Suscríbete a la
NO TE PIERDAS La epidemia silenciosa de los 50 que envejece a pasos agigantados: no buscar nuevas metas
La burrata es perfecta para comer en ensalada./ Foto: Pexels.
ALIMENTACIÓN
Si tú también te has rendido ante el queso de moda, cómelo sin culpa (pero con sentido común): su contenido en ácido linoleico puede ayudarte a metabolizar mejor las grasas.
Por María Corisco
23 DE MAYO DE 2024 / 13:00
Prácticamente una desconocida en nuestra gastronomía, en los últimos años la burrata se ha vuelto un must en los menús de los sitios de moda, en las redes sociales y hasta en el súper. Pero, más allá de su sabor y de su peculiar textura, este queso italiano también es interesante por su papel a la hora de metabolizar las grasas. La clave: el ácido linoleico.
Para entenderlo, conviene acercarse a la esencia de este alimento. “Se trata de un queso fresco italiano, originario de la región de Apulia (Puglia), en el sur de Italia”, explica Nicoletta Negrini, embajadora de los productos italianos de calidad en España: «Su nombre proviene de la palabra italiana «burro», que significa mantequilla, y con ello se hace referencia a su suavidad y cremosidad”.
Su exterior tiene “una envoltura de mozzarella, que forma una bolsa o saco. Su interior está compuesto por stracciatella, una mezcla de hilos de mozzarella y crema. Así, tiene una textura de contrastes: el exterior es firme pero elástico, y el interior cremoso y suave”, añade.
Este queso tiene un interesante perfil nutricional, ya que es una buena fuente de aminoácidos esenciales y de vitaminas liposolubles, como el retinol y el betacaroteno. Pero también es una buena opción por su contenido en ácido linoleico conjugado o CLA.
“Se trata de un ácido graso esencial omega-6 que el cuerpo humano no puede sintetizar y, por tanto, debe obtenerlo a través de la dieta”, explica la dietista-nutricionista Marta Olivares. “Es crucial para diversas funciones biológicas, incluyendo el crecimiento y desarrollo, la función cerebral y la salud de la piel y el cabello. También juega un papel importante en la regulación del metabolismo y en la respuesta inflamatoria del cuerpo”.
Las fuentes alimentarias clásicas de ácido linoleico son los aceites vegetales, los frutos secos y semillas, los huevos y, también algunos alimentos grasos como las mantequillas vegetales o las mayonesas. Y, aquí, entra en juego también la burrata.
Como señala la experta, este ácido graso tiene diversos beneficios para la salud:
Este ácido, detalla Marta Olivares, desempeña también un papel importante en el metabolismo de las grasas:
“Una dieta equilibrada con cantidades adecuadas de ácidos grasos esenciales, incluido el ácido linoleico, puede ayudar en la regulación del peso corporal”, explica la nutricionista. Recuerda, además, que “la incorporación de grasas saludables en la dieta puede promover la saciedad y reducir el riesgo de comer en exceso, lo que es beneficioso para el control del peso”.
¿Significa esto que tienes barra libre de burrata? Pues la respuesta es que no. Aunque su grasa pueda ser saludable, no deja de ser grasa. Por tanto, “puedes comerla sin sentirte “culpable”, pero siempre dentro de los límites de lo razonable. A la hora de tomar un alimento, deben valorarse siempre todos sus nutrientes”.
No falla... Apagas el portátil, empieza el descanso y, de repente, aparece el catarro, el dolor de cabeza o esa contractura que llevaba meses esperando el momento de atacar. Aquí la explicación