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CUERPO
Echas la culpa a las patas de gallo o las bolsas de los ojos, pero la edad que aparentas está influida también por aspectos como tu manera de caminar o la forma en que te desenvuelves.
Por María Corisco
12 DE SEPTIEMBRE DE 2024 / 07:53
Es posible que te haya ocurrido que, estando con un grupo de amigas que te sacan algunos años, llegue alguien que no os conozca y piense que tú eres mayor que ellas. O que, siendo la hermana pequeña, los demás estén convencidos de que tú eres la primogénita. Si te preguntas por qué sucede esto, puede que te interese darle una vuelta a aquellos aspectos que te hacen parecer mayor antes de tiempo. Y no son sólo las arrugas.
“El punto de partida es entender que hay distintas edades”, explica el doctor Ángel Durántez, pionero en España de la Medicina Preventiva Proactiva y la Age Management Medicine (Medicina para el Envejecimiento Saludable). “Normalmente hablamos de la edad cronológica, la que viene en nuestro DNI, pero hay otras: la edad psicológica, la edad social, la edad biológica… y también la edad aparente. Es decir, la que representas”.
La edad aparente es la que más suele preocupar. De ahí la alta demanda de productos y tratamientos de belleza que intenten camuflar el paso del tiempo. Pero, si se profundiza, aparecen otros factores que también te hacen parecer mayor.
Es el primer flash, el primer impacto. “Hay una serie de aspectos obvios que tenemos claramente identificados con una mayor o menor edad: arrugas, calvicie, peso, flacidez…”, señala el doctor Durántez.
Estas características están claramente identificadas, pero hay otras de las que muchas veces no se es consciente, a pesar de que son signos que propician que los demás te vean más o menos joven.
¿Qué hacer, entonces? “Lo primero, ser conscientes de los distintos factores que intervienen en nuestra apariencia. Además de intentar que nuestra piel y cabello estén sanos, cuidados y con buen aspecto, también hay que estar atentos al movimiento, la forma de desenvolverse y de vestir. Si eres una persona sin sobrepeso, cuidas tu indumentaria, te desenvuelves con agilidad y una buena postura, sin duda tu apariencia será más juvenil”, concluye el doctor Durántez.
El cortisol vuelve a hacer acto de presencia. Los nervios no solo te arrugan la frente. También acartonan tus articulaciones.