las verduras y las hortalizas son muy ricas en minerales y vitaminas, aunque no se suelen incluir en ningún macronutriente. Por ello, el plato de Harvard propone un 50% de verduras, un 25% de hidratos y un 25% de proteínas, afirma Barrous.

¿Hambre emocional? Cristina Barrous nos ayuda a controlarlo en Mercedes-EQ Welife Festival
Cristina Barrous

Más sobre alimentación consciente, en Mercedes-EQ Welife Festival

Si quieres saber las claves para reducir el estrés cuando aparecen los picos de hambre emocional y cómo llevar a cabo una alimentación consciente gracias al mindful eating, no te pierdas los talleres que tiene preparados Cristina Barrous en Mercedes-EQ Welife Festival.

Según la coach nutricional, estas dos conferencias estarán vinculadas tanto a la alimentación como a la ansiedad:

  • Por un lado, Cristina nos hablará sobre cómo se relacionan la comida y las emociones, explicando el sistema de los neurotransmisores, el sistema de recompensa y también enfocándose en soluciones reales para nuestro día a día y para estos momentos de ansiedad.
  • La otra charla tendrá un enfoque más práctico, ya que la experta hablará sobre la alimentación consciente como uno de los pilares para superar el hambre emocional. También compartirá las claves para incorporar esta rutina en nuestra vida y finalizará con un ejercicio práctico de alimentación consciente basándose en unos frutos secos.

Los próximos 25 y 26 de septiembre Cristina Barrous estará presente en el evento del año y nos ayudará a acercarnos más a la alimentación equilibrada que tanto deseamos tener. Si no te quieres perder sus talleres, consigue aquí tu entrada y vive en primera persona todo lo que tenemos preparado.

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